LIBERACION

La lluvia de agua dorada

Un Llamado a la Liberacion

Hay momentos en que Dios hace que prestemos atención a algo a fin de recibir una bendición. Sabes que si quieres dar y ser una bendición igual que tu Padre celestial, también tienes que aprender a recibir. No puedes dar lo que no tienes, ¿verdad? Nuestro primer llamado es disfrutar de Dios, É te llamo primero a disfrutar de Él para después poder compartir algo de VIDA.

Si no disfrutas de Dios, sólo estarás transmitiendo religión, eso no lo quiere nadie ¿verdad? Ya hay suficiente.

Hace tiempo, al despertarme por la mañana, vi una enorme y gigantesca ducha de vidrio con enormes puertas de vidrio. Dentro del recinto de vidrio caía el agua de la ducha, y el agua era dorada. Vi a personas que se despojaban de sus vestimentas externas y saltaban en la ducha o lluvia con gran gozo y abandono. Me hicieron reír como si fueran niños dando saltos dentro de un río durante un día caluroso.

Entonces Dios comenzó a hablar conmigo: “Recuérdale a la gente que hay liberación disponible”. Cuando piensas en y celebras a Jesucristo, recuerdas que todo es referente a la SALVACIÓN, ¿no es cierto?

Cuando el Señor murió y resucitó, Él conquistó a la muerte y cautivó al cautiverio. Él puso la salvación a disposición de personas como tú y yo. Su maravillosa salvación incluye también algunas otras cosas magníficas. La salvación incluye la restauración: esa es una promesa para recibir. Él nos restaurar de nuevo a nuestra relación correcta con el Padre. Él es nuestra justicia, Su salvación incluye la sanidad ya que el pago por nuestras enfermedades es la Cruz. “Por Sus llagas fuisteis sanados”. Eso es algo físico, mental y sanidad para tu alma. Muchas personas tienen un alma herida, a causa de su trayectoria en la vida.

Bautismo, sanidad y liberación

El bautismo del Espíritu Santo es una promesa para recibir, pues Él es el que bautiza en el Espíritu Santo. La promesa es para ti y para tus descendientes, tantos como llame el Señor. O sea, para TI, ¿verdad? Tú has sido llamado y tienes un destino maravilloso.

Jesucristo puso a nuestra disposición todas estas cosas extraordinarias cuando resucitó y se sentó a la diestra del Padre. No obstante, todo está disponible, pero nada es automático: ¡tienes que recibirlo! La salvación está disponible, pero para beneficiarse de ella hay que recibir a Cristo en tu vida como Señor. La sanidad está disponible, pero hay que recibir a Jesucristo, el Sanador. Mi hija Faith recibió la salvación cuando tenía cuatro años; ella tenía hambre de Dios y quería hablar en lenguas. Una noche, vinieron dos ángeles y se la llevaron al cielo. Dieron una vuelta con ella y la condujeron hasta Jesucristo. Jesús habló con ella y la bautizó en el Espíritu Santo, y ella regresó hablando en lenguas. Incluso un niño pequeño puede pedir, y no tienen a un Espíritu Santo infantil.

Cuando yo fui bautizada en el Espíritu Santo descubrí que también podía recibir sanidad. Tardé un tiempo en averiguar cómo ser sanada, ya que hasta ese punto todo había estado solamente en mi cabeza. Yo tenía montones de teología, más Dios envió a un ángel y me ayudó a llegar a recibir la sanidad que yo necesitaba.

Pero entonces lo que más marcó la diferencia para mí fue cuando descubrí acerca de la LIBERACIÓN. Él es el Liberador, vino un Liberador. A mí no se me había ocurrido nunca que pudiera haber realmente demonios que afectaban mi vida, ya que supuse que ese tipo de cosas no era real y no me afectaba a mí. Yo pensaba que tenía algunos problemas de personalidad, y lidiaba con ellos como cristiana, pero así era la cosa.

“Entonces ahora liberación”, pensé: “¿qué es esto?” Profundizamos enseguida y entramos entonces en el ámbito del Espíritu Santo. El día después de ser llenos del Espíritu Santo la gente que nos trajo nos llevó a una habitación llena de personas y dijeron: “Oren por esta gente para que profeticen”. “¿Eso qué es?” , preguntamos nosotros, pero ellos no tenían tiempo para decírnoslo. Así que hicimos lo que nos habían pedido y ese es el modo en que empezamos…

LIBERACIÓN para ti y para mí

Para abreviar, alguna gente a nuestra alrededor empezó a recibir palabra de ciencia y el Señor permitió que se manifestaran cosas en nuestras vidas. El año siguiente fui liberada de la masonería, del espíritu de la muerte, de la luz falsa, etc. Eso fue algo muy importante en mi vida y cuando salieron esos espíritus, se hizo muy fácil para mí entrar en el ámbito espiritual.

Huyeron los espíritus religiosas, un montón de ellos, y entonces ya no sabía yo quien realmente era. Esos espíritus religiosos eran parte de mi personalidad, o por lo menos eso creía yo. Ahora me sentía más ligera, más libre, gozosa, y las obras muertas, letras muertas, palabras muertas, normas falsas, falsa responsabilidad, etc. se marcharon, y yo sentí como salían de mi espalda a través de mi coronilla y cuello. Las cosas emocionales tales como el rechazo, el duelo, la tristeza, etc. eran un grupo de espíritus que me habían sido transmitidos a través de mi familia.

Alguien podrá preguntar: “¿cómo se sabe si algo es un espíritu?”. La respuesta es muy sencilla: si es algo contra lo que luchas, pero realmente no puedes controlar, entonces sabes que hay un espíritu demoníaco que debe ser echado fuera. “¿Pueden los cristianos tener demonios?”, preguntará alguien. Desde luego, los cristianos pueden tener todo lo que quieran. Jesucristo es el Libertador, por lo tanto la liberación está disponible, pero no es automática; debes utilizar tu autoridad en el nombre de Jesús y ordenarle a los demonios que se vayan.

Espíritus generacionales

El Espíritu Santo se movía poderosamente en nuestro hogar, y quien se hospedara con nosotros recibía palabras de ciencia. Yo recibí liberación de algunos grandes espíritus de la India. Reconozco que estaba algo asustada, la familia de mi padre estaba en el ejército británico en la India. Mi padre no era salvo, por lo tanto no sé lo que ocurrió cuando vivían ahí. ¡Uno de los espíritus estaba conectado con el Taj Mahal! Cuando mi amiga echó fuera esos espíritus, todo mi cuerpo se hizo como de piedra y estas cosas salieron de mis pies.

El enemigo no desea que entres en el ámbito espiritual ya que ahí es donde él queda al descubierto, ¿no es cierto? Al diablo le da igual lo que hagas o a cuántas reuniones de la iglesia asistas con tal de que no entres en la unción. No puedes afectar a su reino sin la unción.

Por lo tanto ten ánimos y pídele a Dios que te enseñe todo lo que está oculto y ordena que esas cosas salgan a la superficie. Jesucristo es un Sumo Sacerdote fiel. Dile que no deseas ocultar nada, echa fuera las cosas externas y entra dentro de la ungida y dorada LLUVIA de Dios.
Está ungida, tiene agua dorada (ungida) para lavar las maldiciones de las generaciones, los espíritus religiosos y todo otro tipo de basura que tal vez hayas recogido por el camino o heredado de div
ersas situaciones.

Mientras tanto, no puedo responder a todas tus preguntas, pero Jesucristo es el Liberador y puedes pedirle a Él que te diga como tú puedes recibir tu liberación. Él ya lo ha provisto.

Kathie Walters
Fuente:elijahlist.org

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