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EL Diccionario del Diablo

Una exposición de las ciencias ocultas ilustrada con 175 casos auténticos.

PROLOGO

 

El diablo es un demagogo versátil y polifacético. Al sicólogo le dice: “Yo te daré un nuevo conocimiento y la inteligencia de las cosas”. Al ocultista le promete: “las llaves de los secretos finales de la Creación”; seduce al beato y el moralista con una apariencia de integridad prometiéndoles el premio del cielo. Finalmente se encara con el liberal y le dice: “Yo no soy”; “yo no existo”.

El diablo es un hábil estratega. Es maestro acabado en toda clase de ataques en el campo de batalla de la verdad y de la fe. Sabe nublar el frente de combate. Se oculta detrás del camuflaje de charlas religiosas vacias de sentido; obra mediante el uso de los últimos métodos científicos. Rechaza o emplea argumentos en el plano humano o social según la conveniencia de cada momento. Su único propósito es empero seducir y entrampar a sus víctimas.

Por esto podemos preguntarnos, para estas cosas ¿quién es suficiente? ¿Quién puede hacer frente a semejante estra­tega? Solamente Aquel que se sacrificó en su batalla contra el Príncipe de las tinieblas; aquel que rechazó al diablo en el desierto; el que destruyó el velo de las tinieblas y vino a ser el Salvador del Calvario, habiendo derrotado todos los poderes de Satán. Como lo expresa Pablo en el cántico triunfal de Colosenses 2:15.

Cristo despojando a los principados y protestantes, sacólos a la pública vergüenza, triunfando sobre ellos en la cruz.

Es a este Vencedor que miramos nosotros. A aquel a quien fue dado todo el poder; “para que en todo tenga la preeminencia”. (Colosenses. 1:18).

En el curso de este libro encontrará el lector que se ha hecho referencia a menudo a casos históricos de actualidad para probar e ilustrar los fenómenos y resultados de la Superstición y el Ocultismo. Quiero enfatizar desde el principio que estos ejemplos han sido sacados de mi propia experiencia como consejero religioso, y a menos de indicarse específicamente otra cosa en el curso del relato, puedo afirmar que yo he hablado personalmente con el interesado y también con todas las personas que pudieran aportar algún detalle o testimonio de interés referente al misterioso suceso referido.

En la cuarta edición de este libro que sirve de texto a la traducción española, han sido añadidos cinco nuevos artículos sobre Terapia, Andar sobre el fuego, Telepatía; Glosolalia, o hablar en lenguas; y sobre las sectas ocultistas Umbanda y Macumba.

El caso es que existe hoy día en el mundo un desbordamiento de movimientos ocultista que tratan de ganar ventaja a la Iglesia de Cristo. Vivimos en el final de la Edad presente. Tenemos por tanto que levantar nuestras cabezas y esperar la Venida del Señor, a quien ha sido dado todo el poder en el cielo y en la tierra. La batalla está ganada, la victoria es suya. Fortalecidos por este hecho, podemos atrevernos a hacer frente a todos los ataques del ya derrocado enemigo.

DR. K. E. KOCH

 

INTRODUCCIÓN

 

La superstición es en todos los tiempos el mayor contaminador del alma que se balancea entre el temor y el deseo de poder. Por superstición queremos significar, no la práctica de recursos ridículos o creencias anticuadas sin razón ni resultado alguno, [1] sino la dependencia de algunas personas a ciertas fuerzas y fenómenos inexplicables, no gobernados por las acostumbradas leyes naturales del mundo físico; o en otras palabras: la creencia de que ciertos sucesos han sido causados por fuerzas desconocidas aparentemente no relacionadas con el hecho. Así es como el Dr. Schrank define la esencia real de la superstición (Psychologie des Aberglaubens).

La superstición y la fe se hallan siempre en vivo contraste una con otra; aunque se parezca un tanto para las personas que las juzgan. Por ejemplo, el budista o el mahometano pondrá la fe cristiana al nivel de superstición y herejía; y nosotros clasificaremos como superstición muchas de las prácticas devotas de tales religiones. Por consiguiente, tenemos que hacer claro desde el principio sobre que punto de vista vamos a discutir este tema.

Lo que el verdadero Cristiano entiende y debe catalogar como superstición, nos es dado a conocer mediante Cristo. Para nosotros Jesucristo es el discernidor de espíritus. El es la Roca inconmovible sobre la cual se rompen las variables olas de opinión ideológica. Todo lo que tiene su razón y motivo en Cristo es fe; y todo lo que se opone a Cristo es supers­tición. Esta es la regla segura por la cual podemos distinguir las ideas religiosas. Nuestra guía no es tan solamente los principios de las ciencias físicas, sino la Palabra de Dios.

Esta aserción nos introduce ya a una importante línea de demarcación. Cualquier literatura científica publicada con­tra las ideas supersticiosas u ocultistas ha detener forzosamente un punto de vista diferente del de la Cristiandad. La ciencia solo reconoce leyes naturales y conceptos puramente humanos; está apegada al mundo material, y esto es lógico, pues tan solo pretende tratar de lo inteligible y racional. Lo sobrenatural, lo trascendente, lo demoníaco y lo divino, están fuera de sus investigaciones.. La ciencia tan solamente puede esperar comprender las cosas que caen bajo sus- estrechos límites. He aquí del porque lo demoníaco ha sido a menudo reducido al nivel de la razón y desechado, desde este punto de vista; pero no podemos fiarnos de la ciencia para una explicación verdadera de los fenómenos ocultos. De ahí se sigue también, que lo que el científico propone como defensa contra esta plaga, es enteramente insuficiente. Este hecho se ve claramente ilustrado en el libro de Kruse Hexen unter uns El material que este libro contiene lo convierte en una de las obras más documentadas- acerca del ocultismo; sin embargo el autor asume generalmente el punto de vista de que no hay ningún fenómeno genuino relacionado con la superstición. Por esto falla en cuanto a reconocer su verdadero secreto; de otro modo jamás habría llamado a los fenómenos ocultistas de hechizar y deshechizar prácticas inocuas.

Por otro lado la ciencia no está tan interesada en explicar los fenómenos de las supersticiones’ como en encontrar la respuesta en la sicología profunda. El Dr. Schrank, por ejemplo, considera una aparición como la proyección del subcons­ciente de la propia persona, a pesar de que no puede, explicarlo en términos científicos. También sugiere que un grupo de personas pueden tener una experiencia visual y audible, sufriendo lo que el llama alucinación colectiva, pero se trata también de una simple suposición, sin explicación de carácter científico, que corresponda a todos los casos, aún cuando es cierto que esta explicación puede aplicarse a algunos. Las enseñanzas de Jansch sobre las imágenes eidéticas y la teoría de Jung acerca de los prototipos, parece dar cierta verosimilitud a este punto de vista. Sin embargo la doctrina, cristiana reconoce hechos y esferas más, allá de los límites de la mente puramente científica.

La superstición no solamente es una señal de estupidez, credulidad y falta de conocimiento o de luces, sino también de inclinación hacia fuerzas opuestas a Dios. La raza humana se halla situada entre dos grandes poderes y es demasiado débil para mantener una neutralidad absoluta. Es bueno recordar el, proverbio: “Cerrar la puerta a la fe es abrirla a la superstición”; o sea, en otras palabras: Si rechazamos a Dios nos exponemos a que Satanás se apodere de nosotros de diversas maneras. El apóstol Pablo lo expresa muy claramente cuando dice en Efesios 6:12: “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo; contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestiales”. Como cristianos conocemos la realidad de estos poderes; sin embargo, al reconocer esto, no debemos ir al otro extremo y clasificar como demoníaco todo aquello que no podemos comprender. Como cristianos debemos hacer uso de los hallazgos de la ciencia, pues la ciencia humana es el cumplimiento del mandato original de Dios al hombre de dominar la tierra (Gén. 1:28), pero la ciencia no tiene derecho a pretender tener la última palabra sobre todos los fenómenos innegables; semejante pretensión de parte de los científicos es salirse de su propia esfera.

Aun cuando hay dos poderes opuestos el uno al otro en este mundo, esto no significa que la humanidad se halla inde­fensa y expuesta a ser arrastrada y zarandeada sin remedio entre ambos. De ninguna manera. El deseo de Arquímedes de encontrar un punto fijo de apoyo independiente de la tierra, (y esto significa, en este caso, más allá de los dominios de la ciencia), ha sido realizado. La cruz de Cristo da testimonio al mundo del hecho de que El ha triunfado sobre los poderes de las tinieblas. El cántico triunfal del salmista ha sido cumplido: “Voz de júbilo y de salvación hay en las tiendas de los justos; la diestra de Jehová hace proezas, la diestra de Jehová es sublime; la diestra de Jehová hace valentías” (Sal. 118:15-16). La muerte y el infierno han sido desarmados, y contando con esta victoria, cualquier cristiano puede hablar confiada y claramente acerca de los poderes demoníacos, sabiendo que Cristo los ha derrotado totalmente. Conocemos bastante la terrible fuerza que todavía queda a Satanás, pero también sabemos que mediante Cristo ningún mal puede tocarnos. A nosotros ha sido dada la palabra de nuestro Señor resucitado, la cual nos ampara como un escudo. “He aquí os he dado autoridad sobre todos los poderes del enemigo y nada os dañará”. Así que con nuestros ojos puestos firmemente en Jesús, podemos entrar en el estudio de este llamado Diccionario del Diablo. El temor del Señor ha vencido al temor de Satanás.

EXPOSICIÓN ALFABÉTICA DE ARTES OCULTAS

ADIVINACION

He tratado ya de esta cuestión en mis libros Entre Cristo y Satanás y Ocultismo y cura de almas y por lo tanto no necesito extenderme aquí sobre este tema. Los tipos más abundantes de adivinación son la astrología, la cartomancia, la quiromancia, la vara y el péndulo, la catoptromancia, la psicometría, etc. Hay que hacer una distinción entre la adivinación intuitiva y sugestiva. La adivinación misma tiene dos lados, el de la influencia y su cumpli­miento. Posiblemente el 95 % o más de todos los adivinos pueden ser considerados como engañadores y timadores. Sin embargo, a causa de la sugestión que producen, aun los adivinos fraudulentos pueden ser considerados como peligrosos. El 5 % restante pertenece a personas que dependen de poderes extra-sensibles, pero cuyo carácter ético es disputado, tanto por los teólogos como por los parasicólogos. La Biblia sin embargo es absolutamente clara sobre este asunto. La profecía es inspirada por el Espíritu Santo y es una revelación de Dios. La adivinación es inspirada por el espíritu de Satanás y es una trampa del diablo. Los efectos de la adivinación nos lo confirman en un lenguaje bastante claro. Las Escrituras acusan a la adivinación de blasfemia. He aquí algunos ejemplos, a los que podrían añadirse millares de casos semejantes.

1. Una mujer de 42 años había consultado astrólogos y tenía horóscopos para toda su vida. Finalmente vino a sufrir de depresiones psíquicas y trató de suicidarse dos veces con píldoras soporíferas. Sufría también accesos de ira. Durante el curso de su conversación consultiva con el autor, confesó los hechos de su vida pasada, pero fue incapaz de poner una fe real en Cristo. Tuvo que luchar durante meses hasta que obtuvo la paz y la seguridad de la salvación.

2. Un bien conocido obrero cristiano leyó por casuali­dad un horóscopo estando en un hotel. Nunca había tenido interés en la astrología y leyó aquel horóscopo tan solamente porque se refería al día de su nacimiento. Una de las cosas que vio escritas fue “cualquiera que guíe un coche en este día tiene que tener mucho cuidado”. Cuando salió del hotel se dio cuenta de que involuntariamente estaba conduciendo su coche con menos velocidad que los demás días. Comen­tándolo más tarde dijo: “Ciertamente debí estar influenciado por la lectura de aquel horóscopo”.

3. Una mujer se hacía echar las cartas por diversos adivinos y tenía muchos horóscopos detallados por determi­nado astrólogo. También compró cartas de protección y adi­vinación. Algún tiempo después empezó a tener pensamientos suicidas y se sentía muy opuesta a las cosas de Dios. Un mé­dico de enfermedades nerviosas le dijo que sufría de histeria.

4. Una joven cristiana quiso aprender a adivinar y fue enseñada por su hermana que ya practicaba el ocultismo. Un día llevó a ésta a una iglesia, donde se celebraba una reunión especial de evangelización, y la adivina fue convertida. Inmediatamente empezó a sufrir persecución espiritualista por las noches. Fuerzas invisibles la apaleaban hasta que sangraba. Esto la trajo a la consulta.

5. Una muchacha practicaba la adivinación por varios años. Finalmente se le desarrolló una forma de eczema en ambas manos. Quería hacerse cristiana pero no podía creer.

¿No es por la misericordia de Dios que el futuro nos es vedado? Si conociésemos todo lo que está delante de nosotros no haríamos decisiones libres; la iniciativa quedaría parali­zada y se nos quitaría el gozo de vivir. El silencio de Dios es mucho más misericordioso que el descubrimiento del futuro que ofrecen los adivinos, aunque pretendan hacerlo como un servicio a los hombres. No debemos olvidar que este supuesto “descubrimiento del porvenir” es de naturaleza dudosa, y acarrea muchas cargas y opresiones síquicas.

 

AMULETOS

La costumbre de llevar amuletos (del árabe hamalet – colgajo) se ha practicado desde miles de años por todo el mundo. Los nativos de Africa llevan dientes de tigre para obtener la fuerza de este animal. Muchos europeos clavan una herradura detrás de la puerta para tener suerte. Hay personas que llevan talismanes en sus cadenas de reloj. En Suiza, algunos hombres llevan pequeños pendientes de oro como protección contra infecciones de los ojos. Algu­nos chóferes traen alguna mascota o talismán (del árabe tilsam) dentro de sus coches; y algunos pilotos aviadores toman un pequeño animal doméstico, como un perro o un canario en su cabina, para tener suerte. Muchos soldados en las úl­timas guerras llevaban cartas de protección, con la esperanza de que desviaran las balas. Sin embargo, cualquiera de estas costumbres o prácticas no es sino un lastimoso esfuerzo para compensar la falta de fe en Dios.

ANTROPOSOFÍA

La antroposofía, fundada por Rodolfo Steiner, tiene como propósito la exploración de la naturaleza humana. Incluye ejercicios de concentración destinados a obtener el dominio del pensamiento y de la voluntad, y despertar fuerzas ocultas en el hombre. Mediante un proceso de clarividencia se trata de obtener una visión del mundo tras­cendente y de las supuestas formas anteriores de existencia del propio sujeto. El camino bíblico de la salvación mediante la fe en el Salvador es sustituido por visiones de carácter místico. Una de las principales doctrinas de la antroposofía es la creencia en la reencarnación. Supone que todo ser humano renace en el mundo cada 800 años. Quiero daros algunos ejemplos relacionados con esta idea.

6. Un profesor sueco hizo el siguiente experimento mediante hipnosis. Preguntó a la dama que hizo de sujeto experimental sobre asuntos relacionados con su infancia y juven­tud; luego dio un paso más, preguntándole acerca de cosas ocurridas antes de su nacimiento. Bajo hipnosis la mujer pudo hacer declaraciones exactas, que fueron luego confirmadas por datos oficiales. La gente que cree en la reencarnación dirán que eso es una evidencia en favor de tal doctrina; pero noso­tros afirmamos que tales experiencias no son sino una confirmación de la existencia de un mundo espiritual.

7. Viajando de Munich a Karlsruhe en mi camioneta, fui parado por un caminante que me rogó llevarle. Una vez en el coche empezamos a hablar y le pregunté cuál era su ocupación. Me dijo que era sacerdote antroposófico. Le pre­gunté sobre su principal creencia y dijo que es la reencarnación. Siguió diciéndome que según su religión, toda persona vuelve a la vida cada 800 años. Es posible -me dijo- saber en qué se ocupaba la tal persona en su vida anterior mediante las inclinaciones, preferencias y tendencias de la presente. Le dije que me gustaría saber qué era yo en mi vida anterior, y enseguida me preguntó qué es lo que yo aborrecía más. Para probarle le dije que sentía una gran antipatía a los curas y pastores; con aplomo me respondió que en mi existencia an­terior yo había sido un profesor de teología. Todavía no veo la lógica de esta conclusión.

Comprendo que es imposible describir toda una religión en unas pocas líneas. Si alguien desea conocer más sobre ésta, puedo recomendarle el libro de Dr. Hutten Seher, Gruebler und Enthusiasten (Videntes y pensadores entusiastas). Solamente diré que ha sido demostrado que la enseñanza de Steiner es una extraña mezcla de pensamiento hindú, gnóstico, ocultismo, teosofismo e idealismo cristiano, lo que la hace ser una religión tan fascinante como peligrosa y errónea.

Después de haberse publicado la primera edición de este libro, encontré un antiguo amigo de Rodolfo Steiner, quien me dijo: “Yo tengo algunas cartas circulares de Steiner, en las cuales da reglas sobre el modo de llevar a cabo el levantamiento de mesas. Las experiencias obtenidas en la práctica de tal fenómeno me han inducido a abandonar esta secta”. Semejante testimonio debería bastar para abrir los ojos de las personas que son todavía miembros de la antroposofía.

ASTROLOGÍA

En la variada descripción que venimos haciendo de las creencias supersticiosas, llegamos a la astrología. En su libro Psychologie des Aberglaubens, el Dr. Schrank escribe: “Cuando el famoso astrólogo Werle describe la astrología como mancia, o sea, el arte de la adivinación, deja conscientemente el terreno firme de la ciencia, que pretenden pisar algunos astrólogos para entrar en el de la superstición. Podemos ver cuán peligrosa es esta práctica observando los serios disturbios síquicos, el temor a la vida, el desaliento y los trastornos que causa en la gente sensible. La astrología paraliza la iniciativa y los poderes del propio juicio, prácticamente atonta a las personas y las hace de poco ánimo, al considerarse meros juguetes de un destino fijado de antemano”. Si un doctor y científico tan notable ha recono­cido tales efectos de la astrología, no necesitamos decir nada más. Sin embargo, quisiera contar dos de los más recientes ejemplos con que he tropezado en mi obra.

8. Después de dar dos conferencias en Strasburgo, fui consultado por un pastor francés que me contó la siguiente historia. Un psicólogo estudiante en la Sorbona de París quería escribir una tesis para su doctorado, sobre el tema la sicología de la superstición. Para ayudarse a terminar sus estudios puso un anuncio en un diario dándose el título de astrólogo y pro­metió enviar un horóscopo detallado a cualquiera que se lo pidiera por el precio pagado de antemano de 30 francos. El joven recibió un cierto número de respuestas y con su producto pudo pagar sus estudios en la universidad. Redactó un solo horóscopo para todos sus clientes basado sobre el principio de que cada declaración debe ser tan ambigua como sea posible. Sin embargo describió con tal arte rasgos de carácter comunes en mucha gente, que poco después empezó a recibir cartas de aprecio y gratitud por sus acertadas predicciones. ¡Y cada cliente había recibido la misma circular! No puede negarse que su experimento fue un gran éxito al par que una gran estafa. Pero, ¿qué son todos los demás horóscopos?

9. Un joven consultó a un astrólogo, el cual le dio un horóscopo que incluía la afirmación de que se casaría muy joven, pero que su primera esposa no sería la destinada para él, y que una segunda esposa le traería verdadera felicidad. Así fue que el muchacho se casó muy pronto. Durante la boda se dirigió a su hermano mayor y le dijo: “La mujer con la que me caso hoy no es la verdadera mujer para mí. Mi segunda esposa será la que me hará feliz, pero tengo que casarme con esta para poder tener la otra”. Imaginaos bajo que mala aprehensión el joven se casó. Ocurrió pues que esta primera mujer que era una buena esposa se ganó pronto el afecto de sus suegros y le dio tres hijos al marido, pero éste después del nacimiento del tercer hijo la abandonó y más tarde obtuvo un divorcio con el consentimiento de la abando­nada esposa. Se casó por segunda vez, con una mujer que según la predicción del horóscopo era la destinada a hacerle feliz, pero ésto fue verdad tan sólo unos meses. Su nueva esposa se hizo una miembro fanática de los Testigos de Jehová de tal modo que no paraba en casa. El se opuso tenazmente a la fanática actitud de su esposa y por fin se divorció de ella. Fue la víctima de una afirmación astrológica que le había influenciado por sugestión.

Escuchemos ahora lo que dijo la Sociedad Astronómica oficialmente acerca de la astrología en el año 1949:

“La Sociedad Astronómica aprovecha la oportunidad de esta conferencia celebrada en Bonn para advertir al público exprofesamente contra la continua extensión de los males de la astrología. La creencia de que la posición de las estrellas en el momento del nacimiento de una persona tiene influencia en su vida y que los seres humanos deben consultar las estrellas en asuntos relacionados con su vida pública o privada, tiene como origen la antigua idea astronómica de que este mundo y la raza humana están situados en el centro del Universo. Este concepto ha desaparecido desde hace siglos. Por tanto todo lo que se diga hoy día bajo el título de astro­logía, o cosmo-biología, es nada más que una mezcla de engaño, superstición y estafa.”

Es cierto que hay círculos astrológicos que se han separado de otros que publican análisis de carácter y predicciones generales que cubren casi todos los aspectos de la vida hu­mana. Sin embargo aún cuando estas personas formulan otros tipos de Astrología que llaman científica, y que pretenden debe ser tomada en serio, no puede ser demostrado que estos nuevos astrólogos estén apoyados por ninguna ciencia ni por métodos científicos. Unos pocos aciertos cumplidos por casualidad no bastan. Los observatorios, y los astrónomos que en ellos trabajan, reciben constantes preguntas tanto de individuos privados como de agencias especiales buscando su opinión sobre la astrología. Tales opiniones no pueden diferir de la publicada exprofesamente por la Sociedad Astronómica.

ATEISMO

El ateismo por paradójico que parezca nos introduce en otra esfera de superstición. Muchos ateos son inconsistentes. Es cierto que han desechado la creencia en Dios, sin embargo ocurre a menudo que se hacen esclavos de la superstición. La vida de Voltaire, uno de los más grandes cínicos antireligiosos es una prueba de ello. Hablando de un modo general, las vidas y las familias de los ateos militantes, no nos ofrecen un cuadro muy feliz.

10. Un joven vino a mi consulta y me dijo que su familia había sufrido muchos accidentes serios y anormalidades síquicas. Le pregunté si había en ella antecedentes de enfermedades o prácticas ocultas, pero me respondió negativamente, sin embargo, al indagar en el asunto salió a luz lo siguiente. “Su abuelo había sido un mayorista cerca de Ham­burgo. Notorio blasfemo y ateo. Había procurado por todos los medios de arrastrar el cristianismo por el lodo, escribiendo artículos en contra de la fe. Yo creo que la herencia mental dejada por este abuelo había tenido efectos terribles en sus descendientes.

11. Cierto ateo escribió un libro con desdén acerca de la religión cristiana. Según pude investigar ninguno de sus descendientes es normal. Todos sus hijos nacieron o bien cojos o quedaron cojos durante su vida, y algunos de ellos son además retrasados mentales. Algunos de los nietos han sufrido también de un modo similar. Todos sus descendientes hasta donde he podido investigar son extravagantes y sufren de­presiones, además de ser todos ateos declarados. “No os engañéis, Dios no puede ser burlado “(Gálatas 3:17).

Este caso me fue relatado por una de las nietas que vive en Suiza. Tanto la incredulidad como la superstición significan invariablemente que la persona echa mano de poderes opuestos a Dios, y estos poderes se encuentran más libres para revelarse tanto en ellas como en sus descendientes.

BRUJERÍA

La brujería no solamente representa uno de los capítulos más oscuros de la Edad Media sino también de hoy día. Esto puede ser comprobado leyendo el libro de Kruse (Hexen unter uns – Witches among Us – Brujos entre nosotros). Muchos inocentes han sufrido terriblemente a causa de esta práctica. Las siguientes historias breves son ejemplos actuales tomados de actas judiciales.

12. En 1934 una mujer fue quemada viva dentro de su casa porque se dijo por el pueblo que era una embrujadora de caballos.

13. En 1951 dos hombres de Luneburger Heath (Lüneburger Heide) pegaron fuego a la casa de una supuesta bruja. La anciana pudo ser salvada, pero dos de sus parientes murieron en las llamas.

14. En 1951 un muchacho de 19 años de Brunswick (Braunschweig) mató a su propio padre por la suposición de que le había embrujado. El joven se ahorcó poco después.

Se necesita mucha experiencia y a menudo un gran don de discernimiento para distinguir entre las prácticas genuinas
de la magia negra y las formas supersticiosas de la brujería.

Para más detalles véase el libro Ocultismo y cura de almas. “La magia negra y la magia blanca”, págs. 111 a 125.

CARTOMANCIA

La práctica de echar las cartas como medio de adivinación es tan dudosa como extendida. Hay varias clases de echadoras de cartas. Existe el tipo evidente­mente fraudulento, el tipo sugestivo o telepático, y finalmente el tipo mediumnístico, basado en facultades demoníacas extrasensibles. He aquí algunos ejemplos:

15. A una de las consultas vino un joven que me dijo que se había casado con la hija de una sonámbula echadora de cartas. La suegra poseía extraños poderes. Si ocurría una contienda en la familia y el yerno no apoyaba a su suegra era molestado por las artes mágicas de ésta. Sentía un picazón por todo el cuerpo, y como si le dieran mordiscos. No encontrando remedio, le costó mucho comprender la causa de su molestia.

Su suegra podía también predecir calamidades. Una vez le dijo: Un soldado caerá de una ventana esta noche y se matará. El no quería creerlo al principio, pero un par de días después los periódicos llevaron la noticia del suceso que la suegra predijo. También podía predecir por anticipado cuando llegaría una carta importante y lo que contendría. Esto extrañaba tanto al joven que fue a consultar a un psiquiatra consiguiendo que la suegra fuera admitida en un sanatorio mental. Después de esto el joven se agravó en su dolencia de sufrir picazones y mordiscos mágicos, sin haber podido hallar remedio.

16. Una joven fue a ver a una echadora de cartas la cual le dijo que tendría un hijo ilegítimo y que el padre del niño la abandonaría. Así ocurrió. Un año después dio a luz a un hijo ilegítimo cuyo padre era un estudiante universitario. Ahora ella tiene la manía de que el estudiante les abandonará a ella y al bebé, aunque su prometido no ha dado muestras de tal propósito.

CARTAS DE PROTECCIÓN

Las cartas mágicas, cartas de suerte y de protección, a pesar de su apariencia religiosa, pertenecen a la esfera de la superstición y la magia.

17. Una mujer me contó durante una consulta que su padre cada domingo oraba en privado con la familia. Después de una lectura bíblica leía siempre en voz alta una carta muy amarilla por su antigüedad que guardaba cuidadosamente en­tre las páginas de su Biblia. Un día esta familia cristiana leyó el libro de Modersohn Im Banne des Teufels (Bajo las cadenas del Diablo) y comprendieron la terrible naturaleza de aquella carta y sin decirlo a su padre, la quemaron. Cuando éste se enteró se puso furioso y les maltrató a todos; sin embargo se sintieron mucho mejor después de aquello, porque comprendían que era algo malo y erróneo en una familia cristiana, el leer y venerar un escrito mágico.

18. Un pastor contó lo siguiente en una conferencia de ministros cristianos: “El anciano de una iglesia cercana a Wurzburg me pidió si quería ver una bendición contra el fuego. Fuimos ambos a visitar al propietario de una impor­tante granja quien nos llevó al granero. De un hueco en la viga principal sacó una bendición contra el fuego. Era una hoja de papel amarilla en la que leímos: “Anno 1645, 24 de Agosto. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, yo Satanás, protegeré esta casa de rayos y fuego. Firmado…” (ilegible). El granjero fue persuadido de que debía romper esta bendición diabólica; de modo que la carta fue quitada de su escondite y enviada a la Oficina de Investigación Criminal de Munich para su análisis químico. El análisis confirmó el hecho de que la carta tenía más de 300 años y que la escritura había sido hecha con una mezcla de sangre animal y humana. Eran las 5 de la tarde cuando la bendición contra el fuego fue quitada de la granja. Tres horas después tuvo lugar una tempestad durante la cual cayó un rayo sobre la casa. Toda ella, incluyendo el granero, el ganado y el instrumental de labranza, fue completamente destruido, sola­mente se salvaron los habitantes del lugar. ¿Fue pura coincidencia? El caso es que esta granja estaba situada a un centenar de metros de la línea férrea Wurzburg-Rothenburg. Durante la última guerra un tren de municiones fue volado en las cercanías, sin embargo ni un cristal de la granja se rompió. Cuando Alemania fue invadida, en 1945, los S.S. hicieron de esta granja un cuartel de resistencia y mucha lucha se desarrolló en sus alrededores; sin embargo el edificio fue preservado. Lo mismo había ocurrido en siglos anteriores cuando los franceses de Napoleón lucharon en el distrito de Ansbach-Bayreuth, la granja también sobrevivió. ¿Fueron todo ello coincidencias? Veamos ahora algo curioso acerca de la fecha: El 24 de agosto del año 79 tuvo lugar la explosión volcánica del Vesubio, que destruyó las ciudades de Pompeya y Herculano. En la noche de San Bartolomé, el 24 de agosto de 1572 decenas de millares de hugonotes, incluyendo ancianos, nos, mujeres y niños fueron asesinados. Todo hace sentir, en este caso particular, que el viejo papel amarillo era un encan­tamiento efectivo.

Por estar la granja asegurada contra el fuego fue reedificada fácilmente y cuando el anciano de la iglesia visitó de nuevo a su propietario éste le abrazó y le dijo: `Estoy real­mente agradecido, porque el pacto ha sido roto”. El granjero comprendió que había sido mejor perderlo todo que perma­necer bajo la protección del diablo. ¿Quién destruyó el edificio mencionado, Satanás o Dios? En Job capítulo primero halla­mos que Satanás recibió permiso para enviar “fuego de Dios” que destruyó los bienes de Job. Parece que Satanás como prín­cipe de los ángeles caídos (Judas 6) puede temporalmente, si Dios se lo permite, tener acceso al divino control de los asun­tos de este mundo.

La extraordinaria historia de esta granja, juntamente con muchos otros casos, nos muestra que quien se aparta de los estrechos límites de las leyes de Dios y se entrega a la abominación y pecado de la hechicería, tiene que pagar el precio con serias calamidades físicas o síquicas. Satanás es aún poderoso para dar alguna clase de protección o éxito, que puede ser falsamente considerado como “bendición”; ¡pero a qué terrible precio! Puede bien que al ser quitada la bendición contra el fuego Satanás se enfureció. Los pasajes Job 2:6; 2.° Cor. 12:8 y Mateo 12:8, nos dan mucho que pensar. Sin embargo los hijos de Dios pueden hacer frente a todos los poderes de las tinieblas con perfecta fe y confianza. Tan sólo necesitamos estar firmes con toda la armadura de Dios, lle­vando el escudo de justicia y el yelmo de salud (Efesios 6).

 

CIENCIA CRISTIANA

La ciencia cristiana tiene que catalogarse entre los movimientos ocultistas. Su fundadora, Mary Baker Eddy, fue originalmente una practicante espi­ritista. Proclamó la teoría de que la muerte y la enfermedad pueden ser vencidas por los poderes de la mente que se hallan en nosotros; pero todavía no hay ninguna prueba concluyente de ello, pues ella misma murió y no se sabe de nin­gún miembro de la secta que haya logrado el cumplimiento de semejante teoría. En mi labor de consejero he entrado en relación con muchos practicantes de esta secta religiosa y he llegado a la conclusión de que hay mucha gente en sus filas que usan fuerzas ocultas. Algunas personas me han confesado que después de haber salido de la Ciencia Cristiana han sido perseguidos mágicamente por sus antiguos correligionarios.

Hace algunos años se publicó el diario de Mary Baker Eddy. Allí se encuentra la declaración de que las personas no solamente pueden usar sus poderes mentales para curar, sino también para dañar a otros individuos, lo cual ella naturalmente, condenaba. Aquí tenemos la evidencia de que los practicantes de la Ciencia Cristiana pueden perseguir a miembros apostatas de la secta.

19. Un hombre que había sido muy activo en la Ciencia Cristiana comprendió su error y anunció que iba a abandonar esta religión. Pronto recibió una carta del Centro Cientista de Boston, amenazándole con que se arrepentiría de esta decisión. Poco después se le declaró una inexplicable enfer­medad. Se le caía la piel del cuerpo como una serpiente. Esto le ocurrió dos veces y a la tercera murió.

He tropezado con casos similares en el campo de la magia. Los hechiceros y curanderos pueden inflingir enfermedades a la gente tan fácilmente como pueden curarlas.

20. Después de muchos años de ser miembro de la Ciencia Cristiana, una mujer encontró el camino a Cristo y abandonó la secta. Desde entonces ha sido atacada de un modo extraño. Ella está convencida de que su antiguo instructor de la Ciencia Cristiana está usando sus poderes en contra de ella.

21. Un niño de 6 años cayó enfermo. Sus abuelos eran Cientistas cristianos y dijeron a la madre: Nos concentrare­mos esta noche en favor de tu hijo y se curará. La mañana siguientes, a las 7, la abuela telefoneó diciendo: He tenido la impresión de que el niño está mejor. La madre solo pudo replicar: Falleció ayer noche a las 12.

De vez en cuando los Cientistas, publican artículos adornados con pensamientos cristianos tan hermosos que los cre­yentes sencillos quedan admirados y engañados. La revista “Christian Science Monitor” pertenece a esta categoría, y entre sus libros podemos mencionar el de Agnes Sanford Healing Light el cual, aunque excelentemente escrito, no está en línea con la Palabra de Dios. [2]

CLARIVIDENCIA

La clarividencia, clariaudiencia y la oftalomancia, pertenecen todos a la categoría de fuerzas mediales y ocultistas. Estos fenómenos son tratados detallada­mente en el libro Ocultismo y cura de almas en las pági­nas 47-61; 163-177. He aquí unos pocos ejemplos más:

22. Una niña de 6 años soñó que su vecino había puesto fuego a la casa de sus padres. Cuando ella lo dijo, la ma­ñana siguiente, éstos la amonestaron diciendo que no contara el sueño a persona alguna. Pero un año después el sueño se hizo realidad. Una noche la casa se quemó hasta los cimientos. Tras una investigación policíaca el vecino en cuestión terminó por confesar su crimen.

23. Una mujer de 44 años me contó la siguiente historia. Su primer marido fue asesinado por la Gestapo. Ella había visto este suceso 4 días antes de que ocurriera. Su segundo marido tuvo que ingresar en un hospital. La mujer vio una cama vacía de hospital y una manos secas, durante un sueño. El siguiente día, al visitar a su marido en el hospital, halló que sus manos se habían vuelto frías y anquilosadas. Ahora está comprometida con un tercer pretendiente y me dijo que había ya previsto su muerte.

24. De cierto pueblo desapareció un joven repentinamente. Sus parientes organizaron la búsqueda y se pensó que se había suicidado. Todo el pueblo se movilizó, pero sin éxito. Entonces pensaron consultar a un paralítico de un pueblo vecino, que tenía fama de adivino. Este les dijo que el muchacho había sido asesinado y que se encontraría su cuerpo en un lugar distante del bosque. Su predicción fue cierta y hallaron el cuerpo del joven severamente apaleado en el lugar específico que el mago indicó.

25. Hay tres clases de magos en Alsacia. En primer lugar están los “sacerdotes de la almohada” después los “catadores de orina” y finalmente los “durmientes”. Los sacerdotes de la almohada piden a los parientes del enfermo que les envíen su almohada. Con esta en la mano pueden adivinar la enfermedad del paciente. Los catadores de orín no analizan ese producto para descubrir si contiene albúmina, azúcar o hemoglobina, sino que simplemente sujetan una cantidad de orina del enfermo en la mano y así pronuncian la diagnosis. Los “durmientes” se ponen en trance y declaran la enfermedad del enfermo durante su sueño sonambúlico.

26. Hay un mago por el olor que puede diagnosticar cualquier enfermedad con un cien por cien de seguridad. Un profesor médico ha probado su habilidad y ha descubierto que el mago puede conseguir en un instante diagnósticos muy difíciles para la ciencia médica. Desde entonces el profesor suele enviar sus casos más difíciles al mago para que dé su diagnóstico. Este adivino puede dar sus diagnosis sobre personas fallecidas con tal que se le proporcione algún artículo u objeto que hubiese pertenecido a la tal persona.

 

COLORTERAPEUTICA

Se da este nombre en Nueva Zelanda a una clase de Radioestesia que ya hemos descrito más ampliamente en el artículo sobre el uso de la vara y el péndulo. Debemos repetir a los racionalistas que esta prác­tica no es simplemente una sarta de mentiras; las curaciones tienen lugar de un modo efectivo. Ciertamente, estos magos ayudan al pueblo, pero el precio que se paga es demasiado alto.

Todos los métodos de curación ocultista contienen la idea de diagnosis y terapéutica ¿pero de que se trata en los casos de Colorterapeútica? Que para la diagnosis usan la vara adivinatoria o un péndulo, normal o mecánico, llamado motorscopio. En todos los casos la diagnosis está basada sobre poderes mediales [3] y no de carácter científico, como pretende la Colorterapeútica. Podemos ilustrar éste aserto citando un ejemplo de Nueva Zelanda.

27. Cierto enfermo preguntó a un colorterapéutico. ¿Puede Ud. decir de que sufre una persona que no se halle pre­sente en su consulta? “Sí -fue la respuesta- basta que la persona enferma me telefoneé. Mientras ella me habla por teléfono, yo cojo el péndulo y determino la enfermedad por el contacto de la voz del que me habla. El hombre continuó diciendo: ¿Puede Ud. diagnosticar la enfermedad de una persona de otro país? Sí, en tal caso basta que el enfermo me envíe algún pañuelo o algún cabello. Yo uso el péndulo sobre el artículo para diagnosticar la enfermedad”. Esto me fue explicado en Palmerston Norte.

Este relato indica que se trata más bien de adivinación medial, o clarividencia, que de diagnosis científica. Cierto colorterapista famoso dijo: “Yo no necesito un artículo para diagnosticar la enfermedad, solo tengo que concentrar mi mente sobre la persona afectada e inmediatamente conozco que enfermedad padece”. Por supuesto no todos los colorterapistas poseen dones tan acentuados, la mayoría emplean el método común de la vara y el péndulo sobre una caja que contiene hilos de color. [4]

Y ahora venimos al problema del remedio. La mayor parte de los color terapéuticos usan simplemente un hilo de color al cual se ata el objeto que hace de péndulo y el paciente tiene que hacerlo oscilar sobre la parte enferma de su cuerpo. Se supone que el péndulo emite ciertos rayos o vibraciones que producen la curación. Pero no todos los colorterapistas usan tales hilos colorados, algunos simplemente aplican sus poderes mentales para influenciar al paciente.

Esto indica que tales curaciones son obradas, de un modo u otro, mediante fuerzas sugestivas o sonambúlicas; sin em­bargo el consejero cristiano no está tan interesado en la naturaleza médica del proceso, o en el número de curaciones obtenidas, como en la pregunta: ¿Cuál es el carácter de estas fuerzas curativas mediumísticas, y qué efectos producen en el paciente?

Habiendo observado por 35 años, como consejero cristiano, los resultados del uso de tales fuerzas, puedo declarar que aunque no siempre se hallan directamente conectadas con el diablo y los poderes satánicos (como es el caso, por ejemplo, con la magia negra y el pacto de sangre con el diablo) la práctica de tales medios, aparentemente inocentes y su­persticiosos, abre en todos los casos la puerta al diablo. He visto innumerables veces como las personas que han entrado en contacto con este mundo misterioso son dañadas en su fe cristiana, en su carácter, y en su salud síquica. Por tal razón toda advertencia por fuerte que sea será poco para prevenir a la gente contra tales prácticas. Mucha confusión se ha pro­ducido en Nueva Zelanda por haberse dado el caso de que juzgándolo una creencia inocente algunos pastores han cedido a practicar tales medios de curación mezcladas con oraciones en favor del enfermo. Por nuestra parte no podemos comprender porque los cristianos han de jugar con tales fuerzas, en vez de invocar simplemente al Señor para que cure al enfermo mediante los dones del Espíritu Santo.

En mi librito Me gusta Nueva Zelanda se hallan más detalles sobre este asunto y en mí obra Ocultismo y cura de almas expongo todos los puntos relacionados con el uso de la vara y el péndulo, a la luz de las más modernas investi­gaciones sicológicas y científicas.

 

DIAGNOSTICO POR EL IRIS

Existe una gran batalla entre los expertos con referencia al diagnóstico por los ojos. Los partidarios de este arte afirman que pueden ver que sufre una persona simplemente mirando a sus iris. Dividen el iris del ojo derecho en sectores y los del ojo izquierdo en anillos y pretenden que cada órgano del cuerpo está representado en ellos y cualquier tipo de enfermedad puede ser reconocido mediante los cambios característicos que se producen en las fibras del iris. En primer lugar tenemos que señalar que existen unos diez sistemas diferentes de Diagnóstico por el Iris. Debemos decir que en la profesión médica, está reconocido que ciertas enfermedades tienen un efecto visible sobre el iris, como por ejemplo ciertas formas de reumatismo. Además la apariencia general de la vista puede proveer cierta medida de información para diagnosticar una enfermedad. Pero aparte de estos pocos factores los especia­listas médicos repudian la idea del Diagnóstico por el Iris. Un profesor de Oftalmología dio la siguiente respuesta a una pregunta sobre este punto:

“Por encargo especial de la Facultad de Oftalmología respondo a su pregunta sobre el Diagnóstico por el Iris. Aquí estamos tropezando con un conglomerado de expresiones pseudo-científicas y teorías supersticiosas para decirlo del modo menos ofensivo. Por ejemplo, algunos diagnosticadores por el Iris pretenden que mirando a los ojos de una persona pueden decir si el abuelo del paciente murió de accidente, o si el propio paciente cometerá homicidio. Otros van tan lejos que llegan a predecir donde tendrá lugar el homicidio y si será sangriento o no. Partiendo de la base anatómica de que cada órgano del cuerpo está provisto de ciertos nervios llamados nervios de la vida, el diagnosticador por el ojo pretende que toda cualidad mental y todas las características del ser humano se hallan representadas por medio de fibras en el iris del ojo, y que una minúscula mancha en el iris es suficiente para probar que el paciente es envidioso, soberbio, etc.

Los diagnósticos por el ojo se remontan a los primeros tiempos de la Astrología, y se originaron en China. Este arte ha sido objeto de investigaciones serias en las medios científicos, y siempre ha sido hallado totalmente insostenible. La ciencia médica reconoce que ciertas enfermedades pueden ser reconocidas por el estado de los ojos; pero en tales casos la enfermedad afecta a los ojos de un modo directo. Un examen de los ojos con resultado negativo no es suficiente prueba de completa salud, pero dentro de ciertos límites una consideración del estado de los ojos puede ser una ayuda a la diagnosis médica. Es cierto que se puede ver una parte del tejido cerebral mirando al nervio óptico y que los vasos sanguíneos del ojo están suficientemente expuestos para ver su circulación; sin embargo esto no es tener todos los órganos del cuerpo representados en el iris”. Firmado. Dr. Velhagen.

Esta opinión de un experto no soluciona empero todo el problema de la Diagnosis por el Iris. Los interrogantes con que se encuentra un consejero espiritual, no pueden ser respondidos simplemente con argumentos médicos. El problema no es si la diagnosis por el ojo es una ayuda clínica o no; sino si perjudica la fe cristiana. A los que hacen esta pregunta puedo darles ciertas seguridades basadas en observaciones hechas durante un largo periodo de mi vida. Parece que algunas formas de diagnosis por el ojo no perjudican la fe. Seis tipos de diagnosis pueden considerarse incluidos en esta categoría. Si en mis futuros trabajos me encontrara con algún caso que demostrara lo contrario, lo diré en próximas ediciones de mis libros. Hasta ahora esta es mi experiencia y opinión.

Sin embargo he encontrado otras formas ocultas de diagnosis por el ojo cerca de los cuales tengo el deber de advertir al público. La mejor ilustración será citar un caso con el que me encontré en Alsacia (Francia).

28. Durante una semana de reuniones en Gebweiler vino una mujer y me dijo que su hija iba a morir dentro de pocos días. Admirado le pregunté como lo sabia. Me explicó que un diagnosticador por el ojo de Estrasburgo había profeti­zado, que su hija moriría cuando tuviera su quinto hijo, y ahora se encontraba en vísperas de su quinto alumbramiento. Le dije a la mujer que nuestras vidas están en las manos de Dios. ¿Qué ocurrió? En aquellos mismos días nació el niño y la madre quedó en buena salud; pero la mujer no se daba por convencida. Esperemos y veremos, -me dijo- puede haber aún complicaciones. “Habrá complicaciones -le dije- si Ud. se resiste a echar de si sus ideas supersticiosas.” ¿Cómo termina la historia? La joven madre vive todavía, pero la perniciosa profecía del diagnosticador causó mucha ansiedad a la pobre madre, y la hija. Es evidente que no se trata de Diagnosis por el Iris sino de adivinación.

Muchos de los curanderos que practican la Diagnosis por el Iris, lo hacen como mediums, más que como médicos. Esto significa que sólo están interesados en el iris como un sistema de contacto mediumístico. Su examen del ojo sirve a un propósito psicométrico, del mismo modo que el adivino por las líneas de la mano utiliza éstas como un estimulante intuitivo. En tales casos la Diagnosis por el Iris se convierte en una predicción mágica. Por esta causa algunos diagnos­ticadores hacen predicciones acertadas. Ciertamente algunos que tienen muy poco o ninguna educación médica, pueden diagnosticar enfermedades con un cien por cien de certeza. Estamos tocando aquí un hecho real, a pesar de todas las negaciones de los racionalistas. La esfera científica en que nos movemos, tiene sobre sí un mundo de fuerzas supe­riores secretas, gobernado por leyes enteramente diferentes de las leyes físicas. La mente humana no es capaz de ver la relación entre estas dos esferas de la Naturaleza, y los dis­cípulos de cada una de ellas se hacen la guerra mutuamente. El orden mediumnístico metapsíquico ha sido empero des­cubierto por mucha gente. Cuando los panteístas hablan del Alma de la Naturaleza, expresan un grano de verdad. Sin embargo cuando esta alma es considerada como Dios, la Naturaleza se convierte en un ídolo y ello promueve una clase de apostasía y blasfemia. Cuando los profesores Osty, Hans Driesch y Eduardo von Hartmann hablan de un “Alma-mundo”, expresan una cierta medida de verdad; pero como hemos dicho, esta fuerza extra física no puede, ni debe, ser confundida con el verdadero Autor y Creador, no tan solo del mundo, sino del Universo entero, el Todopoderoso Padre Celestial que Jesucristo vino a revelarnos.

¿Cuál es pues el carácter de este orden medial con evi­dente poder, que existe en la Naturaleza? El Nuevo Testa­mento afirma que el mundo está bajo el dominio de Satanás. Por naturaleza nos hallamos nosotros mismos bajo el poder de las tinieblas. Tan solo la persona que acude a Cristo para salvación, puede verse totalmente librada de este oscuro dominio mundial. Cualquiera que rehúsa aceptar a Cristo como Señor permanece bajo el poder de Satanás. Cualquiera que de su propia voluntad suscribe un pacto con el “Prín­cipe de este mundo”, o cualquiera que hereda esta maldición de sus antepasados, sufrirá los efectos del poder de las tinie­blas desplegado de un modo u otro en su vida. Los poderes mediumnísticos no son de Dios, aún cuando aparezcan dis­frazados con ropajes religiosos o científicos. Esto ha sido probado millares de veces por los efectos de las prácticas ocultas. Tres ejemplos relacionados con el diagnóstico ocular nos ayudarán a comprobarlo.

29. Un padre visitó con su hijo a un médico que usaba prácticas de curandería. Este doctor tenía mucha fe en el Diagnóstico por el Iris.

En este caso fue hasta el extremo de profetizar el futuro del muchacho. Después del tratamiento la enfermedad orgá­nica desapareció, pero hubo cambios visibles en la vida re­ligiosa del joven. Se sentía afectado físicamente cada vez que iba a la Iglesia, y esto ocurría particularmente durante el sermón. No podía ya orar ni unirse al canto de himnos y perdió su fe. Su antigua franqueza y honradez referente al Cristianismo desapareció. Por el contrario fue víctima de varias pasiones: Empezó a beber y a fumar excesivamente; sufría ataques depresivos, con pensamientos suicidas. Final­mente el joven padeció tal depresión nerviosa que le dejó casi incapacitado. Fue curado de su enfermedad orgánica, pero sufrió peores complicaciones de carácter psíquico.

30. Una madre llevó a su hijo de 11 años a un doctor que practicaba la Diagnosis por el Iris. Después de aquella visita el muchacho se convirtió en un terrible onanista, co­metiendo masturbación dos veces al día. También se desa­rrolló en su carácter una terrible actitud feroz, hasta el punto que estaba casi siempre peleando con alguien. Sus estudios se resintieron y también las relaciones con su madre, a pesar de que antes había sido un muchacho de buen temperamento y pacífico.

31. Una madre fue con su hija de 17 años a visitar a un mago y diagnosticador por el ojo, de Appenzell (Suiza) Después del diagnóstico la muchacha fue tratada mágicamente. La enfermedad desapareció, pero el carácter de la joven cambió drásticamente después de la curación. Se desa­rrolló en ella un temperamento temeroso, se hizo sexualmente anormal, y empezó a sufrir depresiones nerviosas. Lo mismo ocurrió a su hermana, después de haber sido conjurada por el mismo curandero. Los otros hijos, que no habían sido tra­tados por el mago, no mostraron señal alguna de depresiones nerviosas.

DIAS Y FECHAS SIGNIFICATIVAS

Por tratarse de un concepto supersticioso bastante arraigado, vale la pena discutir este tema. Es realmente humillante que el hombre a quien Dios puso para gobernar la tierra se sujete a sí mismo considerándose un feliz esclavo del hado, con temo­res supersticiosos dignos de lástima. He aquí algunos ejemplos:

32. En el valle del Weser, en Alemania, la fecha del primero de abril es considerado como de mala fortuna. Tanto es así que ningún aprendiz sería contratado en dicho día.

33. Un pastor me contó la siguiente costumbre que se practica en el pueblo donde tiene su parroquia. Por Nochebuena, cuando las campanas suenan, los labradores esparcen paja alrededor de sus frutales repitiendo debajo de cada uno de ellos los nombres de la Santísima Trinidad como conjuro mágico para tener abundante cosecha. Se dan propinas a los campaneros para que prolonguen el toque de campanas a fin de que tengan tiempo para realizar esta operación bajo tantos árboles como sea posible. En aquella noche, se puede encontrar a todos los miembros de la familia ocupados en semejante tarea, hasta que suena la última batallada. El pastor ha hablado varias veces contra esta costumbre, pero la práctica continúa.

34. En Wurzburg, Alemania, oí que mucha gente, en la noche de fin de año, vacían sus bolsillos en las fuentes de la ciudad como medida para asegurar que no les faltará dinero durante el año próximo. [5]

Ideas y costumbres semejantes existen por doquier. Algunas personas, por ejemplo, ponen los huevos debajo de sus cluecas el Viernes santo, para que nazcan más pollitos. Otros dicen que si una muchacha quiere casarse, tiene que cortar la rama de cierto árbol el 4 de diciembre, y así obtendrá un novio antes que el árbol florezca. Por Navidad la gente sacude los árboles como medio de obtener mejor suerte. Comer una manzana el día de año Nuevo o de Pentecostés proporciona salud. Otra costumbre es ir a sacar agua de un arroyo en la noche de Pascua y rociar con ella los enfermos. Si el primero de abril trae mala suerte, el 1.0 de mayo es un día que trae fortuna. Los niños nacidos en domingo y en el mes de mayo tendrán buena suerte; los nacidos en viernes serán desafortunados. Muchas costumbres de los campesinos están basadas en tales ideas supersticiosas. Por ejemplo, si llueve el día de San Pedro regalado, llueve 40 días seguidos. Niebla al principio de abril, significa inundaciones en junio. Y así por el estilo. Aquí tienen buena aplicación las palabras del apóstol: “Guardáis los días, los meses, los tiempos y los años. Me temo de vosotros que haya trabajado en vano con vosotros” (Gál. 4:10-11).

 

ESPIRITISMO

El espiritismo moderno se ha desarrollado en un gran movimiento mundial. El profesor Blanke, de Zurich, calcula que tiene actualmente 70 millones de adherentes, procedentes de todos los tipos de religión. Este asunto es tratado con más detalle en mis libros Entre Cristo y Satanás y en Ocultismo y Cura de Almas, así que no lo repetiremos aquí. Las formas en que podemos encontrar vestigios espiritistas, incluyen visiones de espíritus, movimiento de mesas, movimiento de vasos, escritura automática, hablar en trance, materializaciones (supuestas apariciones de muertos), excursión del alma (salidas de personas vivientes), telequinesis (movimiento de objetos sin causa física), levitación (levantamiento de personas y objetos), aparición y desaparición de objetos en habitaciones cerradas. Asimismo defensa y persecución por medio de magia, arte que también se practica en las esferas espiritistas. La aparición de duendes y fantasmas puede también ser incluida en esta lista. Además tenemos cultos religiosos de carácter espiritista formando una extraña mezcla con el Cristianismo. Para dar una idea de los problemas que presentan estos procedimientos demoníacos ve­remos algunos ejemplos.

35. Una mujer de 60 años vivía en una casa donde en otro tiempo tuvieron lugar reuniones espiritistas. Por la noche entre las 12 y la 1 solía oír un ruido terrorífico. Los muebles se movían y los objetos menos pesados saltaban por el aire. Cierta noche 40 vasos de fruta y vegetales en conserva fueron destrozados en la bodega, a pesar de que por la mañana se encontró la puerta cerrada. Por fin la mujer cambió de casa. Allí no sufría tales quebrantos, pero una noche sintió como si fuera cogida por el cuello y sacudida. Cuando invocó el nombre de Jesús el ataque se detuvo repentinamente.

36. Una agente de beneficencia social cristiana estaba de vacaciones en su casa cuando oyó como si llamaran a la puerta. Cuando empezó a orar, de miedo, sintió como si la es­trangularan. Por la mañana se informó acerca de los antiguos moradores de aquella casa y descubrió que eran miembros de la S.S. y habían tenido reuniones espiritistas en su habitación durante la guerra. La señora pidió consejo de un cristiano experimentado, quien oró pidiendo que el mal espíritu abandonara la casa. Repentinamente la mujer de este piadoso cristiano que intervino en el suceso empezó a sufrir depresiones nerviosas que se prolongaron por 10 semanas.

37. Una señora me dijo que tenía un vecino espiritista que poseía el don de la clarividencia. Este vecino vino a su casa un día y le dijo: “Su niño está en gran peligro, tenga cuidado”. Dos semanas después el niño fue atropellado y muerto por un coche. El espiritista también murió de accidente.

38. Una mujer cristiana visitó a un espiritista para recibir tratamiento mágico. Inmediatamente después perdió la seguridad de su salvación; empezó a tener depresiones nerviosas y pensamientos suicidas. Además empezó a entregarse a la bebida, a fumar abusivamente y a la sexualidad.

39. Una mujer fue a reuniones espiritistas por algunos años; por fin podía ella misma ponerse en contacto con los espíritus sin ayuda de ningún medio; hablaba con ellos, aun durante el día, como si fueran personas familiares. Sus hijos fueron presa de depresiones nerviosas y padecen de pensamientos suicidas.

40. Un espiritista me dijo que había tenido un guía del más allá por espacio de 30 años. Este guía le decía todo lo que tenía que hacer y él obedecía siempre. Un día le ordenó ir en busca de un matrimonio que también había tenido contacto con el más allá, pero todavía no habían aprendido bien el arte de la comunicación con el mundo espiritual. El espíritu le dio la dirección exacta de este matrimonio. Lo buscaron y hallaron que era correcta la dirección recibida. Dijeron a su visitante que habían empezado a practicar el levantamiento de mesas pero no manejaban la técnica y él se lo enseñó. También les fue dicho por ese guía que tendrían un lugar importante en la eternidad cuando murieran, porque habían sido tan leales al Espiritismo por espacio de muchos años. Al final de nuestra conversación me dijo: “Un día usted me reconocerá en la eternidad”. Cuando le señalé el peligro de comunicar con espíritus desconocidos, me respondió simplemente: “Oh, usted está ciego!” [6]

41. Un muchacho de 11 años se orinaba en la cama de un modo desastroso. Sus padres hicieron todo lo posible para curarle, pero en vano. Por fin la madre fue a ver a un espiritista que practicaba la magia negra. Este tomó una pieza de vestido del niño y la azotó con todas sus fuerzas. El niño tenia que llevar esta pieza de ropa, y efectivamente, desde en­tonces quedó curado. Más tarde, cuando llegó a ser un joven trató de suicidarse. Una noche, su hermana que era cristiana se sintió muy turbada y empezó a orar por su hermano. Poco después quedó horrorizada al oír un grito de éste. El hermano entró corriendo en su habitación y le explicó que había inten­tado suicidarse, pero mientras estaba poniéndose la cuerda en la garganta, vio el rostro de ella acercársele más y más, y aquella aparición le salvó de una muerte segura. Es un hecho experimentado que la magia y el Espiritismo traen a menudo depresiones y pensamientos suicidas.

Tenemos que hacer aquí mención especial del Espiritismo brasileño. El Brasil es una fortaleza del Espiritismo. Allí se pueden encontrar todas las formas del Espiritismo, desde el culto sistema de Allan Kardec, orientado a la beneficencia so­cial, hasta las más groseras y criminales formas del culto Macumba.

No podemos menos que alabar la obra caritativa y social de muchos grupos adheridos al movimiento de Allan Kardec. Han edificado escuelas, hospitales, orfanatorios, pensiones económicas, salas de conferencias y muchas cosas similares. En Curitiba visité el Albergo Noturno. La encargada era una señora extraordinariamente amable que nos dio con la mejor buena voluntad, toda la información necesaria y nos dijo con orgullo: “Tenemos 30 millones de miembros, sólo en el Bra­sil. Dentro de 20 años la mitad de la población brasileña pertenecerá a nuestro culto”. Lo cierto es que el Espiritismo está creciendo continuamente.

Me interesó oír el motivo que mueve su obra social. La antes mencionada señora nos explicó: “Las personas reencarnamos después de un tiempo considerable tras nuestra muerte, y ascendemos o descendemos en nuestra próxima vida según hicimos bien o mal en la pasada”. Ellos comparten esta creen­cia con muchas de las religiones orientales. Es básicamente la salvación por las obras. Sin embargo no es este el método’ de salvación que nos enseña la Biblia.

El lector encontrará una explicación más amplia de las formas groseras del espiritismo que se practica en el Brasil en la sección denominada Umbanda y Macumba.

Este capítulo no sería completo sin hacer mención de las más refinadas formas de culto espiritista que he hallado en Gran Bretaña, y particularmente en América. En Inglaterra he encontrado un gran número de iglesias espiritistas, esparci­das por todo el país. Su culto es bastante similar al de las igle­sias cristianas, pero el sermón, en vez de ser predicado por un pastor es dado por una médium en estado de trance, preten­diendo ser revelaciones de espíritus del más allá. En vez de entrar en una larga discusión sobre el asunto basta decir que tales prácticas son consideradas en las Sagradas Escrituras como una abominación a Dios (Véase Levítico 20:27 y Deut. 18:10-12).

 

FANATISMO

El extremismo y el fanatismo son al presente uno de los grandes problemas de la Iglesia Cristiana. Ha habido fanáticos en cada generación y en cada movimiento espiritual cristiano. Estos son como la espuma y la escoria moviéndose por encima de los movimientos espirituales ge­nuinos. El fanatismo religioso tiene bastante de común con el Ocultismo. Esto se revela principalmente por sus efectos. En las sectas extremistas la imposición de manos con frecuencia tiene el mismo carácter que el ensalmo mágico. Además, se puede observar que las personas más afectadas por el fana­tismo son aquellas que están síquicamente orientadas o incli­nadas a las facultades mediumísticas. Los siguientes tres ejem­plos apoyan esta observación.

42. En Karlsruhe una antigua médium espiritista vino varias veces a mi consulta. Se había separado de todas sus anteriores prácticas espiritistas y quería ser cristiana; sin em­bargo tenía todavía una batalla en contra de sus dones media­les. Hablando de grandes reuniones públicas a las cuales ella concurría me dijo: “He escuchado a tres predicadores que curan por milagro: Los hermanos Branham, Hicks y Zaiss, y enseguida entré en contacto medial con ellos, aunque fue más rápidamente con el hermano B. -Después añadió-, pero no he ha­llado contacto medial con Vd.” “Gracias a Dios que Ud. no ha podido tenerlo conmigo” -le repliqué.

Tuve una experiencia similar en Munich. Después de una reunión en la que había hablado contra los peligros del Ocul­tismo vino una mujer y me dijo también que ella había tenido inmediato contacto medial con los tres evangelistas antes ci­tados.

43. Un pastor que trabajaba en el pueblo de Schleswig-Holstein, infectado por mucha superstición mágica, se dio cuenta de que los miembros de su congregación que habían practicado la magia, fácilmente se entregaban al extremismo. Esta es una observación significativa y una prueba de que el extremismo, o fanatismo religioso, tiene estrechos lazos con el Ocultismo.

44. Un pastor de Suiza me contó la siguiente historia: Por años había tenido síntomas de parálisis en su brazo y pierna derechos. Los tratamientos médicos no habían produ­cido ningún resultado. Finalmente acudió a una reunión pentecostal en la cual el predicador Tommy Hicks era el orador, y él par­ticipó en la parte curativa de la reunión. Como el predicador no podía orar por cada persona individualmente, pidió que los que querían ser curados se levantaran de sus asientos y pusie­ran sus manos en la parte del cuerpo donde tenían su dolencia. Entonces el predicador oraría por todos ellos. El pastor se levantó e hizo como aconsejó el predicador, e inmediatamente experimentó una gran mejora en su pierna y brazo. Me dijo que mientras el predicador oraba sintió como un cosquilleo y que la pesantez de su dolencia huía, como atraída por el con­tacto de sus dedos. Pero el efecto curativo duró solamente desde el mes de Mayo de 1955 a Diciembre de 1956. Yo pregunté al pastor si había tenido antes algún contacto con métodos ocultistas. Me dijo que si, pues en una ocasión había sido conjurado contra las verrugas con pleno éxito.

Estos dos últimos ejemplos nos muestran la estrecha re­lación que existe entre el fanatismo y el Ocultismo. La sujeción oculta está en el mismo nivel y es afectada por una ac­titud mental fanática. Cualquiera que se entrega al Ocultismo o que sufre consecuencias ocultistas de parte de sus padres o abuelos, es propicio al fanatismo. Esta es la razón por la que pregunté al pastor si había sido antes objeto de algún encantamiento o hechizo, pues quería saber si tenía fa­cultades mediales o no. Mi sospecha resultó cierta. Fue como resultado de ello que sintió la sensación de cosquilleo y la pesantez de sus miembros fluyendo hacia sus dedos al tocar su cuerpo enfermo con una actitud mental de fe supersticiosa. Es un caso típico de curación efectuada por un mes­merismo basado en la magia. En mi opinión, los movimientos religiosos extremistas y fanáticos son influenciados, conscien­temente o no, por el Ocultismo. Y no soy sólo en esta opi­nión. [7]

En el curso de este capítulo usamos varias veces la pa­labra pentecostal, y queremos esclarecer nuestro pensamiento al respecto. No todos los pentecostales son fanáticos. Po­demos encontrar creyentes fieles y sólidos en la fe en iglesias pentecostales. Yo mismo he encontrado magníficos creyentes pentecostales en Nueva Zelanda y en los Estados Unidos.

Con esta salvedad de que hay buenos cristianos pente­costales voy a dar algunos ejemplos de fanatismo y extremis­mo que he encontrado en mi labor de consejero.

45. Una señora me contó que había acudido a las reu­niones del evangelista Sr. H. sufriendo grandes dolores en su cuerpo. El predicador dijo que los que quisieran ser curados se levantaran y estrecharan las manos de otros que tuvieran el mismo deseo, formando una cadena. La mujer lo hizo así. Uno de los cooperadores del predicador, vino y puso su mano sobre ella. Inmediatamente la señora se desmayó y tuvo que quedar en cama por 3 semanas. Desde entonces ha sufrido de­presiones nerviosas y un extraño sentimiento de desasosiego. Aún su antigua seguridad de salvación ha desaparecido.

46. Una enfermera de la casa de diaconisas denominada “Bethleem” tuvo la oportunidad de controlar algunas de las supuestas curaciones del predicador Sr. B. Dijo que lo que había ocurrido como resultado de su ministerio había sido una catástrofe.

47. Dicho predicador puso sus manos sobre un mu­chacho que era bizco. Los padres vinieron después y me con­taron que el muchacho desde entonces no podía dormir. Se acostaba y quedaba con los ojos abiertos. Los padres relacio­naban este extraño fenómeno con la imposición de manos del Sr. B.

48. Un pastor suizo fue a una de las reuniones del re­ferido predicador quien dijo a los que querían ser curados: “Si creéis que Cristo puede tocaros ahora mismo poned vues­tra mano en el lugar donde queréis obtener la curación. Una fuente de poder curativo fluirá hacia vosotros.” El pastor hizo como le fue indicado. Tres semanas después vino a mi consulta. Me dijo que desde aquella reunión, había sido gran­demente turbado. Había perdido la paz y seguridad que antes tenía. Comprendía ahora claramente que lo que había tenido lugar aquella noche no era según las Ecrituras. Los efectos que había experimentado en sí mismo le hacían sospechar de aquellos especiales poderes de curación del Sr. B.

49. Una mujer que acudió a las reuniones de curación que tuvieron lugar en Zurich con el referido evangelista me contó que el Sr. Branham le había dicho. “Veo una luz sobre Ud. Sin duda hay un ángel a su lado, Ud. será curado”. La mujer había estado orando intensamente durante toda la sesión cu­rativa, sin embargo no había experimentado ninguna mejora, antes se sentía peor. Como consecuencia, por varias semanas había estado terriblemente molestada con dudas acerca de su fe. A causa de ello vino a mi consulta.

50. Cuando el evangelista Branham estuvo en Zurich fue a es­cucharle un hombre que era paralítico. A consecuencia de la poliomelitis, no podía andar. Mientras el Sr. B. estaba pre­dicando observó que el interprete le miraba fijamente. En el mismo momento sintió que la rigidez de su pierna disminuía. Después de la reunión podía levantar sus pies hasta unos 20 centímetros del suelo. Atribuyó esta mejora a la sugestión re­cibida durante la reunión. Sin embargo, tres semanas después la mejoría había desaparecido otra vez. Durante el curso de la conversación el hombre me dijo que por largo tiempo había practicado el método de alta sugestión del Prof. Coué y que mientras el evangelista B. predicaba había sentido similar im­pulso mental, el cual perdió su fuerza después de tres semanas.

51. En otra reunión el Sr. Branham dijo a la congregación; “Si creéis que yo soy un profeta de Dios, decid: Sí”. Un pastor pentecostal extremista junto son otras personas presentes, gritó: “Sí” Después de la reunión este hombre quedó des­vanecido en su propio coche. Estaba enfermo y tuvo una he­morragia. Además empezó a tener depresiones por varias semanas.

52. Un pastor me contó la siguiente historia respecto a un miembro de su congregación. Era una señora que después de ser por varios años miembro de su iglesia fue invitada a asistir a una reunión pentecostal extremista, donde le impu­sieron las manos. Desde entonces empezó a tener visiones. Predijo que pronto ascendería al cielo. Cuando se acercaba el día en que ella creía que tal acontecimiento debía tener lugar, pidió a sus parientes que vinieran a presenciar el espec­táculo. Se bañó y se puso un largo vestido de noche, como preparación para su ascenso, y se echó en la cama con una expresión de gran satisfacción en su rostro. Su marido fue a ver al pastor y le pidió que viniera a la casa a hablar con su esposa con el fin de terminar con tanta tontería, pero cuando el pastor entró la esposa dijo: “El Señor viene a recogerme esta noche”. Se acercaba el tiempo por ella profetizado, los parientes estaban excitados, no sabiendo lo que iba a ocurrir; pero el pastor paró todos los relojes de la cama y advirtió a los presentes que no dijeran a la mujer que hora era. Cuando hubo pasado media hora después de las 12 la mujer dijo: “¿Deben ser las 12 no es verdad?” El pastor replicó Pasa media hora. Al oír esto la mujer cayó de espaldas en la cama y se puso a llorar desesperadamente. El pastor fue a visitar a su colega pentecostal y le contó el caso. El pastor pente­costal le dijo: “Cuando por la imposición de las manos los creyentes reciben el bautismo del Espíritu Santo, se abre la puerta a otros espíritus fraudulentos. La hermana recibió cier­tamente el Espíritu Santo, pero más tarde fue engañada por los falsos espíritus que entraron en ella”. [8]

53. Una señora fue invitada a una reunión en una igle­sia pentecostal donde oyó hablar en lenguas. Como era ta­quígrafa experta escribió fonéticamente lo que oyó en lengua extraña. Pocos meses después contaba esta experiencia a un misionero, quien le pidió leerle el mensaje. El misionero dijo que se trataba de una lengua que se hablaba en su campo misionero, pero quedó espantado al oír que el supuesto men­saje en lengua celestial, consistía en una serie de blasfemias contra la Trinidad y en expresiones inmorales.

54. Una muchacha fue convertida y como sabía poco de denominaciones vino a asistir a una iglesia pentecostal de tipo extremado. Cuando los dos líderes de la iglesia pusieron sus manos sobre ella, recibió el don de la mediumidad. Podía fácilmente entrar en trance, convirtiéndose en una sonámbula, apta para entrar en contacto con el mundo invisible. Sin em­bargo como hacía hermosas oraciones había diversidad de opiniones en la iglesia acerca de sus supuestos dones. Em­pezó a sufrir depresiones y pensamientos de suicidio. Sentía terror por las noches por la aparición de espíritus. Otros miembros de la Iglesia Pentecostal tuvieron experiencias si­milares. Finalmente la muchacha entró en contacto con otros cristianos fieles y sensatos. Comprendió la diferencia entre aquellos creyentes y los fanáticos pentecostales medio-espiri­tistas de la iglesia a que concurría, la cual abandonó, y des­pués de alguna lucha se vio completamente liberada de sus molestias procedentes del mundo ultra sensible.

55. Un hombre que había sufrido de migraña por muchos años permitió a un miembro de una iglesia pentecostal poner sus manos sobre el. El dolor de cabeza desapareció inmedia­tamente, pero se desarrolló en él una sensibilidad especial con respecto a la luna y a ciertos vientos. Lo peor del caso es que perdió su fervor espiritual. Ya no podía orar, empezó a sufrir depresiones y se hizo amigo del alcohol. La Palabra de Dios ya no le hablaba ni significaba nada para él.

56. Un evangelista de una iglesia pentecostal extremada, tuvo una campaña de reuniones al final de las cuales dijo: “Si alguien desea recibir el bautismo del Espíritu Santo que se quede después del culto para una pequeña reunión especial”. Cierto número de señoras y muchachas se quedó. El evange­lista les dijo: “Hay aquí 50 ángeles presentes para ser tes­tigos del bautismo del Espíritu Santo”. La señora que me contó esta historia me dijo que tan pronto como el predicador puso sus manos sobre su cabeza quedó inconsciente. Cuando se despertó se halló en un cuarto cerrado con rejas y descu­brió por la enfermera, que había sido internada en un mani­comio, del que afortunadamente pronto pudo ser dada de alta. Pero la mujer me dijo que sentía como si hubiese que­dado poseída del demonio. Aún en su casa empezó a ver es­píritus y figuras horripilantes, y los vecinos la oían gritar con voces de hombres. Me explicó que no podía orar y que voces de animales y de hombres salían de ella. Apesar de que era una mujer tan inteligente y piadosa que había dado estudios bíblicos por casi 20 años, se sentía como poseída. Estaba convencida de que el evangelista que puso sus manos sobre ella era un servidor de Satanás, y no un hombre de Dios, y ello fue confirmado por otros datos. Se descubrió que este falso evangelista había robado mil dólares de una persona mien­tras se hallaba en estado hipnótico, y que en otras ocasiones ponía sus manos sobre los pechos y nalgas de las señoras y señoritas, con la excusa de que todo el cuerpo tenía que ser lleno del Espíritu Santo.

57. Una señora dirigente de una iglesia pentecostal ex­tremista dijo a sus seguidores que la venida de Cristo estaba cerca. Como consecuencia celebraron una reunión en la que todas ellas se desnudaron para esperar el momento del rapto. Pero en lugar de venir Cristo, llegó la policía que arrestó a la mujer causante del escándalo y la llevó a la cárcel.

58. Un joven que padecía de cáncer en el hígado fue a visitar a un evangelista pentecostal con dones de curación, a pesar de que tenía poca esperanza de ser curado. El evan­gelista oró con él, imponiéndole las manos. Luego le dijo que jamás dudara de su curación y que a cualquiera que se la negara le considerara un siervo de Satanás. El paciente volvió a su casa y dijo a todo el mundo que había sido curado, a pesar de que era completamente sordo a todo llamamiento espiritual. Un pastor fue a su casa para tener una conversa­ción con él y tratar de llevarle verdaderamente a Cristo, y en lugar de encontrarlo curado le halló en la cama incapaz de levantarse. El pastor le dijo: “O usted está realmente curado, en cuyo caso debería levantarse de la cama, o tiene que ad­mitir que no ha sido curado.” Entonces el joven reconoció que sus dolores habían aumentado. Finalmente se puso mejor y pudo andar. Sin embargo declaró que desde que tuvo lugar su supuesta curación había experimentado una terrible apatía espiritual. Murió el día siguiente de haber hecho esta confesión.

59. Una mujer cristiana se hizo miembro de una iglesia pentecostal de carácter extremado, donde le dijeron que la conversión y el nuevo nacimiento no eran suficientes, que tenía que experimentar el bautismo del Espíritu Santo por la imposición de manos. Después de algún titubeo, la mujer aceptó esta ceremonia. Tras el “bautismo del Espíritu” se encontró bajo la guía de extraños espíritus, los cuales le daban órdenes de cómo habían de vivir. Por ejemplo, le di­jeron que no debía comer cerdo, que tenía que abstenerse de sus deberes matrimoniales etc. La mujer se sentía tan abru­mada que realmente no vivía, por lo cual decidió dejar la extremista iglesia. Pero esto era más fácil decirlo que hacerlo Los espíritus se pusieron en actividad, día y noche para im­pedirle que dejara la iglesia. En aquellas luchas vió – según dice – a personas fallecidas. Por fin fue enteramente librada después de un duro combate. Afortunadamente más tarde pudo sacudirse completamente este dominio de su mente de tipo espiritista.

60. Un maestro fue con su esposa a una congregación pentecostal muy extremada. La reunión de oración era tan turbulenta, que los asistentes quedaban en una especie de éxtasis. En tal estado de inconsciencia gritaban y se revol­caban por el suelo. La propia esposa del profesor, que esperaba un bebé, cayó al suelo y se quedó completamente rígida. Cuando el niño nació resultó ser un anormal. Sin embargo los otros cinco hijos están completamente sanos.

Aunque hemos dado estos ejemplos de excesos por parte de grupos fanáticos, nuestro objeto no es ningún criticismo despiadado; solamente tenemos que recordar que las Sagradas Escrituras nos mandan probar los espíritus si son de Dios. Estamos viviendo en una edad en que los adversarios es­pirituales están tratando de atacar la Iglesia de Dios de un modo desesperado por todos los medios posibles, y la apertura de la mente a facultades hipnóticas y sonambúlicas, es un medio para ellos. Así que no debemos extrañamos de que algunas almas sean llevadas por caminos extraños bajo una apariencia de espiritualidad.

Tenemos que ser honrados reconociendo que muchas personas pueden haber sido convertidas mediante el ministerio de falsos ministros, como el que hemos citado en el ej. 56, así como por libros y revistas que no exponen certeramente la sana doctrina. Esto es tan sólo una prueba de que el poder de Dios puede salvar a las personas valiéndose de todos los medios; sin embargo por la experiencia de mi obra como con­sejero he de declarar, y siento tener que decirlo, que por lo general las personas convertidas por tales medios son vícti­mas de una especie de adhesión personal exagerada a sus líde­res religiosos. No pueden aceptar nada de otros cristianos, ni considerar objetivamente cualquier objeción crítica res­pecto al Movimiento a que pertenecen. Felizmente no es así en todos los casos, y he encontrado personas que han logrado salir de su fanatismo religioso, apartándose de aquel grupo extremista que fue su medio de conversión, mejorando su nivel espiritual.

Un artículo como éste no puede terminar sin un clamor a Dios de arrepentimiento de nuestra propia parte. Una de las grandes necesidades del mundo cristiano es hoy día la falta del poder de Dios y de sus dones. Estos movimientos exage­rados van al otro extremo y son por lo tanto una prueba del estado de depauperación espiritual que existe en la Iglesia Cristiana. La mejor defensa contra tales movimientos sectarios, sería un movimiento de arrepentimiento entre nosotros mismos, clamando a Dios por un despertamiento espiritual genuino. La Iglesia Cristiana debe también estar más advertida y alerta acerca de la proximidad de la Venida del Señor; pues El es quien terminará de una vez para siempre con la terrible división y confusión en la que se encuentra hoy su Iglesia.

FANTASMAS

Como con todos los fenómenos ocul­tistas, el asunto de los fantasmas es muy discutido. Hay que hacer una distinción entre los fantasmas subjetivos vistos por gente que padece alguna enfermedad o defecto mental; y los fantasmas relacionados con lugares particulares y que han sido vistos durante años, y aún siglos por muchas personas de toda índole, con mentes perfectamente sanas. Por nuestra parte estamos tanto en contra de los racionalistas empedernidos que tratan de explicar todos estos fenómenos como rumores sin fundamento o visiones subjetivas, repudiando todo testimonio por claro y evidente que parezca, como de las per­sonas crédulas que aceptan fácilmente cualquier relato mara­villoso, por absurdo que sea. Debemos exhortar a unos y otros a ser más objetivos. Existe un libro titulado Fantasmas por Fanny Moser, con un prólogo del famoso profesor Jung, de Zurich; que trata este asunto de los fantasmas desde el punto de vista científico. Mi obra de consejero espiritual me ha pues­to frente a muchos casos de fantasmas y siempre he encontrado que el problema estaba relacionado con prácticas ocultistas pasadas o presentes en las casas afectadas con tales fenó­menos. Y he tenido también la oportunidad de visitar per­sonalmente alguna de tales casas encantadas.

He aquí algunos ejemplos:

61. Una señora que tenía un cargo de beneficencia pú­blica me dijo que veía con frecuencia por las noches una fea figura en su habitación, la cual una vez intentó molestarla. Enfadada le arrojó un almohadón. En el mismo instante apa­reció un ángel con una faz siniestra a los pies de su cama. La mujer quedó petrificada. Habiendo oído tantas experien­cias semejantes a esta en mi labor de consejero espiritual, me atrevería a decir que es posible juzgar si la visión angélica es de Dios o de Satanás según la persona afectada experimente gozo o terror indecible. Sin embargo la mayoría de tales visiones no tienen ninguna realidad objetiva. Son más probablemente alucinaciones causadas por enfermedad, o vi­siones eidéticas, que fenómenos genuinos.

62. Una anciana me contó un extraño fenómeno de fantasmas que tuvo lugar en su casa. Por las noches veía perros que corrían alrededor de su cuarto y trataban de lamerla. Manos invisibles levantaban los cobertores de su cama, y a veces observaba otras extrañas figuras. El caso es que siempre que oraba este fenómeno desaparecía inmediatamente; pero se repetía por muchos años, a pesar de que la mujer es­taba completamente sana de su mente. Nunca había sufrido depresiones, ni ninguna clase de enfermedad mental. Respon­diendo a la pregunta de si ella o sus antepasados habían es­tado envueltos en prácticas ocultistas, me dijo que cuando niña, había sido curada por medio de la magia negra, de dif­teria y de otra enfermedad.

63. El señor Uli Ruppeiner de Herisau, fue solicitado para que visitase a una viuda que vivía en Roggenburg, Suiza, donde descubrió lo siguiente: El esposo de aquella señora se había suicidado ahorcándose en una de las habitaciones de la casa. Desde el día de su entierro se oían en su cuarto golpes, silbidos y ruidos como de molienda. El pastor del pueblo a quien se había consultado antes no prestó atención al fenó­meno, diciendo que se trataba de los nervios excitados de la señora. Pero el señor Uli escuchó sus relatos, fue con ella al cuarto en cuestión y oró en el nombre de Cristo pidiendo que los ruidos cesaran. Efectivamente, nunca más reapare­cieron. Tanto si el fenómeno era real, procedente de fuerzas ocultas, o tan sólo una señal de que la señora estaba men­talmente enferma, la victoria de la fe cristiana aparece bien clara en este caso.

64. En cierta casa se veía una figura blanca por las noches, acompañada por un montón de ruidos, golpes pesados, como los de un hacha arrojada contra la puerta, etc. Ningún pastor hubiese permanecido por mucho tiempo en aquella casa. Sin embargo un pastor valiente y fervoroso tuvo la osadía de desafiar al fantasma. Le ordenó en el nombre de Cristo que desapareciera, y desapareció juntamente con los ruidos.

65. En una conferencia ministerial un pastor luterano contó como dos casas de su parroquia habían sido apedreadas durante tres días de una forma inexplicable. Las piedras en­traban por las ventanas, pero en vez de romper los cristales dejaban un agujero redondo y al cogerlas, siempre eran ca­lientes. El tercer día una de estas piedras produjo un in­cendio. El propietario de una de estas casas denunció el hecho a la policía, pero las investigaciones subsiguientes no pudieron aclarar nada. El apedreador invisible quedó sin descubrir.

66. En otra casa se oían unos ruidos como de golpes llamando a la puerta. La familia que vivía allí no pudiendo descubrir al autor solicitó la ayuda de la policía. Se estableció una guardia cada noche la cual verificó la realidad de la denuncia. Yo pude ver por mí mismo el informe de la policía. Sin embargo, ni los vecinos denunciantes ni la policía pu­sieron atención al posible fenómeno ocultista. El caso es que había una persona en aquella casa que había sido conjurada mágicamente contra una enfermedad.

67. Dos vecinos de cierta casa de vecindad se denun­ciaron mutuamente declarando que oían ruidos en la puerta del edificio. Los vecinos del piso superior acusaban a los del inferior, y viceversa. La familia del piso inferior pidió a una señora cristiana que viniera a ayudarles, durmiendo con ellos en el piso. Ninguna de las noches en que dicha señora pia­dosa dormía en la casa y oraba a Dios pidiendo su protección, se produjeron ruidos, y ello pudo ser constatado más tarde por ambas familias.

Se me refirió otro caso muy semejante en Suiza. Dos ve­cinos se habían acusado mutuamente a la policía por igual molestia y dos agentes fueron enviados, uno al piso superior y otro el inferior. Ambos oyeron los ruidos pero no pudieron determinar su origen, a pesar de su más cuidadosa vigilancia sobre la puerta desde sus respectivas ventanas.

68. Unos amigos cristianos aconsejaron a los moradores de una casa donde habían ocurrido fenómenos misteriosos por varios años, investigaran si en la casa había literatura ocultista. En efecto uno de los criados poseía y leía muchas noches los libros VI y VII de Moisés. Desde que quemaron el libro los fenómenos cesaron inmediatamente.

69. Un amigo mío, obrero cristiano, me contó que cuan­do era joven, en la casa de sus padres, empezaron repentina­mente a oírse por las noches golpes en las paredes, pasos y otros ruidos. Como los supuestos fantasmas persistían en su juego, el padre llamó a un cristiano que viniera a ayudarles. Este hombre oró en cada una de las habitaciones de la casa, ordenando a los espíritus que saliesen en el nombre del Señor. Los ruidos cesaron inmediatamente. Sin embargo ocu­rrió algo remarcable, en relación con este suceso. Casi inme­diatamente después del exorcismo dos de los cerdos pertene­cientes a la familia enfermaron de una especie de rabia, co­rrían alrededor de la pocilga bramando de un modo terrible. Después de verles proceder de este modo como locos durante un par de horas el padre no tuvo otro remedio que matar a los cerdos.

A cualquiera que trate de explicar estos casos desde un punto de vista psiquiátrico, tenemos que hacerle notar que estas cosas no suelen ocurrir a los esquizofrénicos o mentalmente enfermos, y que en algunos casos aún la policía pudo verificar la veracidad de los fenómenos. Puedo añadir un ejemplo posterior de Kiel donde ocho policías y dos pastores tomaron parte en la investigación de una casa donde aparecían fantasmas. Cada uno de aquellos hombres, mentalmente sanos, pudo verificar el fenómeno. Es también muy importante hacer notar que en todos estos casos cuando alguien ha orado en el nombre de Cristo el fenómeno desaparece. Esto nos enseña algo acerca del carácter de tales fenómenos. Cuando los esquizofrénicos oyen voces y ruidos, éstos no desaparecen porque alguien invoque el nombre de Cristo

Para concluir esta serie de historias de fantasmas men­cionaremos un maravilloso caso de liberación.

70. Un padre y un hijo vinieron a verme y me contaron que cada noche en su casa, entre las 11 y las 12, toda la familia era perturbada por un fenómeno de espíritus. Todos ellos eran despertados por ruidos de golpes y pasos. Algunas veces la madre y la hija sentían como si alguien les apretase el cuello para ahogarles. Otras personas de la familia se sentían abofeteados y quedaban todos paralizados de terror. Probaron de librarse del fenómeno acudiendo a un sacerdote católico, pero aun cuando siguieron su consejo de repetir el nombre de la Santísima Trinidad y persignarse tres veces, encendiendo tres cirios y usando agua bendita, nada consi­guieron. Entonces acudieron a diversos magos. Uno de éstos les aconsejó cubrir los tres cirios con un paño negro y que­mar después el paño, repitiendo los nombres de la Trinidad. Otro consejo que recibieron fue de poner tres cerillas bajo sus almohadas invocando la Trinidad. También probaron el con­sejo de asegurar sus puertas y ventanas poniendo entre ambas hojas dos cuchillos en forma de cruz, pero ninguna de estas prácticas mágicas les benefició. Alguien les aconsejó atravesar una cebolla con dos agujas y ponerla debajo de la cama, pero tampoco dio resultado; continuaron las apariciones y ruidos como antes. Puesto que los dos hombres que me contaban estas cosas parecían completamente normales y llenos de sa­lud, concentré mis preguntas en el lado ocultista y he aquí lo que descubrí. La familia tenía 15 libros de brujería en la casa, por muchos años. En el pasado habían consultado a dos magos muy peligrosos. Regularmente consultaban a los adivi­nos y encantadores. Además había una vecina que practicaba la magia negra, usando el llamado “escudo espiritual”. Puesto que acababa de revelarse que el caso tenía antecedentes ocul­tistas expliqué a mis dos consultantes que habían escogido el peor camino al buscar ayuda en adivinos y magos. Les expuse el camino de liberación por Cristo, y ellos escucharon con atención. Puesto que yo tenía que ausentarme de la ciudad poco después, di los detalles de nuestra conversación a un pastor, a quien pedí visitar a esta familia. Más tarde, oí que todos ellos habían entregado sus vidas a Cristo y que el fe­nómeno de las apariciones fantasmales había desaparecido inmediatamente.

FETICHISMO

El uso de fetiches, como cualquier otra de las costumbres supersticiosas, tiene su origen en el Paga­nismo. La palabra latina “fatitious” significa eficacia mágica. Un fetiche es un objeto cargado de un supuesto poder mági­co, que se lleva como medio de protección. Amuletos, talisma­nes y fetiches son por tanto sinónimos.

FRANCMASONERIA

Algunas de los datos que voy a exponer sobre este tema me han sido proporcionados por varios libros alemanes, como la obra de dos tomos de Alfredo Wulf, Geheimbünde in Alter und Neuer Zeit, y también el libro Das Geheimnis des Freimaurers, por F. C. Endre. Sin embargo la mayor parte de mi material lo he obtenido mediante el testimonio de personas que han venido a la con­sulta.

El año 1717 puede ser considerado como la fecha de na­cimiento de la primera logia importante. Cuajo logias se unieron aquel año en Londres para constituir aquélla. Inmedia­tamente después se fundaron logias en Irlanda, Escocia, Ma­drid, Calcuta y París. Las logias alemanas se iniciaron en 1738 cuando Federico el Grande se hizo miembro de la francmasonería. En la Europa occidental se calcula que hay cuatro millones de francmasones.

Es imposible incluir todas las logias bajo un solo título, tanto orgánica como ideológicamente. Algunas están completamente impregnadas del espíritu secular de la edad y son enemigos del Cristianismo; en cambio otras sólo aceptan cristianos en su sociedad. Cada logia tiene una característica dife­rente según sus fundadores y lis circunstancias en que se de­senvuelve. He conocido algunas logias en las que reina una fuerte amistad y un ligero sentimiento de adoración a Dios. Sin saberlo me vi relacionado con una de tales logias en Australia. Otras logias están orientadas hacia la filantropía y labor social. Se me habló de una logia en Los Ángeles que paga los estudios de un estudiante de teología.

En América, particularmente, descubrí muchas logias con una cierta atmósfera cristiana. Muchos ministros, ancianos y pastores son miembros de tales logias. He hablado en algunas iglesias que eran logias, sin yo saberlo. En ипа de las tales había los símbolos de la masonería detrás del púlpito. Pude leer allí las inscripciones “Noli me tangere” y “Asociación Roosevelt”. En cambio el Sínodo de la Iglesia Luterana de América, en el estado de Missouri, prohíbe a sus ministros y diáconos ser miembros de logias. Yo dije al pastor que de ha­berlo sabido no habría aceptado su invitación.

Alguien objetará que este pastor masón era más tolerante que yo, sin embargo estos escrúpulos míos están basados en una observación propia, que es compartida por muchos pas­tores y cristianos genuinos, y es la de que las iglesias masó­nicas carecen de vida espiritual; son sociedades más que iglesias, clubes fraternales, más que centros de predicación del Evangelio.

En Europa puede hallarse toda clase de tipos masónicos, desde el puramente ateísta a los que poseen fuertes sentimien­tos cristianos. Conocí a un dirigente masón que era maestro durante la época de Hitler, quien valientemente rehusó cesar de dar clases religiosas a sus alumnos, a pesar de las ame­nazas de que fue objeto por el partido Nacional-socialista. Este mismo masón era también anciano de una buena con­gregación en Westfalia. Actualmente, no solamente es un buen asistente de la iglesia, sino también alcalde de su ciudad.

Algunos de mis lectores dirán: siendo así ¿que tiene Ud. contra las logias masónicas? Tengo lo que he dicho al principio: su misma diversidad. No conviene poner una etiqueta equívoca, o sea, ostentar un nombre de significado tan dife­rente. Existen logias masónicas en las que prevalece el prin­cipio que cita Endre en el libro antes mencionado; “Si un miembro de la comunidad masónica comete un crimen, tiene que confesarlo al Maestro de la Orden. Este es un sacerdote; está en lugar de Dios y le absuelve”. ¿Qué les parece? ¡Cuán sencillo, y cuán atractivo a la naturaleza humana! ¡Poder faltar a los mandamientos de Dios y ver borrado el pecado por el jefe de una sociedad humana, si el crimen o pecado es cometido en favor de los intereses de aquella sociedad!

A la luz de las Escrituras esto es pura blasfemia, por esto ¿podemos aprobar que un cristiano sea miembro de una de tales logias?

Puede servirnos de advertencia el hecho de que muchos masones cuando fueron verdaderamente convertidos a Cristo se vieron obligados a salir del Movimiento. Conozco a un hombre que fue secretario de una gran logia. Cuando se hizo cristiano su conciencia le dijo que tenía que dimitir de su cargo y abandonar la logia. Un ejemplo similar vino a mi conocimiento en Sydney. Después de una reunión con algunos hombres de negocios cristianos, vino uno de ellos y me refi­rió que había sido el Gran Maestro de cierta logia, pero había sido convertido y le parecía que como discípulo de Cristo no podía retener más su cargo en la logia. Así que dimitió. Deci­siones de esta naturaleza arrojan una luz clara acerca de la masonería.

La confesión de más peso contra la masonería me vino por la hija del Gran Maestre de una logia de Alemania, la cual me dio permiso de publicar los hechos con tal que no mencionara su nombre y el de la logia. Su padre había sido perseguido por los nazis durante el Tercer Reich. Como es sabido Hitler prohibía la masonería. Queriendo salvar el secreto de las actas y documentos de su logia de manos de la GESTAPO este Gran Maestro masón los llevó a su casa y los encerró en una habitación, prohibiendo a su familia el acceso a ellos. Poco después murió, y los libros prohibidos cayeron en manos de la hija. Al leerlos quedó horrorizada de su con­tenido. Halló un acuerdo que decía que los miembros que abandonaran la masonería debían ser asesinados por los otros miembros, y se daban instrucciones acerca de cómo llevar a cabo este deber.

Comprendo que al publicar estos hechos me pongo a mí mismo en algún peligro. Los masones ya me han amenazado en alguna ocasión de que me llevarán a los tribunales si no me retracto de mis afirmaciones acerca de ellos. Por mi parte tengo que ser imparcial diciendo que conozco un gran número de logias donde no se dan tales órdenes referentes a sus ex-miembros. Tampoco puedo probar que la afirmación que se me dio respecto al caso antes mencionado es verdadera; sin embargo puedo confirmar bajo juramento que lo antes escrito es un relato verdadero y exacto de lo que me fue confesado por la hija del Gran Maestro masón en una consulta espiritual. Esta hija vive todavía y podría confirmar su testi­monio en cualquier momento.

Otra razón por la que me opongo tenazmente a muchas logias es el uso de tantos ritos y costumbres ocultistas que tienen lugar en sus prácticas. También tengo que aclarar aquí que en algunas logias no hacen uso de prácticas ocultistas en su ritual; sin embargo un gran número de logias se permiten ritos espiritistas y magia; y son fanáticos en su práctica. Es bien sabido que ciertas prácticas de los llamados Rosecrucia­nos han sido introducidas en el simbolismo y costumbres de muchas logias. Es notorio que los Rosecrucianos se en­tregan a prácticas espiritistas. He recibido muchos testimo­nios referentes a esto en mi consultorio espiritual. Ocurre a veces que la Palabra de Dios penetra en el alma de algún masón y éste se siente obligado a romper el juramento de guardar los secretos de la Orden, como descanso para su conciencia, al empezar su nueva vida en Cristo.

Como último ejemplo puedo mencionar la logia intelectual de Zurich. No sé si esta logia está conectada con la Gran Logia Alpina de Suiza. Probablemente no, pero sea como quiera existe todavía bajo el nombre de Logia. Es una sociedad secreta que prepara cultos con el canto de himnos, lectura de la Biblia y oraciones; y los sermones son predi­cados por un supuesto espíritu llamado José que habla me­diante una médium llamada Beatriz. Esto significa que es, de hecho, una sociedad espiritista bajo el nombre de logia.

He sido advertido por gente de buena voluntad que sea más tolerante hacia casos como el presente, en vista de que no todas las logias masónicas son iguales. ¿Pero que diré a esto? Si veo a mi niño entretenerse en poner etiquetas iguales en mi laboratorio, cubriendo incluso aquellas que llevan el título de arsénico, ¿no arrancaré botellas y etiquetas de su mano? Del mismo modo no puedo quedar silencioso ante el peligro de que personas cristianas vengan a ponerse en contacto con tales sociedades. ¿No es mi deber como cristiano advertir al público? ¿Soy por esto intolerante? No, nosotros no necesi­tamos llamar a espíritus como el del supuesto José, pues ¿no nos ha dado Cristo todo lo que necesitamos, tanto para esta vida como para la venidera? Rehusamos las luces del error por cuanto tenemos a Jesús, que es la verdadera luz del mundo.

FUEGOANDANTES

He presenciado este fenómeno en muchos países, pero en cada uno tiene sus especiales ca­racterísticas.

En la India los fuegoandantes se preparan por un período de tres meses con prolongada meditación. Después de esto pueden andar sobre el fuego sin la más ligera señal de dolor, con caras impasibles.

En la Isla de Bali los fuegoandantes realizan este ejerci­cio bajo la hipnosis de los sacerdotes. Se les sugiere hipnóticamente que un tigre les persigue y que el único medio de escape es correr sobre el fuego. Cuando estos fuegoandantes salen de su estado hipnótico, muestran señales de gran terror y extremado cansancio.

En las islas Fidji, solamente la tribu Dekus tiene el privile­gio de andar sobre el fuego. Se echan piedras blancas sobre un gran fuego hasta que están tan calientes que sólo pueden ser movidas mediante largos palos. La preparación de los fue­goandantes en este caso es solamente de un día. Una vez han sido dispuestos para la prueba mediante sus ceremonias no están en estado hipnótico ni en trance, sino que ríen y bro­mean mientras andan sobre las piedras. Su piel queda completamente ilesa a pesar de que cualquier otra persona que tratara de andar sobre las mismas piedras quedaría con los pies horriblemente quemados.

En Bankok, un profesor universitario, amigo mío, pudo examinar los píes de algunos fuegoandantes después del ejer­cicio y no halló trazas de quemadura ni olor de humo. ¿Qué podemos decir acerca de esta experiencia bastante común en el mundo oriental? ¿Hay algún modo de explicar el extraño fenómeno de los fuegoandantes? [9]

71. En el Japón vino un fuegoandante a mi consulta. confesó sus actividades y dijo que engañaba a los auditorios. Me explicó que el fuego era hecho sobre una plataforma en cuyo centro había una estrecha senda. A cada lado había fuego de ardientes brasas. La gente no podía ver la estrecha senda sobre la que se movían sus pies. Yo le pregunté si creía que todos los fuegoandantes eran falsificadores, y me respondió: “No, la mayor parte son fenómenos genuinos. Sola­mente se apela al recurso del truco a causa de los turistas”.

72. En Africa del Sur, otro fuegoandante me confesó su práctica ocultista. Era un indio que trabajaba en una planta­ción de azúcar. Afirmó que él podía andar realmente por el fuego después de haberse preparado por unos días con ayuno, oración, abstención de alcohol, así como de relaciones sexua­les, y comiendo tan sólo una dieta vegetariana. Yo le pregunté si creía que los poderes que poseía sobre el fuego procedían de su mente subconsciente. “No, esto es imposible; no se trata en absoluto de la mente – replicó -. Es que el demonio da este poder a los que le sirven”. La confirmación de este su­puesto es que cuando él se hizo cristiano, perdió su poder de andar sobre el fuego.

Yo sé que los estados de hipnosis y el trance pueden pro­teger a los fuegoandantes del dolor, pero no pueden proteger a una persona de ser quemada. Un día en la india, una joven madre, anduvo por el fuego con su bebé en los brazos. Desgraciadamente el niño se desasió de la madre y cayó en el fuego, muriendo a los pocos segundos. Antes que la gente pudiera rescatarle estaba completamente quemado.

Indudablemente detrás del fenómeno genuino de los fue­goandantes hay fuerzas demoníacas en acción, y los cristianos nacidos de nuevo sienten una atmósfera satánica en todo el proceso. Por esto los cristianos no deben tomar parte en tales exhibiciones.

Pero aún no hemos llegado al final del problema. ¿Por qué razón Satanás da este poder a tales seguidores? Porque el diablo es básicamente un imitador de Dios; trata de falsificar todos los milagros de la Biblia. Dios protegió a tres hombres fieles en medio del fuego (Daniel 3) y Satanás trata de dar a sus seguidores el mismo poder.

Los poderes satánicos nos son prohibidos. Por esto es muy lamentable cuando oímos de algunos cristianos nominales de la tribu Bekua de las islas Fidji, que practican este arte del Príncipe de las tinieblas.

Nuestro deber como cristianos es buscar al Señor que ha prometido: “Cuando andares por el fuego no te quemarás, y la llama no arderá en ti” .(Isaías 43:2) sabiendo que ésta es una promesa segura, no tanto de inmunidad física, como del atento cuidado de Dios para con los suyos, librándolos de las dificultades, problemas y peligros de la vida.

GLOSOLALIA

Este titular en un libro como el presente sé que levantará algunas protestas, pero mi respuesta es bien clara. Este capítulo se refiere tan solamente a las formas de imitación del hablar en lenguas, no al don genuino del Espíritu Santo mencionado en 1Cor. 12:10. Otra pregunta que se levantará en las mentes de los lectores será: ¿Qué opina usted acerca del Movimiento Pentecostal? Se puede encontrar hoy día en todas partes del mundo iglesias en las cuales se habla o canta en lengua desconocida y en estado de éxtasis. Este fenómeno se llama “hablar en lenguas”, y se relaciona con ciertos pasajes de la Biblia.

¿Por qué referirse a los cristianos y piadosos Movimientos de Lenguas, en un libro que trata de la superstición y de los fenómenos ocultistas de evidente origen diabólico? Permíta­senos decir que no es por malicia o antipatía a ningún hermano nuestro, ni por un morboso espíritu de crítica. No, de ningún modo. Nuestro deseo es tan sólo proteger al cuerpo de Cristo contra la influencia de poderes demoníacos que puedan manifestarse en los casos de extremismos histéricos, aunque tengan una base o principio piadoso.

¿Es esta advertencia necesaria? Ciertamente. Ha habido dos principales Movimientos Pentecostales en lo que va de siglo. En los primeros años de esta centuria hubo un Movi­miento de esta naturaleza en la ciudad de Los Ángeles, que por cierto es un gran baluarte del Espiritismo. Los resultados de aquel Movimiento son bastantes conocidos, y no son recomendables a causa de su extremismo. Mucho se ha escrito ya sobre este. particular.

En el año 1960 se inició otro Movimiento en Los Ángeles, que se ha extendido por todo el mundo. Fue tan importante que el gobierno de los Estados Unidos formó una comisión consistente en un psiquiatra, un pastor luterano y un psicólogo para investigar el fenómeno.

El don de hablar en lenguas se menciona en el Nuevo Tes­tamento en los siguientes pasajes: Marcos 16:17; Hechos 2:4, 10:46 y 19:16 y en 1.Cor. 12:14.

Quiero asegurar a mis lectores desde el principio que yo creo del modo más enfático en estos pasajes, y en el don de lenguas por el Espíritu Santo. Yo no quiero quitar nada de las Sagradas Escrituras.

Pero la pregunta es si muchos de los grupos que hablan lenguas hoy día lo hacen según los dones espirituales expre­sados en el Nuevo Testamento, o de alguna otra manera.

Muchos buenos cristianos dirán que no. ¿Por qué? Yo entiendo que ha habido varias épocas de revelación divina en la historia de la salvación. El tiempo del éxodo de los israe­litas de Egipto representa una época. Las relaciones de Dios con el pueblo de Israel durante su peregrinación en el desierto hasta su entrada en la Tierra Prometida representa otra. La de los profetas significó otra: Y más tarde, la venida de Nuestro Señor Jesucristo vino a ser la época culminante, abarcando desde el nacimiento de Cristo hasta que se formó el canon del Nuevo Testamento.

Cuando el canon dé los escritos cristianos fue fijado en Jamnia y Joppe, aquella época particular de revelación ter­minó. Hoy vivimos en la Era de la Palabra de Dios. El Espí­ritu Santo se revela en su Palabra, en su Iglesia y en la guía espiritual de cada hijo de Dios de un modo personal. Por esto tantos cristianos no aceptan el actual Don de Lenguas, sobre todo al observar como se practican en ciertos grupos religiosos.

En mis viajes por más de cien países diferentes he sido testigo de algunas formas de hablar en lenguas de carácter muy extraño. Voy a citar un par de ejemplos para ilustrarlo.

73. En San Diego, California, vino una mujer a mi con­sultorio espiritual y me dijo que había asistido a las reuniones de cierto hermano pentecostal. Este predicador dijo a la concurrencia: “Sólo los que han hablando en lenguas han sido verdaderamente bautizados en el Espíritu Santo”. En­tonces pidió que cualquiera que tuviera interés en recibir el Espíritu Santo se quedará después de la reunión. La mujer lo hizo; y cuando el pastor pentecostal puso sus manos sobre su cabeza cayó al suelo inconsciente. Cuando se levantó es­taba llena de un terrible temor. Algunas de las personas a su alrededor le dijeron: “Hermana, usted ha hablado maravillo­samente en lenguas”; pero ella había tenido bastante de este supuesto “bautismo del Espíritu”. Desde entonces perdió la seguridad de su salvación y su paz con Dios. Su fe fue resta­blecida, pero nunca más quiso asistir a ninguna otra reunión semejante a aquella donde tuvo semejante experiencia. [10]

Si una persona pierde la paz y el gozo del Espíritu Santo después de un supuesto “bautismo del Espíritu” significa que la tal experiencia no es genuinamente del Espíritu Santo, sino algo muy diferente. Por tanto cuando nos aseguran que el hablar en lenguas es la única prueba del “Bautismo del Es­píritu Santo”, tenemos que decir que no es verdad. Un cristiano puede haber recibido el Espíritu Santo sin hablar en lenguas, porque el don de lenguas mencionado por Pablo en l. Corintios 12 no es el único don, ni tampoco el mayor, sino el menor.

74. Yo he hablado dos veces en conferencias misioneras en el Japón. En una gran conferencia que tuvo lugar en Karuizawa un pastor americano causó una perturbación. La noche anterior llegó y dijo que el Espíritu Santo le había dicho que tenía que hablar allí. El presidente le dijo: “Si esto fuese cierto, el Espíritu Santo me lo habría dicho a mi también”. Después de una disputa, este ministro y algunos otros hermanos pentecostales arreglaron reuniones paralelas. Unos pocos misioneros curiosos asistieron a esta reunión; pero aprendieron tal lección que no les quedaron ganas de volver. Este raro hermano se levantó y oró, cantó y predicó en len­guas, sin que nadie le interpretara. Nadie supo lo que dijo. Después de la reunión uno de los misioneros le preguntó: “¿Cómo ha obtenido usted este don de lenguas?” El predi­cador respondió si usted repite una breve oración como: ¡”Señor, ayúdame”! con creciente fervor quinientas o seis­cientas veces, de repente usted se encontrará hablando len­guas”. Estas fueron sus instrucciones. ¡Y se llama a esto un don del Espíritu Santo! ¿No es más bien un fenómeno nervioso de sugestión mental que nada tiene que ver con el Espíritu Santo? Tal fenómeno es más bien semejante a la escritura automática que se practica en los círculos espiritistas.

Las observaciones que yo he hecho acerca de esto en todas partes del mundo, son tan entrañas que es necesario advertir a todo el pueblo cristiano acerca de estas cosas. La falta de espacio nos impide entendernos sobre este tema, pero los lectores encontrarán otros detalles en el artículo de este mismo libro titulado Fanatismo.

 

HECHIZAR

Las costumbres de hechizar, embrujar, ma­leficiar o encantar, así como el quitar hechizos usando re­cetas de magia y conjuros, son ampliamente usados como métodos populares de curación ocultista. No se trata de cos­tumbres inocentes practicadas por gente ignorante, como los racionalistas sugieren. El hechizar significa un tratamiento mágico. La práctica de la brujería, aún cuando a veces es efectuada el nombre de la Trinidad, utiliza poderes demo­níacos, y de ahí su pecado. No necesitamos tratar en detalle la naturaleza de la magia, ya que puede encontrarlo el lector de un modo más amplio en el libro Entre Cristo y Satanás. [11] Sin embargo los peligrosos efectos del hechizo pueden ser ilustrados mediante los siguientes ejemplos:

75. Conozco a una joven que es hechicera. Constante­mente echaba conjuros sobre su hijo para protegerle de enfermedades. Cuando el niño tuvo ocho años empezó a mostrar un temperamento terrible. Solía torturar a los animales hasta verlos morir; 0 los enterraba vivos. Cuando llego a los 13 años se hizo un borracho notorio. Hoy día bebe de 8 a 10 litros de vino diariamente. Su vida sexual es tan asquerosa que incluso tiene relaciones sexuales con animales. El pastor de su pueblo atribuye todos los defectos de su carácter a los encantamientos y hechizos que recibió de su madre.

76. Un mago de Emmental (Suiza) terminó padeciendo manía persecutoria. En enero, cuando la temperatura está por debajo de los 20 grados, corría descalzo pisando el barro del pueblo y llevando por todo vestido una camisa y calzoncillos. Cuando fue encerrado en una habitación por los otros miembros de su familia, se arrojó por la ventana.

77. Un granjero solía alabarse de que no necesitaba asegurar sus caballos, ya que los tenía regularmente bajo una protección mágica. Un día que su hijo se hallaba viajando en una carreta tirada por cuatro caballos fue alcanzado por un tren. Tanto el hijo como los animales murieron en el acto. Los otros dos hijos no valen para nada y son moralmente pervertidos. El granjero mismo murió de un modo terrible.

78. En cierto distrito surgió una peste entre el ganado. Un mago dio a los granjeros pedazos de papel de encanta­miento. Según afirman, los establos en que fueron puestos estos pedazos de papel no sufrieron daño. Hoy día este риеЫо es conocido por su completa impiedad; apenas nadie acude a la Iglesia; parece estar totalmente bajo una maldición. Esto es lo que me contó el pastor.

79. Un hombre de 42 años me refirió la siguiente his­toria. Su abuelo curaba animales echándoles conjuros y asi­mismo había podido evitar epidemias; conjuraba a sus hijos cuando estaban enfermos usando una receta mágica en la que intervenían cortezas de jamón que enterraba cerca de la casa; usando en todo el proceso el nombre de la Santísima Trinidad. La receta parecía eficaz y los niños se ponían buenos, pero los biznietos están sintiendo los malos efectos. Sus hijos y nietos todos han estado bajo pesadillas físicas, y algunos, aunque quisieron ser cristianos les fue imposible conseguirlo. Varios de ellos tuvieron habilidades y dotes de médium, in­cluyendo clarividencia y criptestesia.

Pero también un buen número de miembros de esta fa­milia han sido invertidos sexuales. Cuatro nietos quisieran casarse y no pueden. Han sido vistos fantasmas en la hacienda familiar. La misma persona que me contó esta historia, me dijo que toda su vida había sufrido entrañas contrariedades amorosas con rompimiento de relaciones sin razón aparente.

80. Una mujer paralítica fue llevada a un curandero por sus parientes. El hombre murmuró algo al oído de la enferma que sus parientes no pudieron entender. El día si­guiente brotó de sus oídos algo como pus y agua y pudo le­vantarse y andar. Pero todos sus hijos han sido afectados por la maldición de la brujería. Un hijo, así como dos nietos, son epilépticos, y aunque han expresado los tres su deseo de ser cristianos son incapaces de lograrlo.

81. Un pastor me contó que cuando niño había sido llevados a un quitador de verrugas por hechizo. El mago le quitó efectivamente las verrugas por medio de ceremonias. El día siguiente habían desaparecido totalmente, y desde en­tonces el joven tuvo dotes de médium. Más tarde, cuando estudiando para el ministerio oyó que el mago había fallecido, la enfermera que le cuidó le dijo que había muerto de un modo terrible. Gemía, llorando, y maldiciendo por muchos días. Su cuarto despedía tan terrier e hedor que las enfermeras no podían permanecer largo rato en el. En una ocasión cuando la enfermera volvió a la habitación halló que el hombre había muerto. Yacía en la cama con el cráneo roto y la faz completamente negra.

Los hechizos producen serias consecuencias, sin embargo la liberación mediante Cristo es posible. “Si el Hijo os libertare seréis verdaderamente libres” – dijo Jesús -. El si­guiente ejemplo lo confirma:

82. Una mujer de 28 años acudió a nuestra consulta. Dijo que por cinco años había estado sufriendo de eczema. Los dermatólogos no podían hallar la causa de su enfermedad. Le pregunté si su familia había tenido algún contacto con el Ocultismo. Me explicó que su abuelo solía curar animales y personas en nombre de la Trinidad. Su abuela era también hechicera. Dos de sus hermanas son mujeres públicas. La consultante tiene el don de la segunda visión, y ha tenido sueños proféticos. En cierta ocasión vio a su cuñado en un sueño quien le dijo: “Mañana vuelvo a casa”. Ciertamente; este hombre que había estado por varios años en Argelia volvió a casa el día siguiente del sueño.

En otra ocasión tuvo un sueño en el cual vio unas manos negras que se le acercaron, y ratas blancas le roían las piernas. La mañana siguiente vino su hermana y por una frus­lería empezaron a discutir. En lo más furioso de la discu­sión apareció eczema en sus piernas y cuando fue a consultar dermatólogos le dijeron que era incurable. Ante mi consejo, la mujer se dejó llevar a Cristo, le confesó sus pecados y por fe aceptó su perdón. Yo ore con ella. El día siguiente la grave enfermedad de sus piernas había desaparecido total­mente.

 

HEREJIAS

Existe hoy día una verdadera plaga de sectas heréticas. Para nombrar tan sólo algunas de aquellas con las que he tropezado en mi ministerio, mencionaré la Antroposofía, la religión Bahai, los Cristadelfos, la Ciencia Cristiana, los adoradores del sagrado Gral (supuesto vaso usa­do por Cristo en la Santa Cena); los seguidores de Herbert W. Armstrong, los Discípulos de Jacobo Lorber, los Testigos de Jehová, los Masdasnan, los Mormones, la nueva Iglesia Apostólica, la Teología Modernista, el Espiritismo, la Teosofía, la religión Subut y muchas otras. Estas sectas se caracterizan por un gran celo fanático y una enseñanza poco fiel a la Sagrada Escritura. Sin embargo los cristianos tenemos que sentirnos avergonzados y arrepentidos al comprobar el fuerte sentido de unidad, y el celoso compartimiento de responsabi­lidades que practican los miembros de estas sectas. Para mos­trar hasta qué punto las fuerzas espirituales del mal influen­cian estas sociedades citaré un ejemplo que se refiere a la Nueva Iglesia Apostólica en Alemania.

83. Un miembro de la Nueva Iglesia Apostólica vino a mi madre política y le dijo lo siguiente: “Su marido se nos ha aparecido de entre los muertos y nos ha pedido que le con­firmemos como miembro de nuestra Iglesia. También nos dijo que deseaba que todos sus parientes se hicieran miembros de la Nueva Iglesia Apostólica. Mi madre política replicó in­dignada: “Cuando mi marido vivía era un cristiano fiel; 10 que acabas de decirme es totalmente inimaginable. Mi marido nunca quiso tener nada que ver con tales herejías”.

Ved hasta qué punto este Movimiento trata de engañar a la gente. Bajo su nombre cristiano no se oculta más que un grosero espiritismo. Me he encontrado con otros casos simi­lares en mi obra de consejero. Estas supuestas apariciones de difuntos no son más que medios de publicidad astutamente empleados por la Nueva Iglesia Apostólica.

Sería demasiado extenso referirnos a todas las herejías, y no es necesario ya que existen buenos libros cristianos que tratan este tema. [12] Solamente quiero hacer mención de la herejía más peligrosa de todas, la Teología Moderna, tam­bién llamada en el mundo occidental Teología Racionalista. Sus seguidores pretenden que los cristianos sólo deben aceptar lo que sus intelectos pueden comprender; por lo tanto niegan que Jesús era el Hijo de Dios y nuestro Redentor. Asimismo rehúsan creer en la resurrección y en la Segunda Venida de Cristo. Niegan la realidad de los milagros, las respuestas a la oración, la existencia del diablo o y los demonios, y aun la misma existencia de Dios como un Ser personal. Sólo podemos preguntar: ¿Qué queda para ellos de la Biblia? Pero lo más terrier e de esta forma de Teología es que el diablo les ha enseñado el mejor modo de seducir y engañar a los creyen­tes. Hoy día estos teólogos usan las antiguas palabras “la cruz”, “el perdón”, “el nuevo nacimiento”, etc., pero las han vaciado de su sentido original y las llenan con nuevas ideas racionalistas.

Aun cuando yo oro por estos desgraciados y deseo su felicidad eterna, me imagino su desencanto cuando en la Eternidad tengan que reconocer que la Biblia que ellos llaman anticuada, ha sido cumplida al pie de la letra. ¡Cuán bueno es que nuestra fe esté basada sobre el Dios de la Biblia y no en las ideas de estos infelices teólogos!

 

HIPNOSIS

La hipnosis es un fenómeno psico-físico bien probado por la ciencia médica, y consiste en producir una impresión dominante en la mente de alguna persona, que le lleva a conclusiones erróneas; pero el uso de la hipnosis y la sugestión no se limita a los sicólogos y profesionales médicos, sino que es practicada también por charlatanes y curanderos. La profesión médica usa la hipnosis tanto para establecer la diagnosis como en sentido terapéutico. El Dr. Lechler, un siquiatra cristiano bien respetado en los círculos evangélicos del continente, cree, sin embargo, que el uso de la hipnosis solamente es justificado para la diagnosis de enfermedades. El Dr. Paul Tournier, famoso doctor de Ginebra, va más ade­lante y declara que toda forma de hipnosis es una invasión de la personalidad humana. Sin embargo muchos especialistas usan la hipnosis como ayuda terapéutica en su tratamiento de los pacientes. Nuestra preocupación empero no es en cuanto al uso de la hipnosis por profesionales médicos; nuestro pro­pósito principal es mostrar, mediante unos pocos ejemplos, los peligros que resultan cuando la hipnosis y la sugestión son usados por magos, adivinos, y curanderos ignorantes y poco escrupulosos.

84. Un pastor me contó el siguiente caso: Fue llamado a ver a una miembro de su congregación que estaba enferma. La señora le dijo que moriría dentro de pocos días, pues así se lo había profetizado un adivino. El pastor trató de desengañarla y le prometió estar con ella en el día señalado pop el adivino. El médico no pudo hallar ninguna enfermedad física en la mujer a la cual visitó el pastor varias veces tratando de animarla. Vino el día señalado y nada ocurrió. La señora to­davía está con perfecta salud.

85. Una madre de familia, cuando tenía a alguno de sus hijos enfermos, solía visitar a una señora que oraba por ellos después de hacer el signo de la cruz tres veces; luego daba tres golpes al paciente, con el resultado de que los enfermos se curaban. En otra ocasión fue a ver a un mago de Appenzell (Suiza) quien le dijo que la influenciaría hipnóti­camente, de tal modo que no podría encontrar el camino de su casa, y esto es exactamente lo que ocurrió. La mujer vagó durante horas buscando su propia casa. La misma noche fue despertada por el toque de una mano helada y vio en la habi­tación a un hombre pequeño con una barba y ojos penetran­tes. La mujer había sido encantada mágicamente, y murió de un modo terrible según me contaron. El caso es que todos sus hijos son anormales, uno tiene un carácter irascible, es sensual y licencioso, y tuvo que ser internado recientemente en una clínica como esquizofrénico. La hija es más o menos como su hermano.

Los dos próximos ejemplos nos muestran la influencia su­gestiva de películas y aun de las lecciones escolares como me­dios de sugestión.

86. Una madre vino a verme llorando y me contó que su hijo se había suicidado después de salir del cine. Había visto un film de cowboys y en la casa copió el método de ahorcamiento que había visto en el film.

87. La madre de un chico de 14 años me contó, en una consulta, que su hijo había oído una lección en la escuela acerca de la revolución alemana. El maestro había descrito las diversas formas en que las personas eran colgadas. El muchacho llegó a casa y se mató probando los diversos métodos de ahorcamiento.

Cómo puede tener lugar la transferencia cuando un doctor usa el recurso de la hipnosis, y cuán peligroso esto resulta, puede ser ilustrado por el siguiente ejemplo:

88. Cierta señora cristiana me contó lo que había ocurri­do con su madre. Esta sufría de cólico debido a cálculos renales. Una vez, cuando estaba en los dolores de un ataque, llamaron al médico de cabecera, quien en vez de aliviar sus dolores con una inyección la hipnotizó, y el dolor cesó a los pocos minutos. Sin embargo este tratamiento hipnó­tico alteró completamente el carácter de la madre. Se desarro­lló en ella un carácter tan irascible que a veces bordeaba los límites de la locura. En ocasiones arrojaba platos contra las paredes en sus ataques de ira. Otra vez arrancó la instalación eléctrica del techo. Sus hijos, ahora ya adultos, se oponen te­nazmente a la hipnosis como tratamiento terapéutico.

Este no es un caso aislado. Transferencias de la misma naturaleza me han sido confesadas en el curso de mis labores de consejero espiritual.

 

LITERATURA OCULTISTA

La literatura ocultista se mueve entre el pues o como una gran nube de gas pon­zoñoso, envenenando las mentes y las almas de los que la leen. No vamos a mencionar más que unos pocos títulos, el VI y VII Libros de Moisés, el Libro de Venus, el Otro Lado, El Mundo Superior, El Noticiario Psíquico y las pretendidas obras cristianas de Jacobo Lorber. [13] Los libros VI y VII de Moisés todavía se imprimen y se distribuyen por un editor de Braunschweig, Alemania. Han tenido lugar algunas de­nuncias judiciales para tratar de prohibir la publicación de este libro, pero todas sin resultado. Todavía hay fallos en nuestras leyes que hacen imposible impedir la distribución de tan diabólica mercancía. Para más información sobre este asunto puede leerse la sección pertinente de mi libro: Entre Cristo y Satanás. Una cosa empero debe quedar clara, y es que nadie debería guardar libros ocultistas en su casa, ni siquiera con el propósito de estudio o investigación. A me­nudo he oído decir a una esposa: “Desde que mi marido trajo el VI y VII Libro de Moisés a nuestra casa para estudiarlo, no ha habido más que desgracias y discordias en nuestra fa­milia”. He aquí un ejemplo.

89. Una señora acostumbraba leer toda la literatura es­piritista que encontraba. Los mensajes de la médium Beatriz de la Logia Intelectual de Zurich, substituían su asistencia a la Iglesia. Los escritos de Eckhart y los del médium espiritis­ta Jacobo Lorber tomaban el lugar de la Sagrada Escritura. La idea central de su creencia religiosa era que el ser humano debe esforzarse para alcanzar una forma de consciencia di­vina en sí mismo. El pecado y la salvación no tenían ningún lugar en su pensamiento religioso. El ser humano es básica­mente bueno, y sólo necesita ascender a un plano superior. La chispa divina que está en todos los hombres tiene que transformarse en una hoguera. Tales son las ideas religiosas de estas personas, totalmente contrarias a la Sagrada Escri­tura.

Los escritos del sacerdote apóstata Johann Greber pueden ser también incluidos en la literatura ocultista. Este escritor hizo una versión del Nuevo Testamento en sentido espiritista.

 

MANCIA LUNAR

La manda lunar está asociada con muchas de las costumbres supersticiosas y paganas del mun­do. Por ejemplo, en algunos lugares se supone que no con­viene casarse cuando la luna está en cuarto menguante. Mu­chos labradores hacen sus plantaciones de acuerdo con la luna creciente o menguante. La noche de luna llena es escogida siempre para realizar conjuros y encantamientos. Algunos cu­randeros pronuncian conjuros sobre sus remedios homeopá­ticos en la referida noche. Con esto no pretendo desacreditar la homeopatía. Sin embargo, cualquier cosa conjurada en el tiempo de la luna llena tiene un efecto mágico. En los pueblos donde todavía existe la creencia en brujas, se dice que éstas salen en luna menguante. He aquí dos ejemplos de brujería curativa relacionada con la luna.

90. Una señora fue tratada por un curandero practi­cante del péndulo. Este le vendió una clase de té, diciéndole que debería beber una taza cada día cuando la luna estuviera menguante, y tres tazas cuando estuviera creciente. Lo hizo y su dolencia desapareció. En este caso sin duda pudo más la autosugestión que la magia; pero la mujer empezó después a sufrir depresiones nerviosas, de lo que nunca había sufrido antes.

91. Una señora fue conjurada contra una enfermedad cuando niña en una noche de luna llena. Después de esto ad­quirió dones mediumísticos, telepáticos y de clarividente. Tam­bién aparecieron algunas dificultades insuperables en su vida religiosa.

MAGIA BLANCA Y NEGRA

Las artes de magia, negra y blanca, que se practican desde hace miles de años, llevan indefectiblemente el sello del diablo. La magia, tanto en su origen como en sus efectos, se mueve en una esfera diferente de las leyes científicas. Pertenece al mundo mediumnístico de difícil estudio porque no se ciñe a leyes fijas, sin embargo cuando toma un inocente disfraz piadoso en la llamada magia blanca no es reconocida su naturaleza demoníaca. Aquí cuadran las palabras del apóstol: Satanás se disfraza como “ángel de luz” (2.Cor. 11:14). En muchas ocasiones la gente me ha dicho: “Oh sí, la magia negra es la del diablo, pero la magia blanca se apoya sobre fuerzas buenas”. Esta conclusión se ha extendido de tal modo, que un libro escrito por doctores blancos en el campo de misión, después de admi­tir que los africanos se hacen ayudar por la magia negra y el Juju, aconsejan a los misioneros contrarrestar su acción usan­do la magia blanca. Esto es una terrible confusión acerca del carácter de la susodicha magia. Puesto que ya hemos tratado de esta cuestión de la Magia de un modo bastante completo en mi libro Entre Cristo y Satanás, no es necesario un relato extenso aquí. Si embargo mencionaremos tan solo las activi­dades más frecuentes de la magia, éstas son: Provocar y curar enfermedades; hacerse amar y aborrecer mágicamente; la persecución y la defensa personal; romper hechizos; producir la muerte mágicamente. Algunos ejemplos nos ayudarán a comprender algo de esta terrible esfera de actividad demo­níaca.

92. Una mujer que estaba seriamente enferma fue desahuciada totalmente por dos especialistas. Estos informaron a la familia que la señora moriría pronto. Al oír esto, su ma­rido, llamó al famoso mago encantador, Hugentober de Peterzell. La mujer empezó a mejorar y pronto estuvo bien del todo. Sin embargo poco después intentó tres veces suicidarse. A causa de esto fueron a un pastor cristiano en busca de con­sejo. Se formó un grupo de oración en favor de esta señora, y por la gracia de Dios fue completamente librada de su do­lencia.

93. Un hombre fue tratado por un famoso encantador mágico, de Marie Einsiedel, Suiza. El enfermo se interesó en los poderes curativos del mago y le preguntó como los poseía. El mago respondió. “Este don ha de perderme, pero tengo que practicarlo mientras viva”.

94. Un hombre de 62 anos visito a los hechiceros Hugentobler y Schneider. Sufría de debilidad mental, pérdida de la memoria e incapacidad de concentración para el traba­jo. Efectivamente fue ayudado en sus funciones orgánicas, pero después se desarrolló en él una enfermedad psíquico-ner­viosa.

95. Un muchacho fue tratado por un mago, como re­sultado recibió la curación, pero después fue grandemente afectado en su vida sexual en la cual, actualmente, no tiene ningún control.

96. Un hombre casado cortejaba a una muchacha sol­tera. Ella rehusó sus insinuaciones alegando el hecho de estar él casado. El la amenazó diciendo: “te conseguiré tanto si lo quieres como si no, pues yo tengo poder para obtener todo lo que quiero”. Desde entonces la muchacha experimentó con frecuencia por las noches como si fuera molestada sexualmente por aquel hombre, aún cuando las puertas y ventanas estaban cerradas. Quedaba como paralizada y no podía hacer nada para defenderse. Comprendiendo que aquello era algo misterioso, vino a la consulta y confesó su problema.

97. Una muchacha de 19 años tuvo un gran susto cierta noche estando despierta. Aún cuando las puertas y ventanas estaban cerradas, se encontró molestada por un joven. Ense­guida comprendió que aquello era algo sobrenatural. No podía gritar por ayuda, y se sentía como paralizada. El día siguiente en la casa de convalecencia donde trabajaba, encontró a un joven, al cual reconoció como el intruso de la noche anterior. El joven se dirigió a ella y le dijo abiertamente. “Yo estuve con Ud. la noche pasada. Mi abuela me enseñó la magia negra y el amor mágico, pero me siento terriblemente abrumado, pues quiero librarme de estos malos poderes”. Declaró que él podía conseguir todo lo que quisiera mediante la magia negra, pero estaba asustado en su concien­cia por las consecuencias que de ello podían derivarse para su alma.

98. Una mujer era molestada sexualmente por las noches por una figura extraña. Ella afirma que era una figura física; pero dijo que si oraba en el nombre de Cristo enseguida la dejaba. Su padre tuvo experiencias similares cuando era joven. Por las noches era arañado por gatos; por la mañana podían verse los arañazos en sus manos y en su cuello.

Estos tres últimos ejemplos no son simples casos de alu­cinación sexual. Cuando los esquizofrénicos oran en el nombre de Cristo, su demencia no desaparece. En cambio el recurrir y mencionar el nombre de Cristo produce ayuda inmediata en los casos de molestias mágicas.

99. A una señora le robaron el monedero, por lo cual fue al mago Hungerbuhler. Recobró el monedero dentro de tres días, sin embargo desde entonces sufrió de neurosis confu­sa. Sufría también malas depresiones cada año.

100. Un pastor de la isla alemana de Rugen, en el mar Báltico, me explicó que la gente de aquella isla suele utilizar la bendición contra el robo. Me dijo que hay personas allí que pueden dar semejante bendición a las redes y cestos de pesca. Si un ladrón trata por la noche de robar el pescado re­cogido en tales redes, es incapaz de abandonar el lugar. De este modo los propietarios pueden atrapar el ladrón por la mañana.

101. Una mujer vino a la consulta en Suiza. Dijo que cuando niña había sido terriblemente molestada por las noches. También los establos de su granja sufrían graves daños cada año en las vísperas en Navidad y Pascua, pues se morían todos los cerdos, el ganado y las gallinas. Su padre fue al bien conocido mago de Teufen señor Schneider. Este puso en operación alguna defensa mágica. Inmediatamente después la esposa de un vecino de la que se sospechaba que practicaba la magia negra, se volvió loca. Desde entonces no murieron más animales.

102. Una joven tuvo serias molestias síquicas después de su matrimonio, a pesar de que antes estaba completamente bien. Estas molestias venían a veces acompañadas de fiebre. Fue a ver al clarividente Hungerbuhler quien le dijo; “Ud. está embrujada; su vecino la ha embrujado”. La mujer no se lo creyó y fue a un echador de cartas que tenía fama de poseer poderes sobrenaturales. Este hombre había sido encarcelado durante la guerra por haber predicho la derrota y muerte de Hitler dentro de tres años. Pues bien; sin saber nada del an­terior clarividente el carterista dijo a la mujer: “Ud. tiene una vecina versada en el arte de la magia negra, que obra mano a mano con el diablo y la está molestando con sus hechizos. Finalmente la joven tuvo que entrar en un hospital. Sufría fiebre permanente sin que los doctores pudieran encontrar la causa. El marido empezó una investigación en las vidas y actividades de sus vecinos. Lo único que pudo descubrir es que uno de sus vecinos practicaba las recetas mágicas con­tenidas en los llamados libros VI y VII de Moisés. Otro ve­cino le dijo: Ten cuidado que no le ocurra nada a tu esposa. El vecino de tu izquierda hizo poner enferma a la esposa de tu predecesor. Está lleno de envidia porque el terreno de vuestra granja es bueno, mientras que el es un esclavo de su terreno lleno de piedras.

103. Conozco también el caso de un mago que es incapaz de ayudar a nadie si alguien ora mentalmente en su despacho. Cuando uno de sus clientes lo hace se pone furioso y grita; “No puedo hacer nada con Ud. váyase a su casa”. A una mujer que oraba muy intensamente durante la espera le dijo: “Váyase a su casa vieja perra “.

 

MESMERISMO

El mesmerismo y el magnetismo son prácticas. muy discutidas. Por lo general los médicos y cien­tíficos los repudian, pero los ocultistas los apoyan y utilizan. Mi propia práctica pastoral me ha demostrado que el mesmerismo está estrechamente relacionado con la magia. Es un poder que pertenece al orden mediumístico de la naturaleza. He descubierto que esta habilidad tiene lugar en familias cuyos antepasados han practicado el Ocultismo, y particularmente el ensalmo mágico. Del mismo modo que el Nuevo Testa­mento habla de los dones del Espíritu Santo (l.Cor. 12:9­10,), asimismo existen dones demoníacos que son como la “charismata” del diablo. Los descendientes de los magos exhi­ben las siguientes capacidades: clarividencia y clariscencia, alta sensibilidad y sugestibilidad, telepatía, mesmerismo, habilidad para usar la vara y el péndulo, para entrar en trance, para viajes astrales, etc. En el caso de descendientes de prac­ticantes de artes mágicas, aún cuando tales prácticas hayan sido suprimidas, continúan los dones resultantes. Estos dones pueden disminuir y en algunos casos quedar aparentemente neutralizados, pero siempre llevan consigo el olor de magia. El mejor procedimiento para una persona en tal posición es cesar de ejercer el don que tiene, y evitar la tentación de enor­gullecerse de él. Los que poseen dones mediumísticos deben pedir a Cristo que les quite tal poder. He aquí algunos ejemplos:

104. Una mujer fue al doctor P. R. de Munich quien la trató del lumbago con éxito. Durante el tratamiento ella tenía que levantar su brazo y extender sus dedos en el aire para que actuaran como antena de fuerzas cósmicas, según se le dijo. Cuando volvió a su hogar, aunque había sido curada orgánicamente, su fe quedó gravemente perjudicada. No podía orar, sentía como si una muralla impenetrable se hubiese es­tablecido entre ella y Dios.

105. Un amigo mío, profesor, fue a ser curado por un mesmerizador. Este era considerado como cristiano, de otro modo mi amigo no le habría visitado. Como precaución le pre­guntó: “Usted no usará fuerzas demoníacas, ¿no es cierto?” El mesmerizador respondió: “Es que las fuerzas demoníacas son buenas, los demonios pueden ayudamos”. Al oír esto, el paciente rehusó inmediatamente el tratamiento.

106. Un mesmerizador podía curar muchas clases de enfermedades. Su padre, antes que él, podía curar enfermeda­des en personas y animales.

107. Un doctor cristiano a quien preguntaron acerca del poder natural que empleaba en el mesmerismo dijo: “El mesmerismo natural es suficiente para curar a dos enfermos dia­riamente. Cualquiera que trata a mas de dos pacientes en un día, o bien se desacredita por la ineficacia resultante de sus tratamientos, o tiene que hundirse en el pecado usando fuer­zas no naturales, sino diabólicas”.

108. Un amigo mío, pastor evangélico, me contó lo que había ocurrido con cierto mesmerizador. El curandero había tenido casos de curación muy remarcables en años pasados. Mi amigo había sido testigo de la curación de una niña para­lítica desde su nacimiento. Por tal razón, cuando el pastor y su hijo contrajeron una enfermedad fueron a consultar al re­ferido curandero y le preguntaron: “¿Es su don un don de Dios?” El hombre respondió que así era, en consecuencia el ministro y su hijo entraron en tratamiento. El mesmerizador no tocaba a los pacientes sino que simplemente movía sus manos a lo largo de sus espinas dorsales, a distancia de unas 6 pulgadas. Mientras el curandero hacía su trabajo, el pastor oraba silenciosamente diciendo: “Señor, si el poder de este hombre es tuyo, bendice sus esfuerzos, pero si no lo es pro­tégenos a ambos”. Después del tratamiento no hubo señales de mejora. Pocos días después fueron a otra sesión, y el cu­randero rehusó tratarles diciendo: “No puedo hacer nada con ustedes, pues ustedes tienen un espíritu diferente”.

 

MÉTODOS MÁGICOS DE CURACIÓN

Este tema es tratado en otro lugar bajo los titulares de encantamiento y Magia Negra y Blanca. Tales métodos de curación no perte­necen a la esfera de la ciencia, estando igualmente fuera de los dominios de la razón humana. La magia, como ya hemos indicado, pertenece al orden mediumístico de la Naturaleza donde existen leyes completamente diferentes de las que la ciencia conoce y utiliza. La curación mágica está más exten­dida de lo que comúnmente se cree. Un pastor de Alemania me dijo que en su propia iglesia apenas había 10 familias que no hubiesen practicado la magia, de una forma u otra. En una conferencia de pastores un doctor dijo que trabajaba en Lüneburger-Heide (una región en el norte de Alemania), donde apenas había una familia que no hu­biese practicado la curación mágica. Un pastor suizo me dijo que en cada casa de su pueblo había un ejemplar de los libros VI y VII de Moisés. Para ejemplos ilustrativos véanse los de los titulares al principio citados.

 

MUERTE MÁGICA

Esta palabra nos lleva a la es­fera más siniestra de la magia. En muchos lugares existe la práctica de pasar la enfermedad de los vivos a los muertos. Uno de tales métodos es escribir el propio enfermo la enfer­medad que padece sobre un pedazo de papel, juntamente con un conjuro mágico, ý echarlo en la tumba o ponerle sobre el ataúd de una persona fallecida. La magia simbólica es usada con frecuencia de diversas formas, por ejemplo: La persona enferma pone una prenda de su vestido, o algún otro artículo de uso personal, en el ataúd de algún muerto para librarse de su dolencia. En el libro Brujos entre nosotros el Dr. Kruse nos cuenta la siguiente historia. En la ciudad de Melldorf, vi poner en un sólo ataúd antes de ser cerrado, cinco monedas, dos prendas interiores de señora, un pedazo de fieltro de un sombrero, y el dedo de un guante de hombre. Estos objetos fueron mostrados al público y puestos de nuevo en el ataúd. Y ya que se trataba de un entierro de lujo tengo que decir que todos estos artículos pertenecían a gente dis­tinguida. A veces una persona moribunda pide a un pariente que le transmita su enfermedad después de su muerte. He aquí un ejemplo:

109. Una mujer que se hallaba en un hospital, seria­mente enferma, pidió a la enfermera: “Nurse, sírvase decir a mi hija que me traiga uno de sus vestidos. Hace años que está enferma y yo quiero tomar su enfermedad a la tumba cuando muera”. A la enfermera no le pareció rara la petición porque la magia con muertos se practica a menudo en aquel distrito. Tengo que hacer notar, que la prenda no es la cosa decisiva en el tratamiento mágico; la importancia la tiene el conjuro mágico que es usado con tal motivo.

 

NEO-RACIONALISMO

Hablando personalmente en mi labor de consejero, mis ojos han sido abiertos a la tragedia espiritual que significa hoy la Teología Moderna y el Neo-Ra­cionalismo. Jesús dijo: “Por sus frutos los conoceréis”. (Mat. 7:16).

110. Hace poco recibí una carta de una familia cristiana residente en la Selva Negra. El autor es miembro de una iglesia evangélica juntamente con sus esposa y sus ancianos padres, y me escribe acerca de su hijo mayor. Este muchacho ha sido el primero en su clase de bachillerato por siete años. Fue convertido en una campaña misionera y desde entonces leía la Biblia y oraba cada mañana, pero llegó al Instituto un doctor en Teología a quien fueron asignadas las clases de religión. El muchacho, que incluso había tenido deseos de dedicarse al pastorado, quedó expuesto a la Teología racionalista del nuevo ministro. La semilla sembrada en las leccio­nes de la escuela apareció en discusiones en el hogar. Empezó a decir a sus familiares que la Biblia no es la Palabra de Dios, sino de hombres, y que contiene muchos errores. Que no tiene ninguna importancia creer en el nacimiento virginal de Cristo, y que su sacrificio en la cruz no es Redentor, sino que lo que importa es el ejemplo que nos da. El muchacho estuvo ex­puesto a las opiniones del nuevo maestro de religión por dos años y gradualmente tuvo lugar su efecto destructivo. Desaparecieron sus deseos de estudiar para el ministerio cris­tiano, y su costumbre de leer la Biblia, así como su vida de oración. Alegaba que no existen respuestas a la oración sino meras casualidades que son interpretadas en tal sentido, y que en última instancia la oración es tan sólo un medio de descargar la mente; no una conversación con un Dios personal. El padre tenía toda la razón al escribir: “¿Tenemos que per­mitir que nuestros hijos reciban la influencia de maestros y ministros como éste, que vienen a destruir todo lo que les hemos enseñado en casa, o en iglesias donde predican ver­daderos pastores evangélicos? Este hermano está grandemente preocupado por el hecho de que su segundo hijo está en la misma escuela y pronto tendrá que entrar en contacto con el referido profesor de religión.

Le contesté que como padre yo tengo una responsabilidad delante de Dios de preservar a mis hijos de la influencia des­tructiva del Neo-Racionalismo. A pesar de que yo mismo soy un pastor de la Iglesia Luterana de Alemania prefiero perder todas las ventajas que mis hijos puedan tener en las escuelas oficiales que exponerles a las venenosas influencias del criticismo bélico actual. Cuando mi propia hija tuvo que hacer frente a una situación semejante yo solicité que fuera eximida de las clases de religión. Su primera reacción fue: “Pero papá, ¿qué dirán mis compañeras si yo, la hija de un pastor, no asisto a las clases de religión?” Yo le dije: “No tengas miedo de lo que dirá la gente. Se mata de la verdad de Dios, y ésta jamás debe estar sometida a los hombres”.

Sería demasiado extenso contar todas las experiencias que he tenido respecto a la Teología Moderna. Solamente quiero mencionar lo que oí en Australia, en una conferencia de mi­nistros de la Iglesia Luterana. Algunos de los asistentes vinie­ron y me dijeron: “Por 400 años Alemania estuvo a la cabeza de la Ciencia Teológica; pero lo que ahora sale de allí, en el terreno de la Teología, no produce más que horror”. He oído comentarios semejantes en Asia y en el África del Sur. ¿Qué podemos esperar de una Teología que se atreve a publicar en revistas eclesiásticas que Lutero y Jesús creyeron en el Diablo porque compartieron las ideas atrasadas de sus días? Si esto fuese verdad ninguna de sus demás afirmaciones tendrían autoridad. Cuando yo leí esta declaración, inmediatamente me di de baja de la revista. Ya sé que una protesta así es tan sólo una gota de agua en un cubo. Pero ¿qué importa? Cada uno de nosotros es responsable, y no debemos ser hallados culpad es de silencio, consentimiento o tolerancia de semejantes cosas. Todo aquel que trata de explicar que el Diablo y los demonios no existen, es un empleado del Diablo. Nada podría ser mejor para semejante enemigo sino que su nombre sea vaporizado como una idea atrasada de edades pasadas, mientras él sigue activo, como lo es hoy día.

111. Voy a terminar con una historia mejor. Cuando trabajaba en una campaña evangelística en el Norte de Ale­mania, un pastor amigo mío me contó lo siguiente: Un joven ministro, en su sermón de Navidad, había negado que el Cristo fuera hijo de Dios. Los ancianos se juntaron después del culto y tras larga discusión decidieron no permitir que semejante Teología fuera predicada en su púlpito. Notificaron al pastor su decisión y le dijeron que no podría predicar en su iglesia otra vez. Los dirigentes de la denominación fueron también informados al respecto, y cumplieron con la decisión de la Iglesia. Inmediatamente el pastor fue enviado a otro lugar. Hubo naturalmente muchos comentarios sobre el caso, pero los ancianos tienen que ser felicitados por su rápida acción. ¡Ojalá que cada una de nuestras congregaciones proce­diera de semejante modo antes de que toda la Cristiandad venga a quedar un montón de ruinas!

El Neo-Racionalismo significa que la razón humana es entronizada. Sin embargo en el Nuevo Testamento ocurre to­talmente al revés. Pablo escribe: “¿No ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo?” (1.a Cor. 3:19). La respuesta de la Biblia a la moderna Teología Racionalista es: “En Cristo están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento” (Col. 2:3).

 

 

ONIROMANCIA

Es la adivinación por medio de sueños, cuya práctica se pierde en la noche de los tiempos. Algunos tratan de apoyarla en las Sagradas Escrituras; pero el hecho de que Dios usara alguna vez esta facultad de la mente humana para anunciar sus propósitos no nos autoriza para pretender que ha de hacerlo siempre, pues en la misma Escritura se nos muestra la razón particular que motivó tal recurso, solamente en ocasiones especialmente importantes.

La Oniromancia popular ha venido a ser una de las formas más absurdas de superstición. Hay quienes creen que trae mala suerte referir un sueño antes del almuerzo; y a los mismos sueños se les atribuye diversas interpretaciones. Soñar una inundación indica mala fortuna; soñar pollitos pescado, niños o lluvia, indica buena suerte; soñar una lechuza predice un próximo accidente; soñar hielo que se rompe indica un próximo cambio de domicilio. Entre el diluvio de literatura ocultista, hay muchos llamados libros egipcios de sueños que indican toda clase de interpretaciones.

Sin embargo, por encima de todos los adivinos, está la voz clara de la Sagrada Escritura: “Cuando se levantare en medio de ti profeta o soñador de sueños y te anunciare señal u prodigios… no darás oídos a las palabras del tal profeta ni al tal soñador de sueños” Deut. 13-3, y “Esta generación mala y adulterina busca señal” (Mateo 12:30). Jesús advertía a la gente de sus días con estas palabras: “¡Hipócritas!, sabéis distinguir a las señales del cielo y de la tierra y ¿cómo no distinguís este tiempo?” (Lucas 12:56). La misma amonesta­ción es aplicable hoy día.

 

PACTOS DE SANGRE

Esta es una de las prácticas más horribles del mundo ocultista. He aquí unos pocos ejemplos:

112. Una mujer se vendió al diablo con su propia sangre. Pertenecía a un círculo espiritista de unas 15 personas que conscientemente solían llamar al diablo para que se les apa­reciese. Cuando lo conseguían, aparecía una horrible figura y los miembros del círculo se entregaban a una orgía de aque­larre. Esta mujer actuaba como médium y el brujo presidente, podía entrar en contacto con ella donde quiera que se encon­trase por telepatía. Un día la mujer vino a un culto evangélico. Fue tocada por la Palabra de Dios e hizo una confesión ge­neral de los pecados de su vida. Inmediatamente después empezó a ser atormentada. Me dijo que por las noches se le ordenaba suicidarse. Su estado de extrema ansiedad la trajo a mi consultorio. Me contó que el diablo había impreso el signo de su propiedad en su mejilla, la cual enseñó a su her­mana. La marca era una herradura con una S en medio. Un grupo de cristianos se reunían regularmente para orar en favor de la pobre mujer. También fueron consultados algunos siquiatras cristianos, todos los cuales opinaron que se tra­taba de un caso de verdadera .posesión demoníaca, y no de enfermedad mental.

113. Otra mujer se vendió por dos veces al diablo. Cuan­do se vio embarazada, en el primer año de su matrimonio, vendió también al diablo el bebé que iba a nacer. Cuando nació mostró evidentes, señales de senilidad. Hoy día, aunque la niña tiene solamente 8 años, ha perdido gran parte de su cabello y se le han hecho arrugas en la cara como si tuviera 50. La madre posee poderes mediumnísticos. Hallándose en estado de trance declaró que la poseen cuatro demonios. Tiene ataques durante los cuales es fuerte como un oso. Una vez que la visitó un pastor amigo mío, le atacó con tal fuerza que se veía incapaz de desasirse. Sin embargo cuando grietó: “Yo estoy protegido por la sangre de Cristo”, la mujer le soltó y le dejó ir.

114. La hija de un hechicero echador de cartas se vendió al diablo varias veces cuando era niña. Durante una campaña misionera fue despertada en su conciencia por la Palabra de Dios. Aceptó el consejo del pastor y confesó sus pecados; pero todavía no podía convertirse. Un terrible conflicto em­pezó entre los poderes de las tinieblas y la Palabra de Dios. Un día leyó el capítulo 18 de Deuteronomio que habla del pecado de las hechicerías cananeas, y se puso tan furiosa que emborronó de tinta toda la página. Después le pesaba el haber estropeado la Biblia de este modo y dijo que no 10 quería hacer pero que ипа fuerza entraña la dominaba. Un pequeño grupo de cristianos empezaron a reunirse para orar por ella, pero todavía la joven poseída no ha sido liberada.

115. Cierto hombre en uno de los valles de los Montes Alpes, te­ñía por muchos años un floreciente negocio como curandero. Podía curar a personas a quienes los doctores habían desahuciado. Había curado ciegos, cojos y sordos. Un día pensando bien acerca de su vida, el hombre comprendió su necesidad. Se dijo: “Yo puedo ayudar a todos, pero no puedo ayudarme a mí mismo, ni ahora ni por la eternidad”. Este hombre, cuando joven, se había vendido al diablo y desde entonces poseía estos terribles poderes de curación.

En toda mi experiencia como consejero espiritual, y entre numerosos casos de personas que han hecho pactos de sangre, solamente he visto dos que hayan sido librados de esta terri­ble esclavitud por la gracia de Dios.

 

 

PSICOANÁLISIS

Me figuro que muchas personas, especialmente sicólogos, quedarán extrañados y quizá escan­dalizados de que incluya semejante título en un libro como éste. Pero ruego que reserven sus críticas para después. Qui­siera decir desde un principio que yo estoy de completo acuer­do con el uso de la psicoterapia cuando es practicada por cre­yentes cristianos. Pero hay que tener en cuenta que no todos los siquiatras que se llaman cristianos lo son en realidad. Muchos no tienen otro Cristianismo que el nombre tradicional que recibieron de sus padres. Es muy lamentable que en el Cristianismo nominal de nuestros días los preceptos de la Biblia han dejado de tener valor, y nadie puede fiarse del simple nombre de cristiano. Un cristiano verdadero es una persona que por la gracia de Dios ha sido convertida y na­cida de nuevo por el Espíritu Santo. Si ésta fuera la experiencia del siquiatra, entonces estaría capacitado para ejercer su labor médica sobre mentes cristianas, y tales doctores existen; pero si no es un cristiano auténtico, su labor sicológica puede hacer más daño que provecho.

Será oportuno citar aquí un buen ejemplo: conozco a una doctora cristiana que comprende su responsabilidad delante de Dios en la obra que realiza, hasta el punto de que procura; no tan sólo cumplir su deber profesional con sus pacientes, sino también llevarles a una fe viva en Cristo. Puedo testi­ficar que he conocido a muchos clientes suyos que han sido convertidos por medio de su labor.

Desgraciadamente, casos como éste hay pocos. En más de 30 años de recibir personas en mi consultorio de “Cura de Almas”, he hallado que la mayor parte del trabajo de los si­quiatras y psicoanalistas es muy dudoso. Un profesor suizo me dijo una vez burlonamente: “Los siquiatras pueden des­montar el reloj de la mente, pero no pueden montarlo otra vez”: Básicamente el psicoanálisis practicado por un doctor no cristiano es una forma de aconsejar sin Dios. Puede decirse que el psicoanálisis es la contrapartida secular de la confesión. Sin embargo la confesión tal como se halla en la Biblia, tiene muchas más ventajas que el psicoanálisis. La confesión es un acto voluntario y espontáneo, mientras que el psicoanálisis requiere horas de sondeo en las interioridades del subcons­ciente. La confesión trae a la persona frente a frente con Dios: el psicoanalista, con frecuencia relega las más impor­tantes cuestiones de la religión a un conocimiento intelectual entre -otros muchos que se encuentran en la mente y en el subconsciente del individuo.

El psicoanálisis trata de analizar el mismo centro de la vida psíquica del paciente y definirlo en un número de complejos. A veces los mismos médicos observan los peligros del psicoa­nálisis. Esto puede verse en el libro del Dr. Speer, titulado Der Arzt als Personlichkeit. Por esto el factor más impor­tante a tener en cuenta es si el sicoanalista es o no cristiano. Si lo es, entonces tendrá un especial respeto por las cuestiones religiosas y los problemas espirituales del paciente. Voy a dar unos pocos ejemplos de algunos tratamientos sicoanalistas incalificables.

116. Un joven graduado en una universidad fue tratado al principio por un especialista de enfermedades internas, y finalmente enviado a un siquiatra, ya que sufría de algunos trastornos físicos y síquicos. El enfermo quedó decepcionado por el tratamiento del siquiatra. Me contó que el referido doctor solamente procuraba descubrir sus fallos, debilidades de carácter y depresiones, sin tomar en consideración la cues­tión de sus faltas o culpas. El siquiatra había analizado cuida­dosamente los sueños confusos del paciente, pero había ig­norado sus reacciones respecto al pecado, etc. Finalmente le despidió como. incurable. El doctor había omitido completa­mente el tema de Dios y sus mandatos. Por otra parte, ni éste ni ningún otro de los médicos que había consultado había mostrado ningún interés por sus actividades ocultistas. Lo cierto es que el paciente había sido un espiritista activo por muchos años, entregándose a la práctica de la Magia, negra y blanca y a la adivinación. El mismo me confesó que sus trastornos nerviosos solamente habían aparecido después de entrar en contacto con el Ocultismo. Por consiguiente los doctores habían fallado al no tomar en consideración dos fac­tores vitales en el historial de su enfermedad. Primeramente su sentimiento de culpa ante Dios, y en segundo lugar sus actividades ocultistas.

117. Una señora de 54 años vino a mi consulta. Había ido ya a un siquiatra, pero después se le habían desarrollado síntomas de parálisis y temblor nervioso en sus manos. Ade­más su fe había sido confundida por el tratamiento psiquiátrico. Yo tuve la impresión de que el tratamiento terapéutico había sido totalmente ineficaz, ya que no pudo contener la parálisis subsiguiente.

118. Un siquiatra cristiano a quien conozco personal­mente se ofreció como sujeto experimental durante sus es­tudios, y estaba en proceso sicoanalítico por parte del profesor de un Instituto Sicosomático cuando vino a verme por primera vez. Me dijo que el análisis había trastornado su fe. Había tenido que pasar horas de meditación y oración a fin de evitar que su fe fracasara totalmente. Hoy día este siquiatra está totalmente opuesto al uso del psicoanálisis por parte de personas no cristianas. Otra vez tengo que reiterar aquí que por la expresión “no cristiano”, no quiero significar si la tal persona asiste o no a la Iglesia. Un cristiano no es simple­mente alguien que ha sido bautizado o confirmado, y asiste a la iglesia con regularidad o en ocasiones especiales. No; un cristiano es una persona que, según Juan 3:3-5, ha experimentado una regeneración fundamental mediante la obra del Espíritu de Dios. Solamente esto hace a una persona cris­tiana. Aunque muchos médicos, siquiatras o de otras es­pecialidades, dirían que son cristianos, sus convicciones y su actitud en la vida real, tienen poco en común con el modo de ser del Nuevo Testamento.

119. Una joven fue por tratamiento al director de una clínica de enfermedades mentales en Alemania. El consejo profesional que le fue dado fue que dejara de asistir a la Iglesia y de leer la Biblia por un par de años, y que no se preocupara en ningún modo de asuntos religiosos: También mató de persuadirla de que no hay diablo. El mismo doctor aconsejó a la gente que no asistiera a las reuniones que yo estaba celebrando en aquella ciudad. Prohibió asistir a las enfermeras de la clínica, y quitó mis libros de algunos pa­cientes. En el curso de mi labor consejera, descubrí que este médico siquiatra había practicado el Ocultismo. Esto explica su oposición a la fe cristiana.

120. Una estudiante que fue sicoanalizada durante su educación. sicológica terminó en un terrible estado. Durante meses no tenía paz interior no podía dormir por las noches y se encontraba en un terrier e estado de turbación. El psicoanalista le dijo que tenía un complejo de madre, y esto le hizo romper todas sus relaciones con su propia madre, abandonando el hogar, Asimismo le dijo el analista que su fe religiosa era un complejo de iglesia, y también le obedeció, abando­nando la religión. Cuando terminó el tratamiento psicoanalista la joven estudiante estaba convencida de que la mayoría de las personas son gobernadas por una serie de complejos. Yo descubrí, tanto por medio de su madre coma por su mé­dico de cabecera, que desde que se sometió al psicoanálisis no tenía paz interior y estuvo perturbada en su mente desde hacía dos años.

121. Et deán de cierta parroquia de Suiza me pidió vi­sitar a un colega que había entrado en una clínica mental por padecer una enfermedad síquica. Cuando lo visité hizo una confesión abierta de sus pecados y se quejó de que el siquiatra que le había tratado no había tomado en cuenta sus sentimientos de culpa, sino que sostenía que ellos eran nada más que el producto de su educación cristiana. Trató de per­suadirle de que no existe tal cosa como culpa o pecado. Más tarde tuve la oportunidad de hablar con el propio siquiatra y pude persuadirme de que era un materialista consumado. Para él la idea de Dios y de culpa eran puras ficciones. ¡Y este siquiatra tenía que ayudar síquicamente a un ministro del Evangelio! Su ayuda sería simple y llanamente un asesi­nato espiritual Bajo la excusa de curarle de complejos. Yo aconsejé al deán que sacara a su compañero de aquella clí­nica mental y lo pusiera en relación con algún siquiatra cristiano.

122. Una señora vino a mi consulta, a pesar de que su siquiatra la aconsejó que no viniera. La mujer había asistido a las reuniones que yo celebraba, e hizo una confesión abierta de sus pecados. Yo le pregunté si había hecho la misma confesión al siquiatra y me contestó que no. Me dijo que le habría sido imposible hacerlo a un hombre que no creía en el pecado, ni en la divinidad de Cristo. Había hecho más de 40 visitas, al siquiatra, sin resultado, pagando 350 Ptas. por cada una, y aquel día, en el término de media hora, encontró el perdón por Cristo y la paz en su alma y en su mente, sin costarle ni un céntimo. Los siquiatras que no son cristianos no deberían tratar jamás a una persona que tiene fe; pues no harán más que aumentar la confusión mental de la tal persona, a la vez que le hacen un gran daño espiritual. Otra vez tengo que re­petir que cuando digo cristiano no me refiero a los bautiza­dos, que asisten a la iglesia ocasionalmente, o que han sido educados en un hogar cristiano, sino a los nacidos de nuevo por una fe genuina en Cristo. Solamente tales personas son cristianas, y son las únicas aptas para tratar de cuestiones sí­quicas y mentales con aquellos que tienen fe.

 

 

PSICOGRAFIA

Un psicógrafo es un aparato que se usa en los círculos espiritistas para recibir mensajes escritos de los espíritus de los muertos, en contra de lo que dice la Palabra de Dios por el profeta Isaías: “¿No consultará el pue­blo a su Dios? ¿Consultará por los vivos a los muertos?” (Isaías 8:19).

Desde que se ha publicado la tercera edición alemana de este libro ha habido en este país una verdadera plaga de espiritismo. Son millares que intentan consultar con sus deudos fallecidos mediante el psicógrafo o plancheta (llamada tam­bién ouija board en inglés). Una revista informó que en el año 1937 se vendieron unos cuatro millones de ouija boards en América. Estos consisten en una tabla redonda con las letras del alfabeto alrededor y lis números del 0 al 9. Esta tabla es usada en relación con un péndulo o un pedazo de cristal que se detiene sobre las letras, formando palabras que se dice ser mensajes de los muertos. Los que usan tales ins­trumentos vienen a entrar en una especie de esclavitud o pacto con el Diablo. No se trata simplemente de un juego del sub­consciente (aunque así puede ser en algunos casos, y éste es el instrumento humano en todos ellos), pero detrás de todo está el poder de Satanás. Una ligera observación de los resul­tados de semejante práctica nos mostrará cuál es la verdadera naturaleza de este fenómeno, y de ello encontrará el lector abundantes testimonios en este y en nuestros otros libros antes citados.

 

 

PSICOMETRIA

La psicometría es otra forma de adi­vinación, de la cual nos hemos ocupado en el libro Cura de almas y Ocultismo y consiste en que una persona, teniendo algún artículo en su mano, puede hacer declaraciones acerca de otra con la cual el referido objeto haya estado en íntima relación. He aquí algunos ejemplos.

123. El bien conocido clarividente holandés Croiset, dio conferencias de clarividencia experimental en Kaiserslautern, Alemania, en presencia del profesor Bender de Friburgo y del profesor Tenhaeff de Utrecht. El clarividente Croiset pidió al auditorio que le dieran artículos pertenecientes a diversas personas, y con ellas en la mano hizo declaraciones acerca de sus propietarios, presentes y ausentes, que pudieron ser comprobados como ciertas.

124. Un pastor me contó lo siguiente: Su padre había desaparecido después de la guerra por tres años. La familia no sabía si estaba vivo o muerto. Un día les visitó un estudiante y se enteró de la preocupación que la familia sentía por el padre ausente, y les pidió que le dieran algún objeto que le hubiese pertenecido. Los familiares le entregaron la última pos­tal que habían recibido de él. El estudiante se concentró,. mi­rando fijamente la postal y dijo: El señor V todavía vive. Es prisionero en algún lugar del norte de Siberia. Ante la insistencia de la familia, y concentrándose de nuevo, señaló sobre un mapa de Rusia el lugar donde se encontraba. Cuando el padre regresó, algunos meses después, pudo descubrir que efectivamente se hallaba prisionero en el lugar exacto que el estudiante había indicado.

 

 

PROTECCION MAGICA

En algunas regiones de Europa la idea de proteger el propio hogar u otros edifi­cios por medios mágicos se está extendiendo como una pla­ga. Algunos zahoríes y practicantes del péndulo, afirman que hay rayos procedentes de la tierra que perjudican la salud y que puede uno protegerse de tales influencias magnéticas mediante ciertas cajitas mágicas que ellos fabrican. Yo he abierto una de estas cajitas y suelen contener una pequeña pieza de cobre, un alambre o una plaquita plateada. Su coste total no puede ser más que de unas 25 pesetas, pero son vendidas por 1.600 o más. Es evidente que se trata de un timo. La existencia de estos rayos procedentes de la tierra nunca ha sido probada. No tiene nada que ver con la fuerza gravitatoria, con los campos electromagnéticos ni con la radioactividad de los cuerpos. Ya en el siglo xix Helmholtz negó su existencia. Hoy día, geólogos y físicos bien conoci­dos, como por ejemplo los profesores Pump, Kirchenheimer y Pascual Jordan, de Alemania, lo niegan también, pero quedan dos posibilidades. Es cierto que algunos animales y personas son sensibles al campo magnético de la tierra, pero en tal caso lo procedente sería un verdadero instrumen­to científico que midiera sus efectos y no una simple cajita con un pedacito de cobre dentro, o bien una vara y el pén­dulo. La segunda posibilidad es suponer que el mundo tiene un campo mediumístico, metafísico, en el cual se mueven los fenómenos de clarividencia y los poderes ocultistas, in­cluyendo el de la vara y el péndelo. Esta suposición, aun­que no del todo faltada de fundamento, todavía no ha sido probada. Sea cualquiera el caso, el confiar en un instrumento así, o en la radioestesia, no es sin peligro para los cristianos. Si alguien se siente amenazado o temeroso de las fuerzas ultra-físicas lo que debe hacer es apoyarse en Dios para su protección, confiando en las palabras del salmo 91: “El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente, diré yo al Señor: Tú eres mi refugio y mi fortaleza, mi Dios en quien confío”.

 

QUIROMANCIA

Para una consideración más amplia de este tema remitimos al lector al capítulo sobre la adivina­ción en mi libro Entre Cristo y Satanás, o bien el libro Ocultismo y Cura de Almas. Para no repetir 10 escrito allí, citaré solamente un ejemplo que me fue confesado en una de mis consultas.

125. Un hombre había practicado la quiromancia por muchos años. Asimismo tenía la facultad de curar a la gente mediante el mesmerismo. Vino un tiempo cuando sintió en su conciencia la necesidad de ser cristiano, pero descubrió dentró de sí mismo una fuerte resistencia interna. Cada vez que venía en contacto con cristianos o con cosas relacionadas con la fe, esta resistencia se hacía más y más fuerte, produ­ciéndole un gran conflicto interior.

 

 

SIMBOLISMO NUMÉRICO

El simbolismo numéri­co es un complicado laberinto del cual la gente supersticiosa es incapaz de librarse. El ejemplo más conocido es que el número trece trae desgracia. Hay muchos hoteles en los cuales está suprimida la habitación número 13. Cuando yo era estudiante en Heidelberg vivía en una habitación de la residencia estudiantil cuyo número era el 12 a. A ambos lados tenía el 12 y el 14. ¡Y esto a la misma sombra de la Univer­sidad! Pero ved otro caso, contado por un ministro luterano en cuya iglesia tuve algunas reuniones especiales.

126. Este pastor fue invitado a una fiesta de bautizo por un amigo suyo que era doctor. Cuando llegaron al banquete y el pastor vio los platos puestos con muestras de visible agitación se dirigió a su anfitrión y le dijo: Yo no puedo sen­tarme aquí. Esta mesa ha sido preparada con 13 cubiertos y esto no es bueno. El Dr. sorprendido respondió: ¿Cómo puede usted, un ministro de la Iglesia, decir esto? Usted está precisamente para quitar la superstición del pueblo. Siguió una viva discusión. El doctor en un tono irónico, pero el mi­nistro con toda seriedad. Por fin se decidió que los niños de la casa tuvieran su comida en la cocina y así en el comedor ya no habría 13 personas en la mesa. Tres meses después el hi­jito más pequeño del pastor murió. Su amigo el doctor asis­tió al entierro y al regresar del cementerio le recordó el inci­dente del bautizo de su propio hijo, diciéndole. “Ya ve que arreglamos lo del número 13, no podrá decir que esta des­gracia le ha venido como consecuencia de aquello. Pero la misma noche el hijo del doctor se puso gravemente enfermo y murió al día siguiente. Después del entierro el ministro preguntó a su vez al doctor: “Y ahora, todavía no cree usted que el número 13 lleva desgracia?” ¿Cómo puede compagi­narse el mensaje cristiano que este pastor tiene que predicar con su supina superstición?

Sin embargo existen muchas supersticiones como éstas. Algunos labradores consideran de mala suerte el sembrar un número impar de granos en una misma mata; un número par de huevos produce mejor nidada que un número impar. Em­barcar el día 13 del mes, se supone que trae desgracia; asimismo ser el tercero en encender un cigarrillo de una misma cerilla se considera desafortunado. Poner tres cruces sobre la puerta o la ventana de una habitación trae suerte, y así podríamos proseguir. Los cristianos debemos apartarnos de tales ideas supersticiosas y pedir al Señor “enséñanos de tal modo a contar nuestros días que traigamos al corazón sabi­duría (Salmo 90:12).

 

 

SUPERSTICIÓN

La superstición a pesar de repre­sentar una especie de actitud religiosa, es un temor de Dios, separado de Dios, y a veces opuesto a sus mandatos, ya que implica algunas acciones y decisiones insensatas y aún crimi­nales en ciertas ocasiones. Podemos ilustrar este principio refiriendo un ejemplo copiado del libro de Johann Kruse, titulado “Witches Among Us” (Brujos entre nosotros).

127. Una joven recién casada entró en un hospital de Halten, Alemania, tres semanas después de su boda. Sufría terribles heridas de golpes y maltratos, de las cuales finalmente falleció. Sin embargo, pudo contar al personal del hospital que tales heridas eran resultado de palizas recibidas de manos de su esposo y de los familiares de éste. La razón de ello es que un mago de Gelsenkirchen había explicado á la familia que ella era una bruja, porque poco después de su matrimonio se había declarado una epidemia en el ganado de la granja de su suegro. A causa de esto habían acudido a la adivina. Bajo el consejo de ésta, la desdichada joven fue .encerrada en un cuarto oscuro y martirizada lentamente hasta que muriera de hambre y de las continuas palizas que se le propinaban. La familia convencida de todo lo que la adivina había dicho cumplió sus órdenes al pie de la letra. Naturalmente, tanto los miembros de aquella familia como la adivina ingresaron en la cárcel.

128. Oí la siguiente historia de labios de un pastor: Un hombre había ido a pedirle el bautizo de su niño para el do­mingo siguiente; sin embargo cundo descubrió que dos bautizos estaban ya designados para aquel domingo vino al pastor para proponer el bautismo de su hijo para el domingo subsiguiente, porque consideraba que traería mala suerte a su hijo el que tres niños fueran bautizados el mismo día. In­capaz de convencerle, el pastor no tuvo otro remedio que ac­ceder a la insensata petición.

129. Un anciano de 80 años miembro del Consejo de una iglesia, me contó lo siguiente: Su esposa había muerto hacía 25 años, habiendo sido advertida anticipadamente de este suceso. Cuando le pregunté cómo le vino la advertencia me dijo que en la primavera de aquel año una raíz había crecido fuera del terreno de su jardín. Decía que esto es siempre señal de una muerte en la familia. A pesar de todos mis razonamientos, mostrándole que tal idea era una tonta superstición, el hombre quedó terco en su idea.

130. Una mujer me dijo que cierta noche se pararon tres relojes en su casa, por lo cual ella creyó que alguien en la familia iba a morir. Sin embargo nada ocurrió.

Hay muchas ideas supersticiosas con respecto a matri­monios y bautismos. La gente dice que el primer sitio donde la madre debe ir después del nacimiento del niño es a la iglesia, y que no tiene que hablar a nadie pop el camino. También se considera portador de malа fortuna si un niño bautizado tardíamente se le pone en los andadores antes de haber realizado esta ceremonia. Coger el ramo de boda de una novia se supone que trae suerte. Asimismo es necesario llevar la novia en brazos, no permitiéndole pisar el umbral de la puerta, si la pareja ha de ser feliz; y así por el estilo.

Las siguientes cosas se supone que traen suerte: “herra­duras de caballo, los sapos, los cochinillos, el trébol de cuatro hojas, el no me olvides, la Rosa de Navidad, (burinot).

También se supone ser de mal augurio el encontrar un entierro el día del casamiento; el que se vierta hirviendo el agua en la que uno se va a lavar, arrojar con fuerza algún objeto punzante, llevar un cura a bordo del buque; abrir un paraguas dentro de la casa, etc., etc.

También hay una creencia ampliamente extendida de que ciertas señales profetizan sucesos particulares, por ejemplo: Un estornudo significa algo nuevo; un gato que se lava las orejas indica la llegada de un visitante, un peno que come hierba indica que va a llover; el As y la Reina de Espadas, significan muerte; un cuchillo que cae al suelo predice desastre; un silbido en los oídos indica malas noticias, o que alguien está hablando de nosotros.

También se atribuye a los pájaros cierto significado. El graznido de la lechuza significa muerte; el canto del cuclillo indica que un deseo va a ser cumplido; el grito del pájaro car­pintero indica lluvia, un cuervo en el tejado predice mala suerte; matar un chorlito significa la pérdida de un enamorado, y como ya hemos dicho, ver una urraca predice una próxima desgracia.

Pero si la gente cumpliera el versículo que dice “Confía en el Señor de todo tu corazón y reconócele en todos .tus caminos”, no habría lugar en sus vidas para estas ideas y costumbres supersticiosas.

 

 

SUGESTIÓN MENTAL

La sugestión mental es una parte de la magia. He tratado este asunto un poco en mi libro Ocultismo y Cura de Almas, así que solamente haré mención de unos pocos nuevos ejemplos que demuestran los graves defectos del tratamiento por sugestión mental.

131. Un hombre que sufría tuberculosis pulmonar, fue a visitar a un especialista. Los Rayos X mostraron una cavidad en sus pulmones del tamaño de un huevo de gallina. El pa­ciente fue enviado en seguida al hospital de Dago, Suiza, y el doctor dijo a la esposa que era un caso sin esperanza. Por consiguiente su madre fue a un mago en Maria Einsiedel llamado Gratzer, quien consintió en tratar al enfermo por su­gestión mental mediante una considerable suma. En contra de lo que esperaban los doctores y el propio paciente, el trata­miento fue un éxito completo. Pero desde el tiempo de su cu­ración el hombre cambió, tanto en su carácter como en su actitud religiosa. Cesó de ir a la Iglesia y se sumergió en una vida de placer vicioso; empezó también a tener pensamientos suicidas. Su situación física y sus depresiones nerviosas lle­varon a mi consultorio, pero cada vez que le pedía que orase, su concentración y su memoria fallaban completamente; decía que se sentía lejos de Dios. Este sentimiento es uno de los síntomas de que una persona ha sido tratada mágicamente.

132. En algunos distritos de Suiza, muchos médicos en­vían sus casos más difíciles a curanderos que practican la sugestión mental. Un pastor que visita regularmente un hos­pital me dijo: “Los pacientes que han aceptado el tratamiento por sugestión mental, rehúsan ser animados por la Palabra de Dios, son insensibles y opuestos a todas las cosas espirituales”.

133. Un joven de 19 años que padecía de eczema fue a visitar a un curandero que practicaba la magia negra y la blanca. Después de ser tratado por sugestión mental, la enfer­medad desapareció, pero la actitud del enfermo cambió inmediatamente. Antes leía la Biblia regularmente, pero quedó bajo un estado de depresión y perdió su deseo de leer y orar.

La sugestión mental es la contrapartida demoníaca de la oración intercesora de los cristianos. Cualquier persona experimentada en la vida de oración, fácilmente se dará cuenta de esta duplicidad satánica. El diablo también vela sobre sus adherentes, mientras Dios se lo permita.

 

 

TELEPATÍA

Alguien podría formarse la idea le­yendo las cosas que se cuentan en este libro, de que todos los poderes mediumísticos son malos. Sin embargo no es esta la idea del autor. Parece que hay una pequeña franja de me­diumidad neutral. Esto puede ser comprobado mejor que en otros fenómenos, en el de la telepatía.

Una forma neutral de telepatía existe entre .dos personas que se aman. Cuanto más fuerte es el amor, mayor es la armonía y el lazo que une las dos almas. Tales personas muchas veces sienten o piensan las mismas cosas sin hablar mutua­mente de ellas. Es la telepatía del amor, y es la mejor forma de telepatía.

134. He encontrado una forma neutra de telepatía entre las tribus más primitivas con la cuales he estado en contacto. Quizá la palabra “primitivas” no es la más adecuada, ya que estas tribus con frecuencia poseen poderes mentales más de­sarrollados que nosotros, en pueblos civilizados: Uno de mis amigos, un joven tapón de Escandinavia, pertenecía a una tribu cuyo jefe poseía un poder telepático tan extraordinario que le permitía ponerse en contacto o llamar a cualquier miembro de su tribu. Lo extraordinario del caso es que todas las personas de su tribu sabían inmediatamente cuando el jefe.. quería tener contacto con ellos o amonestarles para algo, cuando él emitía su .pensamiento en tal sentido. Este jefe se hizo cristiano. Yo le pregunté más tarde: “¿Perdió usted sus poderes telepáticos cuando recibió a Cristo?” “Solamente en partе – dijo -. Ahora puedo ponerme en con­tacto con miembros de mi familia y decirles 10 que quiero, pero no puedo entrar en contacto con el resto de la tribu, ni reprender a nadie de semejante forma”. Me interesó esta respuesta y continué preguntándole: “¿Piensa usted que estos poderes telepáticos son naturales o diabólicos?” “No pueden ser diabólicos – me respondió – porque yo puedo orar mientras estoy recibiendo un mensaje de mi madre o de mis hermanos; pero yo siento que es del diablo el que yo reprenda y amenace a la gente de la forma que lo hacía antes de ser cristiano, ya que desde entonces renuncié a gobernar a mi tribu con amenazas. Pero no creo que pueda ser del diablo el que yo hable telepáticamente con aquellos a quienes amo, sino que es un medio de contacto lícito y natural”.

Sin embargo tiene que ser repetido aquí que la telepatía neutral comprende tan sólo una pequeña parte del poder telepático.

Todavía no tengo una prueba efectiva que me demuestre que la capacidad de este jefe escandinavo sea un don natural y neutral, y no un efecto mediumístico resultante de sus po­deres ocultistas cuando él era todavía un pagano.

Debemos ser muy cuidadosos al tratar con estas cosas, ya que el diablo siempre está tratando de seducir a lis creyentes. Yo he hallado en mi labor de consejero muchas formas de telepatía ocultista, relacionada con prácticas espiritistas. Lo mismo ocurre en la esfera de la clarividencia. La telepatía ocultista es tan peligrosa como cualquier otra forma de actividad oculta. Pero negar que exista el fenómeno de la tele­patía es una prueba de ignorancia ya que se ha demostrado su realidad de un modo claro en lis medios científicos.

 

 

TRANSFERENCIA

La transferencia ocultista pertenece a la misteriosa esfera de la brujería y la magia. Puede ocurrir también en la vida espiritual de los cristianos en di­ferentes formas. En la sección “Muerte mágica” hemos tra­tado ya de las llamadas transferencias de personas vivas a los muertos. Que hay algo misterioso en esta práctica lo prueba la siguiente ilustración.

135. Una muchacha de 20 años murió. Cierta vecina tenía una protuberancia roja en su cuello y fue a la casa mortuoria para que la muchacha muerta tomara su enfer­medad. Dijo algunas palabras mágicas y la transferencia se efectuó. Lo extraño del caso es que la protuberancia de su cuello desapareció completamente después de esto.

Muchas personas me han dicho, repetidas veces, que han tenido una especie de choque psíquico al ver un cadáver o un cuerpo de un suicida. Algunos me han manifestado que tal visión les ha afectado aún años después. He aquí dos o tres ejemplos:

136. Un joven de 16 años vio el cuerpo de una persona que se había suicidado cuando era sacada de las aguas. Desde entonces quedó afectado con pensamientos de suicidio. Una voz interior le decía continuamente: “Cuélgate, suicídate”. A causa de esto tuvo un colapso nervioso antes de los 25 años.

137. Una niña llegó a un río en el mismo momento que estaban sacando el cuerpo de otra niña de 8 años, que se había ahogado. La muchacha sintió un choque nervioso de pies a cabeza y no se recobró hasta la edad de 15 años. Es­taba llena de temor doquiera que veía agua, o cuando atrave­saba un puente. Estos dos casos describen un tipo de trans­ferencia de carácter sugestivo.

En mi labor de consejero muchas veces me han dicho que las facultades ocultistas; por ejemplo, la radioestesia o el conjuro, puede ser transferidas de los ocultistas que las prac­tican, a otras personas. Sin embargo un cristiano nunca debe permitir ni intentar semejante cosa.

138. Un pastor tenía un miembro del Consejo de su Iglesia, que era practicante del péndulo. Lo consideraba una afición inocente y una práctica científica. En una ocasión el propio pastor trató de adivinar con la vara de su amigo, pero sin resultado. Entonces el diácono se puso detrás y le cogió por los hombros. La vara inmediatamente se levantó. Desde entonces el ministro pudo practicar el fenómeno por sí mismo. Sin embargo, empezaron en él depresiones síquicas y fue perturbado en su fe. Oró mucho con su esposa acerca de estos trastornos síquicos, y comprendió claramente que la transferencia de la facultad adivinatoria le había causado aquellas depresiones. Confesó su pecado y fue liberado de sus depresiones, así como de su habilidad de zahorí.

139. Un pastor permitió a un zahorí transmitirle su don. Desde entonces pudo usar la vara adivinatoria y encontrar agua él mismo.

140. Una mujer que había practicado la magia negra toda su vida, sostenía una larga agonía; deseaba morir y no podía. Como es el caso con muchos magos, debía transferir sus poderes de curación a alguien antes de morir. Como no tenía parientes los traspasó a una vecina. Cuando la vecina estuvo también cerca de la muerte, se encontró en el mismo caso. Solo pudo morir en paz cuando una de sus nietas hubo recibido los poderes curativos. La nieta empezó enseguida a sufrir una terrible hinchazón, durante ocho meses. Los doc­tores no podían conocer la causa. Sin embargo al fin la hinchazón desapareció por sí misma.

141. Conocí personalmente a un hombre que tenía poder de mesmerismo y lo pasó a su hijo mayor antes de morir.

En el campo del amor mágico ocurren muchas transfe­rencias. Debemos decir que las experiencias que referimos no tienen que ver con personas mentalmente enfermas o que sufren alucinaciones sexuales, sino con gente perfectamente sana. La diferencia se nota en el hecho de que los afectados por algún trastorno de origen ocultista pueden recibir liberación inmediata mediante la oración, lo que no ocurre con los enfermos mentales. Además el fenómeno mediumnístico entre dos personas tiene que ver con la distancia. Un esquizofrénico que sufre alucinaciones sexuales con otra persona que tiene fijada en su mente, continúa experimentando la aluci­nación aún cuando aquella persona se halle a millares de kiló­metros de distancia pero no es así cuando se trata de una verdadera relación psíquica. He aquí un ejemplo.

142. Una muchacha muy hermosa que había vivido siem­pre una buena vida moral asistió a clases nocturnas con un maestro que era un espiritista activo. La muchacha experi­mentó un enamoramiento irresistible por el maestro aunque era mucho mayor de edad; y tuvo experiencias extraordinarias. Ciertas noches sentía como si el maestro tuviese relaciones sexuales con ella. Al mismo tiempo empezó a tener sueños proféticos y experiencias telepáticas. Cuando fue de vacacio­nes continuó esta extraña relación síquica, pero se dio cuenta de que la influencia decrecía según la distancia. El intercurso sexual mágico no tenía lugar cuando se hallaba a más de 30 kilómetros.

La transferencia puede también ocurrir como resultado de una intensa vida de oración. Cualquiera que ora ardientemente por una persona afectada por algún trastorno de carácter ocultista, debe ponerse sin reservas bajo la protec­ción de Cristo, de otro modo corre el peligro de sufrir una transferencia. Esto se aplica de un modo particular a los casos de posesión demoníaca. He aquí unos pocos ejemplos:

143. Una mujer oró por cierta persona que había inten­tado suicidarse y en consecuencia empezó a tener ella misma pensamientos similares.

144. Un cristiano oró por otro hombre que estaba síqui­camente enfermo y sufría de pensamientos suicidas. Final­mente este ministro cristiano empezó a tener pensamientos semejantes. El enfermo mental finalmente se suicidó pegándose un tiro. El mismo día el pastor tuvo una terrier e batalla contra fuertes pensamientos de suicidio, aún cuando no sabía que el hombre por el cual había estado orando se haba suicidado.

145. Un pastor pentecostal puso muchas veces las manos sobre cierto enfermo. Finalmente se desarrolló en él la misma enfermedad, de la cual murió.

146. Un oficial del Ejército de Salvación, oraba por un hombre que había hecho pacto con el diablo y que era a la vez un sádico. Después de algunos meses de oración intensa, el oficial empezó a sentir gusto en pegar a su propia esposa y una noche de luna llena le dijo: “Me gustaría entrar en contacto con el mundo de los espíritus esta noche”.

147. Por mucho tiempo una enfermera oraba por una muchacha prostituta y le hablaba del Evangelio. Viendo su interés empezó a orar ardientemente por la muchacha. La prostituta fue convertida y librada enteramente de su vida pasada de pecado; pero la enfermera empezó a sentirse terriblemente afectada por tentaciones sexuales. Empezó a sufrir de un incontenible anhelo sexual que nunca había antes co­nocido. A causa de su fervorosa intercesión había tenido una transferencia síquica.

148. Un pastor que hacía mucha labor entre enfermos síquicos tenía la costumbre de dejar que éstos vinieran a su casa durante su tratamiento por oración. Muchas veces fue testigo de maravillosas curaciones mediante la oración de fe. Sin embargo, su propio hijo empezó a entrar en un estado depresivo mental: Después de poner las manos sobre él, (según Santiago 5) el niño fue curado. Tras esta experiencia, aunque el pastor continuó interesado en los enfermos síqui­cos, orando por ellos, decidió no admitir a tales enfermos en su hogar.

149. Un obispo practicó activamente el Espiritismo por años. Como consecuencia su hija, una muchacha muy hermosa, quedó esclavizada en toda clase de vicios. Se emborrachaba, fumaba, tomaba drogas, y llevaba una vida inmoral. Su mayor afición era seducir pastores y ministros cristianos. Du­rante una excursión colectiva sus inteligentes respuestas lla­maron la atención del pastor que dirigía el grupo, que fue quien me contó el caso. Después de hablar a menudo con ella durante los días que duró la excursión, este amigo mío la trajo a su casa con objeto de aconsejarla. Ella decía que aunque quería hacerse cristiana no podía. El pastor probó de orar con ella, pero la muchacha no podía orar. Después de repetirle un versículo de la Biblia, como expresión de simpa­tía, el pastor puso su mano sobre la espalda de la muchacha. Inmediatamente sintió como un choque eléctrico. Se le hizo oscuro y sintió como si se hundiera en el abismo. Un grito de terror salió de sus labios. Al oírlo otros predicadores de la Conferencia que tenía lugar en aquellos días en el centro misionero donde residía el pastor, entraron en el despacho juntamente con la esposa de éste. Después de algunos minutos, que parecieron horas, el pastor volvió en sí. Entonces la mu­chacha le miró con una expresión maligna y dijo: ¿sabe usted ahora quien soy? Otros castillos he derribado antes que usted”. La joven declaró que había conseguido seducir a un bien conocido y respetado obrero cristiano. Había empezado hablando con él de asuntos teológicos, pero finalmente logró hacerle cometer adulterio. Dio el nombre del referido ministro.

Después de este suceso con la endemoniada muchacha, el referido ministro del Evangelio tuvo una depresión nerviosa que le duró tres semanas. La muchacha se suicidó algún tiem­po después, pero el pastor se curó de sus depresiones por la gracia de Dios. Entonces visitó al otro ministro que la mu­chacha había mencionado, соп la esperanza de ayudarle. Halló que la historia era cierta, y que aquel otro pastor, des­pués de su caída con la atractiva muchacha había abandonado el ministerio cristiano.

La labor personal y la cura de almas son esencialmente una batalla contra los poderes invisibles de las tinieblas. Muchos ya han caído en este campo de batalla. Tenemos que estar constantemente armados con la armadura del Espíritu Santo, como escribió Pablo a los Efesios: “Sobre todas las cosas tomad el escudo de la fe, con el cual podáis apagar todo los dardos inflamados del maligno.”

150. La esposa de un misionero en China me contó un caso terrible de transferencia. Su marido había ido a visitar a una activa bruja en su lecho de muerte. Esta mujer en su ju­ventud había suscrito un pacto con el diablo y llevaba como señal de este pacto unos cordones atados alrededor de su mu­ñeca que nunca debían ser desatados. El misionero le habló del Evangelio, luchando para salvar su alma. Le dijo que Cris­to podía salvarla a pesar de su vida empleada totalmente en el servicio del diablo. “Dé este paso – le dijo -, desate este cordón como señal de su renuncia”. Una terrible batalla empezó entre el Evangelio y los malvados poderes de la bru­jería. Por fin la gracia de Dios venció. Frente a la muerte la mujer dio su vida al Señor. Tomó unas tijeras y cortó el cor­dón. Entretanto un trágico suceso tenía lugar en la casa del misionero. La hija mayor del pastor, de 2 años de edad, ha­bía dado a su hermanito una cáscara de soja frita. El niño la devoró de un sorbo; la soja entró en el tubo respiratorio y empezó a ahogarse. Su padre, cirujano, podía haber hecho una incisión en el cuello para salvarle la vida, pero estaba al lado de la cama de la hechicera. La madre no se atrevía a operar. Así que la familia oró al lado del niño inconsciente. Repentinamente, mientras estaban orando, el niño abrió sus ojos y sonrió felizmente mirándoles a todos. Luego inclinó su cabecita atrás y murió.

Su padre volvió a casa poco después. Entonces descubrie­ron que el niño había muerto en el mismo momento que la hechicera cortaba el cordón. ¿Pura coincidencia? Así lo pen­sarán las personas que no conocen nada de la eficacia de la brujería, pero este consejero cristiano que ha conocido mu­chos casos de Ocultismo con motivo de su labor, piensa enteramente lo contrario. El fenómeno de la transferencia exis­te, por el cual, mientras el uno es librado el otro es sujetado.

Pero esto no tiene que ocurrir forzosamente. Pues en muchos otros casos nada ha sucedido a los que luchan con las fuerzas del diablo, cuando se ponen a ellos mismos y a todos los suyos bajo la protección del Señor.

Debe hacerse notar, además, que cuando se trata con des­tacados médiums y hechiceros es sumamente aconsejad e contar con la ayuda de otros cristianos. Dos son siempre mejor que uno en tales casos; y si se puede organizar un grupo de oración que respalde la labor es muy preferid e. La familia del misionero lloró la pérdida del hijito; pero la muerte del niño no fue en vano, pues la impresión que produjo en el pues o este hecho, produjo un avivamiento en la iglesia de aquel lugar.

Los cristianos nominales o de simple tradición, que son extraños a la guerra espiritual, no querrán creer un relato como éste, y médicos orientados únicamente en los caminos de la ciencia se burlarán del caso. Pero, ¿qué importa? Los milagros del Nuevo Testamento, entre los cuales se halla la transferencia que dio lugar a despeñarse dos mil cerdos en el mar de Galilea, sobrepasan la corta visión humana. To­davía muy reducida, aun en nuestro siglo de las luces, ante los misterios de la Naturaleza y del más allá.

 

 

UMBANDA Y MACUMBA

Yo fui introducido al culto Umbanda en Puerto Alegre por el profesor Krebs, du­rante un viaje de conferencias que hice por el Brasil.

La religión Umbanda es casi una religión oficial en el Brasil, y consiste en un conglomerado de diversos cultos. Se puede buscar su origen en los cultos paganos que los esclavos negros trajeron del África. A ello fue añadido después algunas costumbres mágicas de los indios de las Américas, elementos espiritistas y algunas ideas del culto católico.

La jerarquía de la religión Umbanda se compone de 10 siguiente: La cabeza es el Padre del Culto a quien llaman Pia de Santo. La Madre del Culto, Mae de Santo. Bajo su dirección se encuentran las Filas de Santo, que son los hijos e hijas santas de la secta. Tanto ellos como ellas son sambas, o sea, médiums.

El culto Umbanda se divide en cuatro partes. En primer lugar está el sacrificio, en el cual los candidatos de la secta son rociados con la sangre de un animal. Después la reunión pública, en la cual se incita a los asistentes a entrar en éxtasis por medio de una danza de horas enteras. Después viene la fiesta de amor, y por último, el volver a poner en orden los objetos del culto.

Es algo difícil conocer el verdadero carácter de estos ser­vicios religiosos Umbanda. La opinión general es que me­diante la danza la Madre del Culto, es llenada соп el espíritu de su dios. Entonces bendice al público presente, les da bre­ves exhortaciones; casa a las parejas que han de contraer matrimonio, y pone las manos sobre los enfermos. Todos los miembros de la secta bailan con frenesí para ser llenos con el espíritu del dios del Culto.

Es innecesario decir que semejantes prácticas no tienen nada en común con el verdadero Cristianismo, aun cuando aparecen en sus templos algunos símbolos cristianos.

La religión Macumba, ofrece un cuadro todavía más ex­traño. Los miembros del culto Umbanda, protestan enérgica­mente cuando se les cataloga con los del culto Macumba. El culto Macumba -dicen- es una forma baja de Espiritismo, mientras que Umbanda tiene un superior carácter espiritual.

La palabra Macumba no es fácil de definir. Muchos dicen que se deriva de un bailarín de Jongo, consagrado al demonio, llamado Cumba por esto la magia que practicaba fue lla­mada Macumba. Otros dicen que el nombre se origina del es­píritu de Kiumba (el demonio de los desastres).

Macumba es una mezcla de magia negra y una forma cri­minal de Espiritismo. El objeto de su culto es propiciar al dios o demonio de los desastres. Nosotros sabemos por la Biblia la que su verdadero nombre es Lucifer o Belzebú y que nuestro deber no es propiciarlo sino combatirlo. Se supone que este dios está apoyado por toda una jerarquía de demonios que se llaman “uxo”. El principal propósito del culto macumba es hallar manera de destruir a los enemigos o pro­tegerse de’ ellos. Para cumplirlo dejan ofrendas en las encru­cijadas para los “uxo”, que suponen frecuentan tales lugares en sus correrías. Pero esto puede ser explicado y compren­dido mejor mediante el siguiente ejemplo.

151. Un hombre visitó una reunión Macumba y pidió cómo podría deshacerse de su esposa. El presidente de la reunión tomó una muñeca de trapo y la atravesó con una agu­ja varias veces, pronunciando maldiciones y frases mágicas. Luego explicó al hombre cómo la muñeca sería dejada a me­dia noche el día que se cumpliera el cuarto menguante de la luna juntamente con ofrendas sacrificiales en una encrucijada de caminos al fin de recordar e inducir a los demonios a que mataran a la esposa del demandante, pero la mujer no murió sino que fue el hombre quien murió de un modo misterioso, casi de repente. La brujería hirió, no a la inocente, sino al culpable. Esto nos demuestra que Dios no permite a nadie imponerse sobre su gobierno. Es El quien tiene en Su mano las llaves de la vida y de la muerte y no los demonios. (Apo­calipsis 1:18).

152. Sin embargo hay otra historia más hermosa rela­cionada con este culto de la cual quiero hacer breve mención aquí. En Río de Janeiro tuve la oportunidad de conocer a una mujer que había sido dirigente de un grupo religioso Macum­ba por 23 años. Finalmente, ella fue maravillosamente libra­da por un acto poderoso de Dios. Hoy día vive como una mensajera de Cristo habiendo logrado mostrar el camino de la Salvación mediante el Redentor que ella ahora ama y ado­ra, a muchas personas.

 

 

VARA Y PÉNDULO

En estos últimos años, el uso de la vara y el péndulo ha sido elevado a la categoría de ciencia bajo el nombre de radioestesia; por lo tanto no es fácil catalogarlo entre las artes ocultas de la adivinación, ya que existen sobre el particular varias hipótesis y suposiciones. Hasta qué punto esta práctica tiene una base científica y hasta qué punto no la tiene, es explicado en mis dos libros Entre Cristo y Satanás y Ocultismo y cura de almas. Así que me limitaré a citar aquí unos pocos ejemplos.

153. Un pastor amigo mío me contó la siguiente histo­ria: “Yo estaba celebrando -dijo- reuniones en un pueblo cercano a Zurich y mucha gente acudía a mi consultorio. Con gran sorpresa descubrí que la mitad de los consultantes que­rían hablarme de cosas relacionadas con el Ocultismo. Uno de ellos era un hombre que había estado usando el péndulo para adivinar, y tenía otros dones remarcables. Poseía un libro del abate Mermet, del cual sacaba sus consejos mágicos, además de la gran experiencia que en ello tenía. Con la ayuda del péndulo podía diagnosticar enfermedades, determinar la me­dicina herbácea para el tratamiento; hasta pudo señalar el lugar donde se encontraban los cadáveres de personas que habían sido ahogadas en el lago de Zurich; así como dar in­formación acerca de muertos o desaparecidos en la guerra. AL hablar con él, me encontré que no podía responder a sus argumentos. Entonces Dios puso una pregunta en mi mente que arrojó mucha luz sobre el problema. Le pregunté si él mismo había sufrido de alguna manera a consecuencia de aquellos dones que poseía. El adivino me refirió entonces que en cierta ocasión, cuando iba por la montaña con su vara en busca de un brazalete de oro que se había perdido en la nieve, empezó a deslizarse y estuvo en gran peligro de perder su vida. Solamente en el último momento fue capaz de hincar sus manos en el hueco de una pisada y así pudo mantenerse hasta ser rescatado. La noche siguiente fue despertado por una figura extraña y oscura que trataba como de pelear con él. Estando sobrecogido de terror invocó el nombre de “Jesús’ y la figura desapareció en el acto.

154. Un obrero cristiano de Zurich me refirió la siguien­te experiencia. Una mujer de 50 años había estado enferma por muchos años, y una familia amiga le aconsejó acudir a un adivino que usaba el péndulo. Este hombre extendió sobre una mesa un montón de manojos de diversas hierbas curati­vas, y por medio de la vara escogió la que la mujer necesitaba para su enfermedad. Nunca se le ocurrió a ella que aquello fuese brujería, pero cuando oyó una tarde una con­ferencia sobre estos asuntos quedó preocupada y fue a ver al referido pastor para que le diera consejo. Ella creía que no había sufrido ningún mal resultado por lo que había hecho, sin embargo el pastor en cuestión estaba preocupado y oró con ella. Pocos meses después, la mujer volvió y le dijo que desde aquel día Dios le había abierto sus ojos y comprendió que todo aquel tiempo pasado había estado bajo la pesadilla de la brujería: abrumada y deprimida sin saber por qué; pero desde que acudió a la consulta había sido liberada. La niebla de su corazón había sido disipada y su vida cristiana había cambiado enteramente.

155. Una madre que esperaba un bebé fue a consultar a un adivino del péndulo para que le declarara si sería niño o niña. Lo mismo hizo con su segundo hijo, y ambos sufrieron las consecuencias de una depresión síquica como resultado de ello.

156. Se rompió un tubo en una mina de sal y un adivino del péndulo fue contratado para que descubriera el lugar exacto de la avería ya que el agua estaba extendida por las galerías y era imposible determinar el sitio preciso de la ro­tura. El adivino pidió el plano de la mina, tomó su péndulo y determinó el lugar exacto donde había ocurrido el desper­fecto. Se encontró que el lugar señalado era exactamente co­rrecto. Lo más curioso es que el hombre dijo: “Podían uste­des haberse ahorrado de hacerme venir a las oficinas de la mina. Con hacer llevar el plano a mi propio consultorio en la ciudad era suficiente.

157. Un pastor de la Iglesia Reformada Suiza usaba el péndulo adivinatorio por varios años. Sus colegas le amonestaban a menudo acerca del peligro que esto representaba, por datarse de una relación misteriosa con fuerzas ocultas; pero él se reía de sus escrúpulos. Sin embargo, un día cayó en frente de un tren y perdió ambas piernas, que tuvieron que serle amputadas. Después de la operación las heridas no se cicatrizaban. Algún tiempo después se abrieron agujeros en las costras y salieron grandes gusanos. Murió de este acci­dente.

158. Una mujer de 56 años había sido tratada a me­nudo con el péndulo cuando era niña, y había ido con fre­cuencia a los adivinos. Por muchos años después sufrió de­presiones y tiene un temperamento vicioso.

159. Aplicaron el péndulo a un joven para combatir una enfermedad. Se sintió algo aliviado después del tratamiento, pero al mismo tiempo se le desarrolló una compulsión neuró­tica que le hacía jurar y blasfemar. A causa de esto vino al consultorio espiritual; entregó su vida a Cristo y la neurosis desapareció.

El uso de la vara o el péndulo es básicamente de carác­ter mediumístico; aun en aquellos casos en que parece ino­fensiva por estar fundada aparentemente en principios cien­tíficos o cuando se esconde tras una apariencia cristiana. [14] Si hubiese sido posible e probar que el fenómeno del péndulo tiene una base científica habría sido demostrado mucho ha, pues el uso del péndulo ha sido practicado por millares de años. No podemos creer que nuestro conocimiento cientí­fico sea escaso, sin embargo continúa siendo un misterio porque la vara se mueve aun en los casos de radioestesia física. Muchísimo más lo es sobre un plano, u otro objeto, como medio de adivinación. Por otra parte las experiencias recogidas en la cura de almas nos revelan en esta práctica consecuencias dañinas muy semejantes a todas las prácticas mediumísticas y mágicas. Por esta razón tenemos que co­locar esta extraña ciencia al mismo nivel que las ciencias ocultas.

 

 

VERRUGAS (Supresión de).

Los métodos de su­presión de verrugas son de una naturaleza muy dudosa y tie­nen que ser considerados como de carácter sugestivo o má­gico. He aquí algunos ejemplos, de carácter sugestivo:

160. Conocía un doctor que vivía en la parte sur de Hannover (ciudad al norte de Alemania) que practicaba con éxito el siguiente método de suprimir verrugas. Daba golpecitos sobre las verrugas de sus pacientes al mismo tiempo que murmuraba en griego las bien conocidas primeras líneas de la Odisea: “Ennepe Musa an­dron polytropon hos mala polla epathen”. [15] Pero como los pacientes no podían entender e significado de la cita, lo consideraban como un conjuro en contra de su mala verru­ga, y de este modo éstas desaparecían por la sugestión que se operaba en la mente de los clientes.

161. Un médico dermatólogo residente en Lothringen a quien conozco muy bien, tiene el curioso método siguiente de quitar las verrugas de los niños por sugestión. Toma un gran pedazo de papel blanco y lo pone en contacto con la verruga. Luego traza sobre el papel un dibujo de la mano, la cabeza o parte del cuerpo afectado. Entrega el papel a los niños y les pide que dibujen ellos mismos todas las verrugas que tienen en el lugar correspondiente del dibujo. Cuando vuelven a la visita del cirujano éste arroja al fuego el papel y les dice: “Ahora todas las verrugas desaparecerán dentro de pocos días”. Este método es muy efectivo en los niños, pero no tiene éxito con los adultos.

162. He aquí un método que se practica con éxito con los adultos. Las verrugas son frotadas con tocino mientras se pronuncia un conjuro mágico. Luego el referido pedazo de tocino es expuesto fuera en una de las esquinas de la casa o es arrojado a una tumba en el momento de ser tapada por los sepultureros. No diré cuáles son las palabras del conjuro porque me temo que demasiada gente lo probaría, y no quiero ser promotor de la maldición de la magia.

163. Un obispo del norte de Alemania me contó la si­guiente costumbre que usa mucha gente de su diócesis. Con el fin de curarse de verrugas las rocían, si se trata de un hom­bre, con agua en la que se haya lavado una mujer, y viceversa, al mismo tiempo que repiten un conjuro mágico de los libros VI y VII de Moisés. Me aseguró que las verrugas desaparecen. Añadió el obispo que este tratamiento produce al mismo tiempo laxitud sexual a los que lo practican. Esto con­cierta con otros ejemplos de mi propia observación. Pero ello tiene lugar solamente como un efecto secundario del tra­tamiento mágico de verrugas, no en otros tratamientos suges­tivos.

 

YOGA

El yoga es básicamente un sistema hindú y oriental de filosofía y sicología. Al escribir este artículo he tenido a mi disposición la extensa obra sobre Yoga Patanjali por Misra, llamado Manual de Psicología Yoga (Julian Press New York). Otros informes los he obtenido de un pro­fesor indio, el Sr. Roy, pero la mayor parte de mi material lo he conseguido en mis viajes por India, Tailandia y otros países del lejano Oriente. En algunas ocasiones he tenido en mi consultorio a personas que habían recibido un daño físico como resultado de sus ejercicios de Yoga. Todo esto me ha dado una amplia visión del asunto.

No me es posible e empero dar una completa. descripción del Yoga en un artículo breve para este pequeño libro. Quizá pueda hacerlo más adelante en otro libro.

La palabra Yoga tiene un significado semejante a la Unión Mística (del Misticismo germano), o sea, la unión mística del ser humano con el espíritu universal. La diferencia entre el Yoga y el Misticismo es que el Yoga es ateo o por lo menos Panteísta, mientras que los místicos eran personas empeña­das en estar en comunión con Dios. La semejanza consiste tan sólo en el hecho de que ambos comparten la idea de propia realización. El hombre tiene que desear alcanzar su eterno destino mediante la práctica de muchos ejercicios de purificación. Este “Yo” Eterno, se supone ser la realidad final del Universo. Perderse en el Ser universal es lo que el Yoga llama proceso de propia realización. Podemos ver ya en este principio básico que es totalmente imposible armonizar el Yoga con el Cristianismo.

Para dar una descripción más clara, citaremos algunas po­cas afirmaciones concisas del Yoga, sacadas del libro antes mencionado.

Todo cuerpo físico está unido a un alma, aun los que pa­recen cuerpos inertes. Cada persona tiene una naturaleza físi­ca y otra naturaleza espiritual que luchan entre sí para tener la preeminencia. La armonía y unión entre estas dos natura­lezas, puede ser conseguida mediante ejercicios psicológicos.

El yo eterno del hombre es omnipotente, omnipresente y omnisciente.

El yo eterno del hombre es a la vez trascendente e inma­nente; no tiene principio ni fin y no conoce nacimiento ni muerte.

Las cosas materiales están en un nivel más bajo que la mente, la inteligencia y el espíritu.

El Yoga incluye todos los aspectos de la física y la meta­física.

El Yoga significa una síntesis de los universos físico y metafísico. El cielo y el infierno son productos de la mente humana.

El Yoga está por encima y detrás de la Magia, el Misti­cismo y el Ocultismo.

Tales declaraciones que podrían multiplicarse extensa­mente revelan que el Yoga está totalmente opuesto a las enseñanzas de la Biblia y del Cristianismo, por lo tanto es pe­ligroso para los cristianos tener nada que ver con semejante sistema.

La mayor parte de los sistemas Yoga, pueden ser dividi­dos en cuatro etapas, por lo menos para la mente occidental. La primera etapa implica ejercicios gimnásticos, de respira­ción, de relajación, de concentración, de contemplación y meditación. Incluye por lo tanto lo que se Llama autoeducación de la mente y el cuerpo. Muchos dicen que un cristiano puede participar sin temor en lis ejercicios de esta primera etapa, y aún algunos médicos lo recomiendan en el tratamiento de sus enfermos.

La segunda etapa implica el control del subconsciente. Por ejemplo, los maestros de Yoga en esta segunda etapa pueden controlar y gobernar su propio sistema nervioso y de sus vís­ceras.. He encontrado algunas personas que pueden realizar por este medio maravillosos fenómenos. Por ejemplo, pueden mediante la concentración mental, aumentar o disminuir la circulación sanguínea y hacer, por ejemplo, que el lóbulo de una oreja se vuelva roja, y el de la otra oreja de la misma persona se vuelva amarilla. Se pueden obtener marcas como llagas de crucifixión en las palmas de las manos sin conside­rarlo un milagro religioso. Por ejemplo, yo vi a un yogui darse cuchilladas en los brazos y en las mejillas. Sin embar­go, las heridas no sangraban, sino que se cerraban inmediata­mente cuando se quitaba el cuchillo y curaban en unas pocas horas.

La tercera etapa del Yoga está dedicada a controlar las fuerzas de la Naturaleza. He oído de yoghis del Tibet que mediante su concentración podían despedir suficiente energía para fundir hielo. Otros pueden encender fuego sin ayuda de ninguna cerilla u otro recurso físico. Parece que se trata aquí de fuego demoníaco. Yo he oído cosas de esta naturaleza en mi labor de consejero espiritual. En cierta ocasión. vino a verme en Puеrtо Elizabeth (África del Sur) uno de estos “Se­ñores del fuego”. Quería terminar con sus extraños poderes que le asustaban a sí mismo y le herían la conciencia, pero no podía hacerlo con sus propias fuerzas.

La cuarta etapa del Yoga se refiere al dominio de la magia y de las fuerzas cósmicas. Implica la práctica de todos los fenómenos mágicos y espiritistas y es acerca de esto que yo he podido recoger el más amplio material. La persona que me abrió los ojos sobre este asunto era un maestro de magia que había sido enseñado sobre estas artes por más de diez años. Esta persona vino a verme cuando yo estaba en Australia para ser aconsejada. Era muy abierto y me dijo que esta cuarta etapa del Yoga consiste puramente en prácticas de­moníacas, por eso quería ser librado de todo ello. Los exper­tos del Yoga que han alcanzado el más alto nivel de desarrollo pueden producir materializaciones, levitación de objetos, sin que mano los toque, telequinesia, trances mediúmicos, excur­siones del alma y otros fenómenos espiritistas.

¿Qué tenemos que decir del Yoga desde el punto de vista cristiano? En primer lugar que es una gran lástima que exista una tendencia de curiosidad por parte de personas que se dicen cristianas en los países occidentales para utilizar la filosofía y enseñanzas del Yoga. Como hemos dicho antes, mucha gente opina que tan solamente las últimas etapas del Yoga son peligrosas para los cristianos, no las primeras. ¿Es esto verdad? Por una parte es bien cierto que no tenemos que imaginarnos que los países occidentales hemos alcanzado las más altas cumbres de sabiduría y conocimiento. El mundo oriental puede burlarse de nosotros porque el Racionalismo ha cegado nuestros ojos рara que no viéramos más que media verdad. El Oriente tiene experiencias de cosas reales las cua­les el Occidente niega sin conocerlas. Sin embargo, aún ad­mitiendo que el Oriente tiene una experiencia ancestral de las esferas mediumísticas y ocultas, que nos deja atrás en este terreno, esto no nos autoriza para experimentar en el campo mediumístico. El Yoga puede ser inofensivo al principio, pero es sumamente peligroso. Aún en la primera etapa, el Yoga no está exento de peligro, ya que sus ejercicios están envueltos con breves oraciones budistas. Yo sé de cristianos que al tomar parte en tales ejercicios se les ha hecho repetir en coro por sus maestros breves frases indias. Cuando pre­guntaron su significado resultó que estaban diciendo: “Buda es el iluminado” o “Buda es Supremo”. Es imposible soste­ner que una práctica que implica oraciones paganas de esta naturaleza sea inofensiva para los cristianos.

Un hombre del África del Sur, me dijo que después de haber empezado algunos ejercicios de Yoga, se encontraba que no podía orar como antes, y perdió su fe cristiana. Yo le ad­vertí al punto que cesara de practicar los

Debemos guardar celosamente en nuestras mentes lo que dice San Pablo: “¿No ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo? Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación, porque los judíos piden señales y lis griegos buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo Crucificado… A los llamados… Cristo, es poder de Dos y sabiduría de Dios”, l.a Corintios 1:20-24. ¿Qué necesidad tenemos nosotros, los cristianos, de esta llamada “edificación interna” de los sistemas orientales paganos? ¿No tiene la Sagrada Escritura mucho más para ofrecernos que el Budismo o el Hinduismo? Ofendemos a nues­tro Señor cuando dejamos las fuentes vivas de la Biblia por estas corrientes venenosas que matan o paralizan nuestra vida espiritual

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LA CURA DEL OCULTISMO COMPLETA MEDIANTE JESUCRISTO

LIBERACION

Casi cada uno de los ejemplos expuestos anteriormente ilustran de un modo evidente que la superstición y las prác­ticas ocultistas, sea de la clase que fueren, producen resul­tados peligrosos de mayor o menor grado. Esto se demuestra de un modo casi científico en los casos de sugestión o auto­sugestión, cuya influencia penetra en las esferas subconscientes de la mente. Aún cuando en nuestro estado de conciencia nos reímos de la superstición desde el punto de vista lógico, podemos ser llevados al cumplimiento inconsciente de aquello mismo de lo cual nos hemos burlado. Este cumplimiento compulsorio existe en relación con la superstición. Las cosas que tememos, o aquellas de las cuales nos reímos, tienen la tendencia a cumplirse. Esto es lo que reconocen todos nuestros psiquíatras y sicólogos, pues son hechos que pueden ser com­prendidos por la ciencia.

Es solamente cuando entramos en la esfera de lo mágico y espiritual, en los casos trascendentes o sobrenaturales, que contradicen nuestra razón, cuando el científico es incapaz de seguir y explicar el porqué de las cosas. Existe una esfera de orden superior en la cual las simples leyes de causa y efecto no se verifican. Este orden no puede ser sometido al análisis científico; sólo puede ser comprendido por fe. Y este mundo de la fe no es un rito, ni un simple producto de la imagina­ción. No puede ser reconocido y experimentado, tanto en la esfera demoníaca como en la esfera divina. La fe mira a la realización de las cosas superiores. El Nuevo Testamento llama a esta convicción y realización electos. Para el creyente esta realización o electos es tan positiva como una prueba matemática. Por ejemplo, la resurrección no puede ser pro­bada científica o matemáticamente, pero puede ser entendida por fe. La realidad de la resurrección es un hecho para el creyente del mismo modo que para el matemático dos y dos son cuatro. Dentro de este orden de naturaleza superior es­tán las cosas que encontramos en la Biblia. Para el creyente bíblico, las cosas de primera importancia son liberación, rege­neración, cumplimiento y perfección; mientras que lo mágico conduce invariable mente a destrucción, aniquilación, oscuri­dad y caos.

A pesar del hecho de que este mundo superior no puede ser sometido a las leyes ordinarias del argumento y la razón, se puede llegar a una cierta comprensión de su carácter, di­vino o demoníaco, según los casos. A causa de la estrecha relación que existe entre el mundo físico y el espiritual, pode­mos formarnos una idea de ello mediante incidentes aislados y raros que ocurren en ambas esferas, y mediante algunos datos estadísticos y comparativos de tales fenómenos. Al decir esto, no trato de sugerir que podemos establecer una especie de teología natural del mundo superior.

Entonces ¿cuándo es que aparece en el cuadro el Ocultis­mo y la superstición? El hecho es que el carácter mágico de sus efectos no es reconocido por el científico naturalista. Para éste, cuando faltan los métodos acostumbrados de comproba­ción o diagnosis de una enfermedad, análisis, tests, radiogra­fías, etc., la causa queda un misterio incomprеnsible clínicamente. En ciertos casos aún cuando sea posible clasificar los síntomas, todavía quedan grandes posibilidades de error en la diagnosis. Del mismo modo que un evangelista puede con­fundir una depresión endógena o esquizofrénica con un caso de posesión demoníaca, del mismo modo puede el siquiatra, en un caso de demonismo y sujeción oculta, confundirlo con una psicosis. En ambos casos se trata de un gran error. Ni el psiquíatra ni el teólogo son completamente infalibles cuando han de diagnosticar una enfermedad síquica. En este terreno, si el uno rehúsa el testimonio de la ciencia y experiencia del otro, se equivocan, y no tienen derecho a practicar su profe­sión.

A fin de poder ver de un golpe de vista los síntomas y efectos más frecuentes de la sugestión oculta, los agruparemos ahora bajo tres títulos. La mayoría de estos efectos han sido ya ilustrados de una manera u otra en los ejemplos antes referidos, pero aún suplementaremos tales ilustraciones con ejemplos cuando lo juzguemos necesario.

1.° En la esfera espiritual, el demonismo o sugestión oculta, produce insensibilidad para las cosas espirituales; fanatismo, intranquilidad, sujeción y temor, orgullo espiritual, fariseísmo, falta de concentración en relación con la Biblia, cinismo, dureza de corazón, incredulidad, duda, oposición a la religión y endurecimiento al Espíritu Santo.

2.° En la esfera síquica produce estados de ansiedad, depresiones, terquedad, perversión sexual, en ciertos casos extremos, el defecto físico de orinarse en la cama, falta de control, accesos de ira, cleptomanía, pensamientos blasfemos, neurosis, lujuria, sentimientos de venganza, pensamientos sui­cidas, noctambulismo, pesadillas, alucinaciones, alcoholismo, acciones convulsivas, imposibilidad de perdonar.

3.° En la esfera orgánica, ataques de nervios, depresio­nes hereditarias, enfermedades de la piel y del cuero cabelludo, espasmos, tendencia a tropezar, ataques histéricos, parálisis, dolores nerviosos, sordera, baile de San Víctor, crispamiento, etc.

Sin embargo, no debe suponerse que estos síntomas siem­pre indican un motivo ocultista. Es bien posible que síntomas, dolencias y depresiones de esta naturaleza, tienen otra causa que puede ser demostrada clínicamente. Lo único que tratamos de demostrar es que en muchos casos en que las personas han sido envueltas en superstición y brujería aparecen tales sínto­mas. Sin embargo aún cuando pueda probarse que estos sín­tomas tiene una causa neutral por enfermedad, esto no su­prime del todo la posibilidad de que la sujeción oculta no juega algún papel secundario, a alguna influencia, en ciertos casos. Tenemos que decir otra vez que del mismo modo que la sujeción oculta produce enfermedades físicas y nerviosas, las enfermedades físicas y nerviosas son con frecuencia un sín­toma de sugestión oculta. Es una especie de circuito fatal. Con todo, las depresiones y otras enfermedades nerviosas pueden tener muchas otras causas además de la de Ocultismo.

¿Cuál debe ser entonces nuestra actitud a estos efectos y depresiones de la superstición y el Ocultismo? ¿Tenemos que resignarnos a padecerlas o podemos detener el flujo de esta turbia fuente? ¿Hay alguna defensa efectiva al respecto? Como respuesta a estas preguntas podemos decir que mucho puede ser hecho para impedir el crecimiento y difusión del Ocultismo y sus efectos.

El método más fácil es adoptar la actitud de decir que todo es falso. Sé de un psicólogo que ha dado brillantes conferencias desde este punto de vista: “El Ocultismo es pura insensatez, resultado de la falta de luces de edades pasadas”. Bueno, si mi enemigo no existe, no necesito combatirlo, pero cualquiera que se deshace del problema de esta manera deja de lado el meollo del tema. La gente estaría en mejor posi­ción para combatir la superstición y el Ocultismo si com­prendieran su verdadera naturaleza. Desgraciadamente nuestra misma educación fomenta la difusión de ideas supersticiosas. Nuestros niños son introducidos en la idea de brujas y encan­tamiento tanto en el hogar como en la escuela por medio de los libros de cuentos y cuadernos gráficos; y esto ocurre prin­cipalmente porque se desconocen los terribles efectos de se­mejantes ideas. Hay una necesidad urgente de suprimir his­torias de hadas y brujos y magos. El material gráfico que se publica sobre estas cosas impresiona profundamente la mente del niño. La sicología profunda nos enseña los efectos que el dibujo causa en la mente de los niños y estas impresiones grabadas en la mente subconsciente difícilmente son borradas, simplemente son cubiertas por una fachada de in­telectualismo y pensamiento lógico. Y el resultado es que muchos adultos, casi de un modo inconsciente, se dejan go­bernar por lo que se imprime en sus mentes en la adoles­cencia. Por esto aunque los adultos, pop lo general, se rían de la superstición, son propensos a abrigar temores e ideas su­persticiosas, en cualquier momento, por cualquier razón.

Lo más inexcusable es que los niños de las escuelas dominicales reciben folletos escritos por cristianos conteniendo tales historias de brujos y brujas etc. Podría mencionar al­gunos nombres pero no lo hago para no hacer mal a nadie, sin embargo he escrito a los editores sobre este asunto. Es alentador observar que en 1949 el gobierno de Durban (África del Sur) decidió quitar todos los cuentos de brujas y hadas de los libros escolares. En el año 1959 los periódicos publica­ban que el ministro del Japón había nombrado un comité para combatir la superstición. Pero la ilustrada Europa toda­vía anda detrás en este asunto.

El único método de defensa efectiva contra el Ocultismo es Cristo: Esto nos trae al punto de partida. Es tan solamente por medio de Cristo que podemos vencer la superstición y la magia; porque él solo ha vencido al Príncipe de este mundo y solo él puede, por tanto, deshacer las intrigas de Satanás. Por su muerte en la cruz y por el poder de su resurrección, Cristo lleva el triunfo en la lucha contra los denotados poderes del maligno, y nosotros somos más que vencedores cuando se­guimos sus huellas. Esto podemos ilustrarlo mediante algún caso actual de liberación.

164. Un muchacho de 13 años se quejaba de cansancio y dolor en la espalda. Al principio sus padres pensaron que esto era resultado de exceso de trabajo, porque siendo pobres el chico tenía que ayudarles en el campo y en el bosque cada día. En vista de que no había mejora, sino que iba de mal en peor, el padre envió el niño al médico. Después de un concienzudo examen el doctor afirmó que el joven sufría tuberculosis de la columna vertebral. Dijo que ya era dema­siado tarde, y que la enfermedad estaba demasiado avanzada para combatirla. El padre debía haber traído el niño mucho antes. Desesperado el pobre hombre preguntó que hacer: El médico que conocía los éxitos de un famoso curandero le dijo al padre: “Vaya a ver al Sr. X; el tiene poderes que yo no tengo”.

Cuando el padre entró vio en las paredes testimonios de personas curadas por el mago.

El curandero puso al chico frente a un gran espejo. Lo miró fijamente y dijo: “Muchacho, estas deshecho; debías haber venido antes. Bueno veré lo que podemos hacer.” En­tonces hizo tres cruces sobre el cuerpo del muchacho, le gol­peó la espina dorsal tres veces y murmuró algunas frases en latín. Después le dio un poco de tintura de árnica, les reco­mendó que le frotasen con ella cada día, y volvieran dentro de un mes”. El curandero dijo: “Tienes que creer en mí, si quieres ser curado”. Poco después el padre supo que a todos los enfermos les daba botellas similares de tintura de árnica. Con una sola excepción, este era el único remedio que el curandero administraba. Cualquiera que fuera la enferme­dad del paciente; ora sufriera de migraña, dislocación de un miembro, o de alguna contusión, esta tintura era la panacea de todo. Pero el medicamento no era, según parece, la parte más esencial del proceso curativo, sino los tres golpes y las sentencias pronunciadas en el nombre de la Trinidad o bajo los nombres del diablo. El muchacho hizo tres visitas al cu­randero y fue totalmente curado por el tratamiento mágico, viniendo a ser un joven sano y robusto. Cuando se casó, su esposa, una cristiana nominal, procuró que leyese la Biblia y asistiese a la iglesia; y así ocurrió que oyendo la Palabra de Dios se decidió por Cristo. Inmediatamente después de su con­versión empezó a sufrir depresiones y pensamientos suicidas. Me dijo durante la consulta que su vida había sido completamente normal desde su curación, y que fue tan solo desde que empezó a orar y a leer la Biblia que principió su dolencia sí­quica. El creía que sin su conocimiento el curandero le había vendido al diablo. Las depresiones aumentaron tanto que había intentado suicidarse tres veces. Un médico viendo la dosis de veneno que había tomado dijo: “Esto habría sido suficiente para matar a dos personas.” Un grupo de cristianos empe­zaron a celebrar reuniones de oración semanales en favor del muchacho. Además de esto, lis hombres de la iglesia en varias ocasiones oraron por el imponiéndole las manos. La batalla continuó por varios meses, pero por fin Cristo que siempre es el más fuerte venció “al fuerte” o sea el diablo. El joven fue librado de los efectos del tratamiento mágico. “Donde el pecado abunda la gracia abunda más”.

165. Una mujer vino a mi consulta. A pesar de que hizo una sincera confesión a Dios de sus pecados no podía obtener la seguridad de la salvación. En vista de que su incapacidad para creer se parecía tanto al tipo de resistencia que se en­cuentra en los casos de personas sometidas al Ocultismo, le pregunté acerca de su pasado, y me contó la siguiente his­toria: “Su madre conjuraba a todos sus hijos cuando caían enfermos. Los niños tenían que cruzar sus brazos mientras la madre repetía un conjuro mágico en nombre de la Trinidad. Le pregunté acerca de sus otros hermanos y hermanas y me dijo que todos ellos sufrían depresiones y aberraciones sexua­les. A veces querían hacerse cristianos y oraban mucho acerca de esto, otras veces iban al otro extremo y rechazaban total­mente el Cristianismo. Su hermana le dijo una vez. Estoy bajo un maleficio. Entonces yo pude mostrar a esta afligida mujer el camino a Cristo explicándole todo lo referente a vencer los malos efectos del Ocultismo. Ella volvió a su casa y después de luchar toda una noche en oración fue liberada por la gracia de Dios. Vino a verme unos días después y me dijo llena de gozo como había sido librada, añadiendo que nunca había sido tan feliz en su vida.

166. El maligno poder de la superstición puede ser visto en el caso de un pastor quien antes de la última guerra se hizo famoso por sus artículo contra el libro de Rosenberg, titulado: “EI mito del siglo XX”. Tanto en este artículo como en su predicación y labor literaria subsiguiente se opuso vio­lentamente a todas las formas y costumbres ocultistas. Un día quiso obtener alguna evidencia convincente con la cual re­futar a los adivinos. Se hizo hacer un horóscopo detallado de su propia vida, esperando con ello probar que era una idea supersticiosa al creer en los horóscopos, demostrando como las cosas ocurrían, en su caso, de un modo diferente de como estaban escritas en el horóscopo. Sin embargo no ocurrió como esperaba. A medida que pasaba el tiempo vio que el horóscopo se cumplía y así continuó por 8 años hasta que el comprendió que al hacerse hacer el horóscopo se había puesto a sí mismo bajo el poder del Ocultismo. Así que se arrepintió y puso de nuevo su vida en las manos de Jesucristo. Tan solo desde este momento el horóscopo empezó a fallar. Su vida desde aquel día se desarrolló de un modo totalmente dife­rente de como estaba predicho en su “cosmobiograma” ¿Es que antes había sido víctima de la sugestión, creyendo sub­conscientemente en el horóscopo? o ¿Había caído en las garras demoníacas mediante la Astrología? Es imposible de­cirlo, pero sea lo que sea, Cristo probó ser el gran libertador. La fuerte red oculta había sido rota. Un hecho imposible por su propia fuerza, como lo había demostrado la experiencia de este hombre durante 8 años.

167. Un hermoso ejemplo del poder de Cristo para librarnos es dado en la respuesta a la oración de una niña que ahora es una asistenta social cristiana. El padre de la niña es bien conocido como un creyente dotado de muchos dones espirituales. Este creyente invitó a otro hombre a su casa que estaba sujeto por el ocultismo a fin de darle consejo y ayuda cristiana. El paciente solía pasar por momentos de te­rror cada noche, y se sentía muy perturbado por ello durante el día. Sentía que el diablo era el autor de su aflicción. El origen de los ataques era evidente. En su juventud este hombre había practicado la brujería y ahora estaba experimentando los desastrosos efectos demoníacos de su insensatez. Un grupo de creyentes oraban por el enfermo y la hija del generoso hospedador se sentía unida a ellos, orando por el infeliz junto con sus hermanos y también a solas. Una noche tuvo lugar una lucha especial. La jovencita oraba y oraba por el enfermo y en su desesperación pidió al Señor que quitara la aflicción del infeliz aún cuando tuviera que ponerla sobre ella. Repen­tinamente sintió la presencia de fuerzas sobrenaturales en su cuarto y un momento después se sentía arrojada al suelo y como amenazada de unas garras que iban a destrozarla. No podía moverse y quedó allí por horas. Lo único que podía hacer era gemir “Señor ayúdame” “Señor ayúdame”. Fue para ella una noche de infierno. A la mañana siguiente, ya bastante tarde, pudo arrastrarse fuera del dormitorio hasta el salón. Su madre al verla exclamó: “¡Qué te ha pasado hija mía!”; pues la muchacha estaba pálida y horriblemente des­figurada; apenas podía decir palabra. Poco a poco le contó a la madre la lucha que había tenido en oración. Sus padres la amonestaron que jamás volviera a hacer una cosa seme­jante. Una hora después, el hombre por quien ella había orado salió de su dormitorio. Estaba feliz y sosegado y con gozo les contó que Dios le había librado de su opresión du­rante la noche. Nunca más volvió a sufrir ataques. El Señor había respondido la oración de fe de la niña. Esta no sufrió efectos permanentes de su abnegada temeridad, sino que se recobró totalmente.

Es bien cierto lo que expresa el conocido himno:

Jesús rompe las cadenas del esclavo

Y quebranta de Satán la cabeza; Infunde gran poder con su palabra

Y resucita a los muertos.

Un maestro cristiano que trabajaba con el Señor Seitz, me contó algunas de sus experiencias. Son éstas un testimonio tan maravilloso del poder de Cristo que me siento constreñido a publicarlas para la gloria de Dios. Estos relatos han sido comprobados por muchos obreros cristianos y son referidos aquí sin ninguna exageración.

168. Mi amigo me contó de un joven muy piadoso que obtuvo un cargo de maestro en un distrito de labradores ricos. Puesto que los granjeros no sentían gran necesidad de Dios y acudían raramente a la Iglesia, el nuevo maestro del pueblo iba de casa en casa distribuyendo literatura cristiana. Si los granjeros no iban a la iglesia el traería la iglesia a las granjas. Un día en una de estas visitas uno de tales labradores, le preguntó: “¿Cree usted lo que dicen sus folletos?

– Por supuesto que lo creo – respondió el maestro – de otro modo no me tomaría la molestia de repartirlos. Estas cosas han sido escritas por cristianos convertidos, y que me­recen absoluta confianza.

– Esto es precisamente lo que yo quería saber -aclaró el granjero -. ¿Recuerda usted el folleto que me dió el do­mingo pasado? Hablaba de alguien que fue curado por fe. Pues bien, ¿puede Jesús curar también a mi esposa?

– Estoy plenamente convencido de que también hoy día ocurren milagros dijo el joven, de otro modo Jesús no sería el mismo ayer, hoy y por los siglos.

– Os tomo la palabra -dijo el granjero -. Venga a ver a mi esposa conmigo pues ella está más allá del alcance de los médicos.

– ¿Qué le pasa? -preguntó el maestro.

– Es una enfermedad nerviosa, o algo peor, -respondió el hombre-. ¿Puede Jesús curar también cosas como éstas?

– Jesús puede curarlo todo -respondió el maestro-, incluso aquellas cosas en las cuales el hombre ha fracasado.

El granjero empezó a andar pero no hacia la casa, como el maestro esperaba, sino hacia el granero. Tomando una es­calera subió al primer piso. El maestro admirado le siguió. Su cuarto está al otro extremo, dijo el granjero. Así vinieron a otra puerta fuertemente cerrada. El granjero dio vuelta a la llave y quitó una barra de hierro. Entonces abrió la pesada puerta y empujó al maestro hacia dentro. Una atmósfera re­pulsiva hirió los sentidos del joven. Las paredes estaban manchadas de sangre y excrementos humanos. Las ventanas tenían rejas y el único mueble era una cama mal hecha en un extremo del cuarto. El maestro no podía retroceder porque el granjero estaba detrás de él. Se sintió como bajo la influen­cia de una pesadilla y en seguida empezó a orar: “¡Señor, cúbreme con tu sangre, protégeme del poder de Satanás! No sé lo que hay aquí, pero yo sé que tú todo lo puedes.” Entonces la cobertura del lecho se movió y de debajo de ella apareció una cara horrible y pálida. Era una mujer, que por un momento estuvo mirando fijamente al intruso. Entonces saltó de la cama, se puso de cuclillas y dio un salto como un animal. El maestro se mantuvo en su lugar, pero continuó pidiendo la protección del Señor. La mujer venía hacia él como si quisiera sacarle los ojos, pero cuando estuvo a medio metro de él bajó los brazos y se retiró hacia la cama. Otra vez se preparó para saltar, pero de nuevo volvió a retirarse hacia su cama. Esta escena se repitió muchas veces. Saltaba hacia él desde un lado o desde otro del cuarto como una fiera que trata de capturar su presa, pero siempre que llegaba cerca se retiraba hacia la cama. Al hacer esto se enfurecía empero cada vez más y empezó a blasfemar el nombre de Cristo de un modo tan terrier e que su propio esposo se llenó de horror.. Entonces destrozó sus vestidos y mostró a los dos hombres su cuerpo desnudo. El maestro continuaba oran­do. Era evidente para él que la mujer no estaba loca, sino poseída del demonio; pero él. conocía muy poco de estas cosas, ya que era la primera ved que se encontraba con un caso seme­jante. Oró que el Señor aquietara a la mujer y la volviera a su lecho, y así ocurrió; pero fue por pocos minutos, ya que se levantó de nuevo y renovó sus .ataques. Finalmente el maestro tuvo el valor de exclamar en voz alta: “Jesús es vencedor”. Inmediatamente la mujer volvió a su lecho y esta vez se quedó quieta allí. La batalla parecía haber terminado.

El granjero invitó a su visitante a salir, y cerró la puerta con llave y con la barra.

Nunca se había excitado tanto como ahora -dijo-. ¿Continúa usted pensando que ella puede ser curada? El maestro exhausto y fuertemente impresionado por lo que aca­baba de ver, tuvo bastante fe y valor para decir.

-Sí, Cristo puede curar a su esposa. Los médicos no pueden, pero si usted pone su propia vida en las manos de Cristo y ora por su esposa, ella puede ser curada.

-Yo no puedo orar, -dijo el hombre- pues nunca lo he fecho. Ore usted por mí, pues yo no puedo creer que ella pueda curarse. Tengo cartas de psiquiatras declarando que es un caso incurable. Aún en el manicomio se compor­taba como un animal. Se deshacía el peinado, se quitaba los vestidos y corría por la casa desnuda. Atacada a los vigi­lantes y comía sus propios excrementos. Lo mismo que hace aquí. ¿Cree usted que puede ella ser curada y volver a entrar en razón?

¿Cómo no? – respondió el maestro – Por :qué no ha de poder Dios poner su mano sobre su esposa? Mi impresión, amigo, es que su esposa no esta enferma, sino poseída de algún demonio, y los doctores no pueden con semejante-en­fermedad. Jesús dijo que los demonios salen solamente, con oración y ayuno. El granjero, prosiguió;

– ¿Y cómo puede haberle ocurrido esto? Pues ella era ates una persona .muy sensata.

– Esto – ocurre muchas veces – explicó el maestro -, como resultado de practicar artes ocultas, como curaciones mágicas u otras brujerías. En el caso de su esposa, yo tuve la impresión mientras estaba orando por ella en su cuarto, que se trata de un caso de espiritismo. ¿No sabe usted si ella asis­tía a lugares donde hacían levantar las mesas o preguntaban a los muertos?

– Puede ser muy bien lo que usted dice -respondió el granjero- pues mi esposa tenía facultad para hacer estas co­sas ella misma y las hacía.

Al oír esto, el maestro replicó:

– ¿Y no comprende usted que esto es un gran pecado, pues que ha sido prohibido por Dios?

– Sí, comprendo que es un pecado. Algunas veces lo ha­bía oído decir al pastor, pero nunca lo había tomado en serio. Ahora comprendo que usted tiene razón.

Si es así -replico el maestro – yo oraré a Dios, y no desconfíe de que el Señor puede curar a su esposa.

– Pero los doctores me dijeron que es incurable, ¿y usted dice que puede ser curada? No lo puedo creer -. En esto los dos hombres habían llegado a la puerta y el maestro se despidió.

El domingo siguiente repartiendo folletos, llegó cerca de esta misma granja. Tenía el propósito de pasar de largo este día, pero el granjero lo vio y le llamó.

Tengo que mostrarle algo; no deje de venir – dijo -. El maestro pensó: ¡Otra vez a aquel cuartucho infecto! Pero estaba equivocado, pues el granjero le condujo, no al granero sino a la cocina; y allí estaba la misma señora preparando la comida del mediodía. Ella no le reconoció, y el maestro evitó hablarle de su enfermedad. Sin embargo su corazón rebosaba de gratitud al Señor que se había revelado tan maravillosa­mente en favor de la oprimida mujer.

Después de las presentaciones de rigor pero sin mencionar para nada lo del domingo pasado, el labrador llevó al maestro al salón, y allí a solas le contó lo que había ocurrido. El lunes, como de costumbre, había subido a traer el desayuno a la prisionera y por primera vez, desde varios años, la había visto sentada en su cama hablando cuerdamente. Le pidió que le trajera otros vestidos y que la llevara a la casa. El se arriesgó a dejarla bajar, aunque vigilándola constantemente. Lo primero que hizo fue entrar en el lavabo y arreglarse, después empezó a limpiar la casa. Desde entonces había guisado las comidas y trabajado en la casa limpiándola durante toda la semana. El granjero temía una recaída, pero desde el lunes permanecía totalmente sana.

Una semana después, a la hora acostumbrada, el gran­jero ya esperaba el maestro en la puerta.

-Entre -le dijo- hoy tiene que ver algo más que le gus­tará -. Entró y halló a la mujer sentada delante del piano. Ella había sido una excelente pianista y ahora podía tocar otra vez. Le dijo que aquella semana había ido a comprar al pueblo y estaba llevando la casa magníficamente.

Tres semanas después de su maravillosa liberación la mujer fue a visitar a sus padres, en Turingia (provincia de Alemania). Hubo mucho gozo entre toda la familia y amigos íntimos, pues su resta­blecimiento era completo.

Tan sólo una vez el maestro se atrevió a interrogarla acer­ca de su pasada enfermedad. Ella dijo que tenía un vago re­cuerdo de dos hombres que la visitaron. Uno de ellos era to­talmente blanco y el otro negro. El hombre rodeado de luz blanca había dicho: “Jesús es vencedor”; y después había sido curada. No podía recordar nada más acerca de la visita del maestro. Este no dijo nada más, pero dio gracias inte­riormente a Dios. La mujer ha continuado con buena salud por varios años. Así el Señor ha mantenido su victoria sobre los poderes del diablo.

El próximo ejemplo me fue contado personalmente por este maestro y revela aún más claramente los poderes satá­nicos de las prácticas ocultistas y la victoria de Cristo es to­davía más remarcable. Esta vez voy a contar la historia con las propias palabras del joven maestro.

169. “Un amigo mío era lector insaciable. Gastaba hasta el último céntimo en libros. El asunto que más le interesaba era el Ocultismo, y compraba todos los libros que trataban de este tema. Tenía la costumbre de leerlos hasta muy tarde por las noches. La sabiduría del Oriente le fascinaba, quería recibir luz del más allá y la sabiduría de los grandes videntes. Para ello empezó a realizar ciertos ejercicios recomendados, y a comer los manjares convenientes, con la esperanza de purificarse y alcanzar las “alturas del ser”. Por algún tiempo la cosa no pasaba de ahí, pero repentinamente corrió el rumor en el pueblo de que se había vuelto loco. En efecto; en un ataque frenético rompió todo lo que había a su alrededor y amenazaba a todo el que se le acercaba. El hombre fue puesto en la celda de un manicomio. Allí rugía como un anmal sal­vaje; sus gritos se oían por todo el edificio. Finalmente le pusieron una camisa de fuerza para evitar que se hiciera daño a sí mismo o a cualquiera que tuviera que entrar en la celda; pero su rabia se hacía manifiesta, dentro de su impotencia. Se daba cuenta de las cosas cuando le hablaban, pero como explicó después, oía dentro de sí voces que le hacían blasfemar terriblemente, y si dejaba de obedecerles le atormentaban. Sin duda alguna había caído bajo los poderes de las tinieblas y estaba poseído de malos espíritus.

Los padres del joven, que eran cristianos, contaron su an­gustia al pastor de la iglesia y se formó un grupo de oración para interceder por el afligido joven. Sin embargo, al prin­cipio, a pesar de la oración intensa que se hacía en su favor, la condición del hombre empeoró. Las voces le ordenaban con más vehemencia maldecir el nombre de Jesús. Pero al fin el Señor escuchó las oraciones de sus hijos y después de al­gunos días pudo ser sacado de su celda y dado de alta para ir a su hogar.

Algún tiempo después le ocurrió otro desastre. Repenti­namente se volvió ciego. Otrа vez el grupo de oración interce­dió y las oraciones fueron oídas. Volvió a recobrar la vista. Pero los demonios no habían terminado con su víctima. Poco después volvieron a herirle. Una mañana el hombre se des­pertó y se encontró cubierto con una plaga de lepra. Tumores y abscesos cubrían su cuerpo de pies a cabeza. Entró en un hospital. Su cuerpo emitía un terrier e olor, nadie podía per­manecer en su cuarto. Sus amigos cristianos oraron una vez más, y por tercera vez Dios respondió. El hombre tan repen­tinamente afligido fue curado en el hospital y volvió a su casa.

Sin embargo los demonios no se dieron por vencidos. El hombre reveló señales de enfermedad venérea y una vez más entró en el hospital. Ahora los doctores pensaban que habían descubierto la causa de las tres enfermedades anteriores y se prepararon para operarlo el día siguiente; pero el hombre objetó diciendo que nunca había hecho nada para contraer tal enfermedad, siempre había llevado una vida moral. Se puso a orar a Dios y el grupo de cristianos oró también. Hubo tal mejora en su condición aquella noche que la operación fue cancelada. Los síntomas de enfermedad venérea desapa­recieron tan rápidamente como habían venido.

La próxima cosa que ocurrió es casi increíble. Sus manos y sus pies empezaron a retorcerse de tal manera que no podía andar, y tenía que arrastrarse apoyado sobre muletas. Los cristianos reconocieron ahora que esta última forma de en­fermedad era también efectos demoníacos. Explicaron sus sospechas al hombre afligido y le preguntaron si no se había envuelto en prácticas ocultistas. Entonces se descubrió que tenía en su casa tantos libros ocultistas. Sus amigos del grupo de oración quedaron alarmados al ver sus estantes llenos de literatura mágica y le dijeron con firmeza que tenía que deshacerse totalmente de aquellos libros. Al hombre le sabía mal, ya que había empleado en ellos mucho dinero. Discutieron un rato, y por último aquellos creyentes le dijeron categóricamente: “o se deshace usted enteramente de estos libros o quedará expuesto a los ataques del diablo en forma de enfermedades misteriosas”. El hombre entregó los libros. Mientras los estaban quemando se dio cuenta de uno encua­dernado lujosamente en piel, era uno de los libros de Jacobo Lober y dijo: “¡Este no, dejadme guardar éste!” Sus amigos permanecieron firmes diciendo que no sería liberado a menos que se deshiciera de todos. Así que este volumen fue echado también a las llamas. Después de esto la condición del hombre mejoró de día a día. Pocas semanas después, bajo el consejo de otros cristianos, ingresó en un Hogar Cristiano para Con­valecientes. Allí recibió a Cristo como a su salvador y expe­rimentó un cambio completo en su vida. Sus manos y pies deformados empezaron a enderezarse y llegó a quedar comple­tamente curado. Después de esta liberación de cuerpo y alma, consiguió el empleo de dibujante técnico en una grande em­presa, se casó y continuó una vida feliz por la gracia de Dios como un verdadero discípulo cristiano, siendo un medio de testimonio y bendición espiritual para otras personas.

Los últimos cuatro ejemplos nos vienen de un bien re­nombrado evangelista que conozco personalmente, y me ha dado permiso para publicarlos en este libro. Cuenta este amigo cristiano:

170. En el año 1956 vino a verme un matrimonio. Eran católicos y me contaron que en la casa donde vivían aparecían fantasmas por las noches. Habían pedido la ayuda del párro­co, pero éste nunca había tropezado con un caso semejante y nada pudo hacer por ellos.

El marido, un albañil alto y fuerte, me contó que a cierta hora de la noche las puertas cerradas de la casa se abrían y oían pasos que venían por el pasillo pasando por delante del cuarto de los niños. Entonces alguien saltaba y se echaba en su cama sobre él. A pesar de que mataba por todos los medios de defenderse mordiendo y pegando no podía impedir estos asaltos. Dice que se levantaba por la mañana cansado y exhausto. Su esposa confirmaba el relato del marido, aunque ella misma no era atacada. El ser atacante solamente se inte­resaba por su marido. Para sustraerse de esta pesadilla se cam­biaron a otro distrito de la ciudad; pero apenas se habían establecido en el nuevo hogar, cuando una noche se oye una voz de mujer que llamaba al marido, diciendo: “¡Ya ves cómo te he encontrado!”

Como yo suponía, se trataba de un caso de pecados de brujería. La madre de este hombre, a la sazón difunta, se dedicaba a adivinar y a otras artes secretas. Después de expli­car estas cosas al matrimonio les exhorté a arrepentirse de sus pecados y entregar sus vidas a Cristo. Asimismo les pedí que asistiesen a las reuniones que estaba celebrando en aquel pueblo. Después de orar e invocar el nombre de Jesús y los méritos de su preciosa sangre ambos fueron liberados de esta aflicción.

Tengo que recalcar que los ataques nocturnos de este hombre no eran alucinaciones sexuales, pues gozaba de per­fecta salud tanto física como mental. El problema era similar a otros casos experimentados en los campos de misión. Un ejemplo paralelo a esta historia es el fenómeno de los su­puestos zorros en China. Esto es explicado en el capítulo “Incubos y Subcubos” de mi libro Ocultismo y cura de al­mas. La experiencia de los consejeros cristianos demues­tra que todo tratamiento psiquiátrico contra esa dolencia es ineficaz. Sólo Cristo tiene poder para vencer los oscuros po­deres de Satanás. La cruz del Gólgota permanece como un es­cudo de victoria ante los ataques del maligno de cualquier naturaleza. Esto fue demostrado en el caso de esta familia: Cuando entraron en el camino de Cristo obtuvieron completa liberación a sus pesadillas.

171. En julio del año 1945 una mujer muy afligida vino a verme pidiendo ayuda. Me contó el modo extraño cómo le habían sido arrebatadas dos hijitas. La primera cuando tenía 6 semanas había empezado a padecer ataques que la hacían gritar y que se prolongaron hasta que tuvo 18 semanas. Los médicos no podían encontrar razón para los gritos de la cria­tura y nada podían hacer por ella. Entonces la mujer fue a un mesmerista y por su tratamiento oculto la niña mejoró un poco. Pero entonces ocurrió una cosa extraña. Una noche, cuando la niña estaba cerca en la cama, ella extendió su mano para palpar la cabeza de su hijita y sintió el contacto como de una piel de animal. Encendió inmediatamente la luz pero no vio nada. La niña creció hasta tener 3 años y medio. Era una niñita inteligente y piadosa. La noche antes de morir dijo a su madre: “Madre, lee la Biblia”. El 14 de octubre de 1941, hacia las 10 de la mañana, se oyó el grito de un pájaro raro fuera de la ventana y la niña murió.

En 1942 estando la mujer otra vez en cinta vino a la casa una practicante de la cartomancia, y después de echar las cartas le dijo. Vas a tener otra niña. Después de esto la mujer tuvo un sueño terrible en el cual vio a una horrible figura de mujer que cogiéndola le decía: “Vas a tener una niña, pero yo la mataré otra vez”. Poco después dio a luz y efectivamen­te era una niña. Cuando tenía 6 semanas tuvo un ataque y la madre buscó otra vez la ayuda del mesmerista. El 18 de octu­bre de 1944 se oyó un canto de ave fuera de la ventana igual al que oyó la madre cuando murió la primera niña, y ésta se­gunda falleció en los brazos de su madre. Tenía 15 meses. Un doctor que la examinó no pudo descubrir la razón de su muerte.

A la mujer le quedaba entonces solamente un chico de 14 años. Fue a un adivino para saber qué podía ocurrirle. El temor de perder a este último hijo fue lo que la hizo venir a verme en Strasburgo. La mujer me dijo: “Cuando estaba ante su puerta, oí una voz muy clara que me decía: ¿Qué vas a hacer aquí? Tu eres ya una mujer religiosa; has sido bautizada y confirmada y asistes a la iglesia cada semana ¿Qué más te pueden dar estos evangelistas? Sin embargo no me dejé detener por esta voz y aquí estoy. ¿Puede usted ayudarme? Después de una breve conversación yo exhorté a la mujer a arrepentirse y cambiar de vida. Ella entonces confesó sus pecados y puso su vida en las manos del Señor. Después de orar con ella me dijo que sentía como si un gran peso hubiera caído de sus hombros. Yo pude decirle en el nombre de Jesús que sus pecados eran perdonados y añadí: “Ahora crea, crea sola­mente y su hijo vivirá. El diablo es impotente para arreba­társelo” Ella se volvió gozosa a su hogar. Podemos dar gracias al Señor por su victoria, pues he aquí lo que ocurrió:

Desde entonces el joven mencionado creció y ha llegado a ser un excelente maestro cristiano. Es muy activo en animar a otros e invitarles para que asistan a los cultos de la Iglesia, y ha sido un medio de bendición espiritual a muchos mediante excursiones que arregla en las cuales se ejerce una in­fluencia cristiana. La madre dio a luz un cuarto hijo en 1946 que es el encanto del hogar. Sus depresiones y turbaciones han desaparecido desde que la mujer encontró a Cristo como su Salvador y puso su vida bajo su control.

Con respecto a este ejemplo puede haber gran divergencia de opinión entre los médicos y teólogos. Por lo general, los médicos atribuyen fenómenos de esta naturaleza, соmо resul­tado de alguna enfermedad física, y dirían que lo que oía y veía la madre en el caso del fallecimiento de sus primeros bebés era de carácter subjetivo. Así tratan de explicar tales sucesos desde un punto de vista natural. Muchos teólogos, especialmente los de la escuela de Bultmann serían de la misma opinión. Es que tales teólogos consideran todas las his­torias de milagros y demonismo relatadas en el Nuevo Testa­mento, como productos de aquella Edad, sin darse cuenta de que las mismas posesiones y opresiones demoníacas se encuentran con frecuencia en nuestros días. Por mi parte no puedo estar de acuerdo con ellos. Cuando uno tiene que acon­sejar día tras día a personas afligidas por los efectos del Ocul­tismo y se encuentra ante tantos casos que no pueden ser explicados en el terreno clínico, no es posible despedir a tales personas con una explicación racionalista como la de estos teólogos, y la respuesta solamente puede ser hallada en Cristo.

En el ejemplo de la mujer que acabo de referir hay una relación definida entre los pecados de brujería y los efectos demoníacos consiguientes. Esta señora cuando niña había sido curada por un mago. A los 18 años fue llevada a una echa­dora de cartas, la cual profetizó que sufriría una grave en­fermedad, y efectivamente en los 4 años siguientes a la visita tuvo tuberculosis pulmonar. También me confesó que su madre había estado practicando la brujería durante toda su vida. Además, toda la familia vivía en un pueblo muy cono­cido por la práctica de la magia negra. Algún tiempo después de esta visita yo pude celebrar una misión especial en este pueblo, y a pesar de la oposición que era de esperar, el Señor mandó un despertamiento allí y muchas familias fueron con­vertidas. Los parientes de esta misma señora vinieron a Cristo. Muchos casos serios de brujería fueron revelados, sin embargo Cristo se mostró vencedor sobre todo los males del diablo. En este pueblo hay hoy día una comunidad de ge­nuinos discípulos de Cristo.

172. En 1954 yo visité a un hombre que vivía en Stras­burgo, el cual me dijo que estaba terriblemente abrumado. En su aflicción fue a ver al pastor de su iglesia local; pero este no pudo ayudarle, sino que lo envió a mí. Cuando me lo dijo, respondí: “Solo el Señor Jesucristo puede ayudar a usted”.

Este hombre había estado en un manicomio y temía tener que volver allá. Su hermano también había estado en una clínica mental por varios años. Pronto descubrí que habían es­tado ambos sumergidos en toda clase de pecados de brujería. Cuando niño sus padres habían practicado el encantamiento de su casa y más tarde visitó a adivinos y brujos. Reciente­mente, con motivo de estar enfermo había sido visitado por un discípulo del falso Cristo Jorge Roux de Montfavet. Este falso discípulo le había pedido tres pedacitos de tela, los que sumergió en agua bendita y los había puesto en tres lugares del cuerpo del paciente. Después había rezado plegarias má­gicas y puesto sus manos sobre él. Desde entonces había su­frido extrañas dolencias. Por las noches cuando iba a la cama sentía un continuo cosquilleo como procedente de su almoha­da y su colchón, y lo mismo le ocurría cuando iba a dormir en otra cama. En una de sus visitas le pregunté si llevaba al­gún amuleto. “Sí” -me respondió- y abriendo su camisa me mostró dos amuletos. Un de ellos le había sido dado por otro hombre que trabajó en relación con un médium. Era un pedazo de papel en el que estaban escritos algunos signos mis­teriosos, juntamente con cruces y un proverbio. Este papel estaba cosido en un pequeño pedazo de tela. El segundo feti­che contenía una moneda de cobre, un pedacito de cera del tamaño de una uña, todo ello cosido también en un pedazo de tela. Había obtenido este segundo amuleto de un convento donde había ido a buscar ayuda. Se lo habían dado después de una ceremonia de consagración y le dijeron que 10 llevara siempre junto a su pecho. Además le habían dado un poco de cera consagrada que tenía que disolver y beber en su café.

Yo tomé los dos amuletos y los quemé en la estufa. Me preguntó con toda seriedad y ansia si no le ocurriría alguna desgracia por haber permitido hacer esto. Después de darle alguna enseñanza básica le exhorté a arrepentirse y poner su vida en orden, tanto ante Dios como ante los hombres. Dijo que estaba dispuesto a dar su vida al Señor. Entonces hizo una confesión de todos sus pecados, la cual trajo a luz terrier es abominaciones de todas clases. Después de algunas semanas volvió para declarar nuevos pecados que no había recordado la primera vez, y como consecuencia tuvo que devolver bas­tantes cosas robadas. Después de esto tuvieron lugar nuevos ataques demoníacos, pero finalmente halló la paz con Dios. Hoy es un cristiano activo en la iglesia a la cual pertenece.

Como resultado de los pecados de su vida y particularmente de los de la brujería, este hombre había tenido penosas experiencias. Sin embargo aún cuando las opresiones y cargas del diablo eran como montañas la gracia de Dios los sobre­pujó. En la cruz del Calvario hay poder para todos los que están sujetos por el pecado puedan encontrar liberación y gozo.

173. En el año 1956 fui solicitado para aconsejar a una viuda que había quedado completamente sola en el mundo. Cuando me visitó la primera vez me contó la siguiente his­toria. Su marido, que era ferroviario, había muerto el año pasado. Desde entonces su único medio de sostén había sido su hija de 39 años. Esta era una mujer de talento, pero repentinamente había empezado a obrar de un modo extraño. Últimamente había sido arrestada por la policía en un cemen­terio mientras estaba desenterrando el cadáver de su her­mano menor que había muerto hacía varios años. Tenía un hueso en su mano, que no pudieron quitarle de las manos hasta que estuvo en el hospital. En tanto la madre se dio cuenta de que una de las habitaciones de la casa estaba ce­rrada y no podía enconar la llave, la cual fue hallada por fin en el hospital mental.

Cuando abrió la habitación descubrió un gran número de libros de brujería. Tanto su marido como su hija habían usado estos libros para prácticas brujería. Nada supo ella antes de estas cosas, ya que se habría opuesto a tales prácticas.

Preguntando a sus parientes, descubrí que la hija había sido curada cuando niña por encantos mágicos en varias oca­siones. La madre quemó los libros inmediatamente; pero aque­lla misma noche fue aterrorizada oyendo pasos en su cuarto acompañados por golpes, y como si rascaran las paredes y los muebles. En su tribulación clamó a Dios y repitió algunas es­trofas de un himno. Los ruidos se aquietaron un poco, pero no del todo y se repitieron cada noche.

Después de explicarle la doctrina del arrepentimiento y la fe, la mujer expresó su deseo de confiar en Cristo como su Salvador. Después de esto las cosas mejoraron; pero más tarde recibí una carta de ella diciéndome que no podía tener paz. Por tal razón me sentí constreñido a ir a su casa. Al llegar allí después de hablar un poco con la señora oré a Dios, ordenando a los espíritus en el nombre de Jesucristo que abandonaran inmediatamente aquel hogar. Las dificultades terminaron y no se repitieron más. Esto fue un cumplimiento literal de las palabras: “Con autoridad manda aún a los es­píritus inmundos y le obedecen” (Marcos 1:27). Podemos alabar al Señor de que todavía liberta a los prisioneros del diablo.

 

LO QUE DICE EL NUEVO TESTAMENTO

Volveremos ahora nuestra atención de los ejemplos antes presentados, a un breve estudio acerca de lo que el Nuevo Testamento dice sobre este asunto. Lo que sigue no es una exposición completa y detallada del tratamiento que conviene dar a los que se hallan sujetos al Diablo de una forma física, con el fin de obtener su completa liberación; sino unos breves apuntes, ya que he tratado este asunto más ampliamente- en el libro Ocultismo y cura de almas, y también al final del capítulo sobre el Espiritismo en el libro Entre Cristo y Satanás.

a) Ante todo se debe tener gran cuidado en la diagnosis antes de empezar a tratar una persona como poseída por el diablo. Un individuo mentalmente enfermo necesita, no tan solamente la ayuda espiritual y moral de la fe, sino también ayuda médica. Por otra parte una persona afectada de alguna dolencia de origen oculto no debe ser tratada sino por algún obrero cristiano verdaderamente convertido y piadoso que pueda orar por el y tratarle bajo la autoridad de Dios.

Se debe trazar una línea de demarcación .bien distinta entre la enfermedad .mental y la sujeción oculta; y es po­sible hacerlo con un poco de conocimiento y experiencia del asunto. Los psiquíatras y sicólogos no puedes entender esto, ya que para ellos las únicas leyes válidas son las leyes físicas. Y un siquiatra que sea, no tan solo un cristiano nominal sino un genuino discípulo de Cristo, es una rara excepción. (Fil. 2:27. 1.a Tim. 5:23 y 2.a Tim. 4:20).

b) Solo Cristo puede librar a una persona de la sujeción oculta, o sea una persona oprimida por los efectos de malas artes. Por tanto una persona que no esta dispuesta a seguir a Jesucristo, no puede esperar ninguna clase de liberación. (Colosenses 2:15 y Efesios 6:16-17).

c) Aunque una confesión abierta de pecado no es obli­gatoria en todos los casos, es muy de recomendar. La con­fesión significa que las cosas ocultas son traídas a la luz de Dios (Santiago 5:16 y Hechos 19:18).

d) Las oraciones de renuncia al diablo han sido conoci­das y usadas en la Iglesia Cristiana por dos mil años, y todavía juegan un papel importante en la liberación. Pueden ser algo semejantes a lo siguiente: “En el nombre de Jesucristo, yo renuncio a Satanás y a todas sus artes, y me entrego a Jesu­cristo como mi Señor y salvador para esta vida y para la eternidad”. Mediante una oración de esta naturaleza, el pacto secreto con los poderes de las tinieblas es roto oficialmente y abandonado; pero debe recordarse que esta oración nunca debe ser usada supersticiosamente, como un conjuro mágico, o sea pensando que la mera repetición de tales palabras tiene poder; sino que deben salir del corazón como un acto de verdadera entrega al Señor (Mateo 6:7).

e) Nunca debe procederse ligeramente, o con prisas, a ordenar a los poderes de las tinieblas en el nombre de Jesu­cristo; pues existe el peligro de que se sugestione a la per­sona (quizá tan solo mentalmente enferma) con ипа idea de posesión, y empeorar el estado del enfermo. Por otro lado, en los casos de verdadera opresión oculta, el ordenar a los espíritus sin verdadera autoridad espiritual es poco menos que inútil (Hechos 19:13-17, 16:18).

f) Hay dos métodos de especial eficacia que son: La ora­ción con ayuno (Mateo 17:21), y el orar en grupo (Mateo 18:19). Algunos cristianos, sin ostentación de ninguna clase, tienen días dedicados al ayuno y oración para necesidades especiales. La oración en pequeños grupos es también de par­ticular importancia. La persona oprimida por los poderes malignos puede ser invitada a asistir al grupo de oración que se reúne con el expreso propósito de orar por ella, si su es­tado lo permite. Este grupo puede ser de dos o de tres per­sonas solamente, y es aconsejad e reunirse dos o tres veces por semana hasta que la persona oprimida sea liberada.

g) Toda persona liberada, debe permanecer después alerta. Los poderes echados fuera de una persona tienen ten­dencia a volver (Lucas 11:24). Por lo tanto le es necesario ponerse toda la armadura de Dios (Efesios 6:16). Si una per­sona liberada es molestada de nuevo, debe ponerse enseguida bajo la protección de la sangre de Cristo por un acto de fe (l.a Pedro 1:2). También es muy bueno buscar ayuda de un consejero, pero debería ser una persona que posea alguna experiencia en el terreno de la liberación espiritual. Además, debe tenerse en cuenta que la persona liberada pertenece a la Iglesia de Cristo, por lo tanto debe concurrir a los lugares donde la Palabra de Dios es honrada; donde se elevan ora­ciones salidas del corazón, y donde el sacrificio del Señor es recordado con gratitud, mediante la Comunión, o Partimiento del Pan (Hechos 2:42). La espiga que se sostiene derecha en el campo desafiando los vientos, depende en gran parte de las otras espigas que la rodean. El permanecer aislado es siempre peligroso en tales casos (Efesios 3:10).

Debe siempre tenerse en cuenta que la victoria final pertenece al Señor:. “La diestra de Jehová es sublime, la dies­tra del Señor hace valentías”.

La Iglesia de Cristo está caminando como sobre un puente que abarca los siglos. Su fundamento es, por un lado, el Gól­gota y el sepulcro vatio, y por el otro su Segunda Venida para dar final cumplimiento a los propósitos de Dios. Debajo del puente circulan repugnantes .corrientes de fétida podre­dumbre. Aún cuando los malos vapores de tanta corrupción ascienden y se dejan sentir, la Iglesia de Cristo continúa su marcha en medio de las ponzoñosas nubes del pecado y el error. Constantemente existe el peligro de dejarse oscurecer la vista por los engaños de Satanás, que a veces se presentan en forma bastante convincente y atractiva. Ciertamente muchos son cegados, y perdiendo su celo espiritual tropiezan y caen en el fango del abismo, acerca del cual están escritas las palabras: “Pero los fornicarios, los hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos, tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda” (Apoc. 21:8).

Algunas veces los mismos miembros de la iglesia son confundidos hasta el punto de sentirse tentados a preguntar: “¿qué es la verdad?”, olvidando la Palabra de Dios; y corren el peligro de ser ahogados en los vapores perniciosos del pensamiento humano de la época. Pero hallamos personas vi­gilantes que andan con paso firme junto a innumerables es huestes de los fieles de todo los siglos, invocando y, seña­lando al Único que ha podido decir: “Yo soy el Camino y la Verdad y la Vida”. Hay los que por su vigilancia y me­diante la Gracia de Dios, están acercándose al otro lado, al objetivo final, donde suena como un gran clamor el canto de victoria: “Estos le han vencido por la sangre del Cordero y por la palabra de su testimonio” (Арос. 12:11).

“Aquel que es poderoso para guardaron sin caída
y presentaron sin mancha
delante de su gloria con gran alegría;
AL único y sabio Dios, nuestro Salvador:
Sea gloria y majestad, imperio y potencia,
ahora y por todos los siglos. Amén.”

Zusammengestellt von Horst Koch, Herborn, Deutschland, im Februar 2006

Kontakt: info@horst-koch.de – www.horst-koch.de/

Weitere Bücher zur Thematik:

Spanisch: Entre Cristo y Satanas

Englisch: Between Christ and Satan

Französisch: Entre Christ et Satan

Deutsch: Christus oder Satan

Ungarisch: Krisztus vagy Sátán

Albanisch: Krishti apo Satanai

Rumänisch: Christo sau Satana

[1] También en el libro Ocultismo y cura de almas por el mismo autor, Dr. Kurt Koch, traducido ya al español, se encuentra una exposición más amplia y completa de este tema. Solicítese a cualquier librería evangélica, o a Editorial C. L. I. E)

[2] Más datos sobre esta secta, y argumentos para combatir sus erróneas enseñanzas semi-espiritistas, se encuentran en el libro “Plagios a la fe Cristiana”; un volumen de 440 páginas que trata de: El Mormonismo; La Ciencia Cristiana; Unity; Sanidad por la fe; Los Testigos de Jehová; Los adventistas del Séptimo Día; El Modernismo Unitario, El Swedenborgianismo, y el Buchmanismo. Puede solicitarse a cualquier librería Evangélica, o a Editorial C. L. I. E.

[3] Medial o mediumístico; se refiere al poder innegable que ejercen los mediums, por lo general, en estado hipnótico, pero a veces también estando despiertos, por procedimientos ocultistas.

[4] De aquí el origen del nombre, que luego se aplicó a toda clase de magos que dan un diagnóstico mediante algún objeto relacionado con el enfermo.

[5] Esta costumbre puede tener un fondo u origen caritativo, pero no deja de ser superstición la virtud que se atribuye a semejante acto.

[6] Este caso, como tantos otros que el Dr. Kurt Koch ha conocido por sí mismo o leído, ofrecen un amplio terreno de prueba a la realidad del mundo espiritual, en oposición al concepto puramente materialista del Universo; pero no es para nosotros una prueba fehaciente de la verdad del Espiritismo, ni una justificación de los fenómenos ocultistas, cuyos resultados se muestran desastrosos en tantos casos y ejemplos. No sería así, si tal religión y tales fenómenos, fue­sen de Dios, antes traerían los frutos del Espíritu y la paz y gozo del Espíritu Santo, con un perfecto equilibrio del espíritu y la mente. – Por lo demás, no tenemos prueba alguna que nos permita com­probar que los mensajes espiritistas proceden de las almas que pre­tenden ser; pues Satanás es engañador desde el principio y padre de mentira (Juan 8:44). Si no podemos fiarnos muchas veces de las afir­maciones aparentemente más sinceras de aquellos cuyos rostros pode­mos ver (y se dice que el rostro es el espejo del alma), ¿cómo creere­mos las declaraciones de aquellos seres a quienes no podemos ver? Mucho menos cuanto que la Palabra de Dios nos amonesta contra tales manifestaciones diciendo: “No sea hallado en ti… quien practi­que abominación, ni agorero, ni sortilegio, ni encantador, ni mago, ni quien consulte a los muertos…” “A la ley y al testimonio; si no dijeren conforme a esto es porque no tienen luz” (Deuteronomio 18:10-12 e Isaías 8:19-20).

[7] Tenemos ejemplos de ello en los Montanistas, del siglo III, los Anabaptistas de Munster, los Hugonotes de Francia llamados Camisardos, etc.

[8] Véase el artículo Glosolalia en páginas 67-70 y su correspon­diente nota.

[9] Evidentemente existen leyes ultra físicas que obran sobre la materia mediante el pensamiento, las cuales trascienden enteramente, y no pueden ser explicadas por las leyes físicas conocidas. Ello es un desafio al crudo materialismo.

[10] (1) Probablemente algunos hermanos pentecostales argüirán aquí que su caso ha sido totalmente al revés: que tienen más seguridad de la salvación y de las cosas espirituales después de haber hablado len­guas. Afirmarán que ahora tienen una prueba objetiva bastante clara para oponer a sus propias dudas, y a las de los escépticos y ateos, de que existe un Poder superior; el poder de Dios por el Espíritu San­to, etc. Creemos que no seria caritativo ni cristiano tratar de arre­batarles esta fe. Observen que el autor no niega los dones del Espi­rita Santo, incluyendo el don de lenguas. Asimismo el traductor tiene que testificar su admiración por la obra admirable de los hermanos pentecostales entre personas indiferentes y escépticas; el rápido cre­cimiento de sus iglesias y el piadoso fervor de la generalidad de sus miembros. Solamente conviene recordar a estos queridos hermanos la prudente advertencia de Juan 4:1-4, la cual, si bien se refiere prin­cipalmente a la doctrina Cristológica, motivo de debates y herejía en la época en que fue dada la advertencia y en otros tiempos, es bien posible que se refería también a los fenómenos de 1 Corintios 14, de hablar o profetizar por inspiración del Espíritu Santo. Este pasaje parece demostrar que ya en aquel tiempo había sido experimentado en las iglesias cristianas que practicaban el culto libre, bus cando la inspiración del Espíritu Santo, que el poner la mente en cierto estado de excitación y fervor podía ser la apertura de la propia mente a fenómenos de carácter sonambúlico que nada tienen que ver con el Espíritu Santo. Y así, con el buen propósito buscar el re­vestimiento del Espíritu de Dios, podía abrirse la puerta de la mente a los poderes infernales que nos rodean. Por esto los cristianos muy fervorosos, sobre todo los de temperamento nervioso e histérico, deben andar con mucho cuidado en este terreno. Por otra parte, los creyentes todos no debemos olvidar que la fe más preciosa para Dios, no es la que anda en busca de señales sino la que confía plenamente en el Señor, соп o sin pruebas externas, en circunstancias favorables o desfavorables. (Véase Juan 20:29.) De­bemos hacer notar que Jesús reprendió reiteradamente a sus contem­poráneos judíos que andaban en busca de señales. Existe pues el gran peligro de que tratando de obtener pruebas externas y una “segunda bendición”, puedan cosecharse señales de mentira, peor aún: la intro­ducción del enemigo en nuestra psiquis, llevada a los bordes del sonam­bulismo y sus leyes ultra-físicas por una excesiva tensión nerviosa.

[11] De próxima edición por Editorial CLIE.

[12] Algunos lectores se preguntarán ante el contenido de este artículo, qué tiene que ver el Racionalismo con las prácticas ocultis­tas tales como el Espiritismo y la Magia, cuando precisamente el Racionalismo combate todas las ideas supersticiosas, hasta el punto de poner la mayor parte de las prácticas e ideas religiosas del Cristia­nismo en la categoría de tales. Es cierto que el Racionalismo es la antítesis de la superstición; pero para el Dr. Kurt Koch y para todos los creyentes bíblicos, el Diablo es un ser real, de extraordinaria as­tucia y habilidad, y bajo este supuesto es lógico comprender que semejante Ser, en su inigualable astucia, dé atención a dos frentes para aumentar su éxito en la perdición de almas. Y mientras a unas, las mas sencillas y crédulas, las seduce mediante ciertas leyes extrafí­sicas relacionadas con la mente y la psiquis, a fin de menospreciar la Revelación Divina, haciéndoles prestar atención a falsos milagros, a otras las engaña diciéndoles que no existe nada divino ni sobrenatural. Pero ambos son extremos opuestos del mismo engaño satánico. Por esto ambos extremos pueden ser incluidos en un libro como el pre­sente.

[13] En español el libro más conocido es el titulado “La Cruz de Caravaca”.

[14] Se refiere a la práctica de usar como péndulo adivinatorio una porción de laSagrada Escritura, o un libro piadoso, atado al extremo de un cordel.

[15] “Hálame Musa de aquel varón de multiforme ingenio que después de destruir…

Escrito por Kurt E. Koch

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